Listas 'online' de negocios judíos en la nueva Noche de los Cristales Rotos

En el aniversario de aquellos fatídicos hechos, un grupo de extrema derecha publica en internet las direcciones de sinagogas, restaurantes y colegios. En el clima actual, es motivo de alarma

Foto: Estrella de David en la ventana de una antigua iglesia reconvertida en sinagoga en Cottbus (Reuters)
Estrella de David en la ventana de una antigua iglesia reconvertida en sinagoga en Cottbus (Reuters)

"¡Judíos entre nosotros!". Un colectivo ultraderechista berlinés colgó este miércoles en internet bajo este título una lista de cerca de 70 comercios y establecimientos judíos de la capital alemana. Entre ellos había sinagogas, monumentos y cementerios, restaurantes y tiendas de comida kosher. Pero también aparecían colegios y guarderías judíos. Todos ellos con dirección. La fecha para colgarlo no fue casual: se cumplían 78 años de la Noche de los Cristales Rotos, la trágica 'Kristallnacht' de 1938.

En la misma jornada que autoridades y ciudadanos conmemoraban por todo el país los pogromos -una de las primeras acciones violentas, coordinadas y a gran escala del régimen nazi contra la población judía-, el grupo Fuerzas Libres de Neukölln Berlín (FKBN), unos conocidos de los servicios secretos, difundían a través de su página de Facebook esta lista. "Hoy es un bonito día", escribían los autores del infame mensaje para cerrar su comunicado.

La lista fue descubierta por una ONG que lucha contra la ultraderecha, la Asesoría Móvil contra la Extrema Derecha (MBR), según informó el diario "Tagesspiegel". De seguido la policía de Berlín abrió una investigación por un presunto delito de odio racial y la Oficina de Investigaciones Criminales (LKA) de Berlín asumió las pesquisas. Las FKBN están bajo el radar de los servicios secretos desde 2010. "Regularmente comparten comentarios abiertamente racistas y antisemitas sobre hechos de la actualidad internacional", explica Bianca Klose, responsable de MBR, sobre este grupo radical.

En la Noche de los cristales rotos más de 90 judíos fueron asesinados en Alemania y Austria -ya bajo dominio nazi- y unas 30.000 personas más de esa religión fueron detenidas para ser posteriormente deportadas a campos de concentración. La mayoría acabaron en Sachsenhausen, Buchenwald y Dachau. Sus casas, sus hospitales y escuelas fueron saqueados y destruidos. Más de un millar de sinagogas fueron incendiadas y unas 7.000 tiendas pertenecientes a judíos fueron atacadas.

Protesta contra Legida (una escisión más radical de Pegida) en Leipzig en el aniversario de la 'Kristallnacht', el 9 de noviembre de 2016 (EFE)
Protesta contra Legida (una escisión más radical de Pegida) en Leipzig en el aniversario de la 'Kristallnacht', el 9 de noviembre de 2016 (EFE)

El pistoletazo de la Solución Final

Las autoridades alemanas de la época aseguraron que aquella serie de incidentes, que se concentraron en las noches del 9 y 10 de noviembre de 1938, fueron llevados a cabo exclusivamente por la población civil. Que se trató de una reacción de rabia espontánea tras el asesinato, dos días antes en París, de un diplomático alemán a manos de un joven judío de origen germano-polaco.

No obstante, los historiadores coinciden en señalar que los pogromos fueron orquestados por el aparato nazi. Ordenados por Hitler, organizados por Joseph Goebbels, y materializados, entre otros, por miembros de las SS, la Gestapo y las Juventudes Hitlerianas. De alguna forma la Kristallnacht fue el pistoletazo de salida de una carrera criminal que culminaría en la Solución final y el Holocausto, en el que se estima que fueron asesinados seis millones de judíos.

Alemania está especialmente sensibilizada desde hace unos meses con las actividades de los movimientos de ultraderecha. Los medios les prestan una mayor atención, los partidos establecidos los denuncian con más frecuencia y las fuerzas de seguridad le siguen la pista más estrechamente. Este hecho guarda una estrecha relación con el auge de los Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida), con sus protestas semanales en contra de los musulmanes y los refugiados, y del partido de derecha radical Alternativa para Alemania (AfD), que agita la bandera del nacionalismo y la xenofobia.

Pero esta renovada atención de la opinión pública tiene también otra razón. Los delitos con motivación política están claramente al alza en Alemania. En 2015 repuntaron hasta su nivel más alto desde 2001, según las estadísticas del Ministerio de Interior. En total se registraron 38.981 casos, más de un 19 por ciento más que en el ejercicio previo. De ellos, casi un 59 por ciento fueron cometidos por ultraderechistas y algo menos de un 26 por ciento fueron perpetrados por militantes de extrema izquierda.

Según estas estadísticas, los delitos políticos violentos se dispararon cerca de un 31 por ciento y, de estos, los que provocaron lesiones personales repuntaron de forma similar. En esta última categoría, los de extrema izquierda supusieron el 45 por ciento de los casos y los de ultraderecha, algo más del 39 por ciento. En la memoria de los alemanes queda también la célula terrorista de ultraderecha Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), un trío de alemanes que entre 2001 y 2007 asesinó a nueve inmigrantes turcos y griegos, y una agente de la policía.

Mondo Cane
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