¿Un Tinder para 'ultras'? El plan tecnológico para conectar a los radicales de toda Europa

Martin Sellner, activista del movimiento identitario de Austria, desarrolla una aplicación para que una supuesta "mayoría silenciosa" rompa el aislamiento. Pero sus problemas no dejan de acumularse

Foto: Partidarios del grupo neonazi Movimiento de Resistencia Nórdica se manifiestan en Estocolmo, el 25 de agosto de 2018. (Reuters)
Partidarios del grupo neonazi Movimiento de Resistencia Nórdica se manifiestan en Estocolmo, el 25 de agosto de 2018. (Reuters)

Un tinder para conocer ultraderechistas. Ésta es la idea de un activista austríaco que está tratando de poner en pie una aplicación para móviles con la que conectar "patriotas", una "mayoría silenciosa" a su juicio que no es capaz de establecer lazos por la atomización social y la corrección política. Esta red social para radicales cuenta con un radar y permite sumar puntos y ganar premios a quienes logren más conexiones o acudan a más actos de extrema derecha. Pero la cosa no marcha bien. Si el objetivo era presentarla a mediados del año pasado, el último retraso ha pospuesto su lanzamiento hasta este 25 de diciembre. La financiación, las detenciones y la nueva legislación europea de protección de datos se han interpuesto en su camino.

El vídeo es como el de otras mil start-ups que tratan de lanzar una aplicación. Un joven dinámico y emprendedor, con gesto soñador, sonrisa perpetua y palabras grandilocuentes, relata sobre una música de regusto optimista, el vuelco que puede dar a tu vida y al mundo la app que está cocinando. El problema es que este joven con un jersey a lo Steve Jobbs y unas gafas de pasta es Martin Sellner, uno de los miembros más conocidos del movimiento identitario en Austria, un grupo ultraderechista con rostro "hipster".

"Estamos trabajando en una herramienta, una aplicación, que puede organizar una fuga masiva de esta cárcel del miedo y el aislamiento que todos estamos sufriendo", dice Sellner al empezar a explicar lo que pretende dar de sí su proyecto, el "Patriotic peer" ("Compañero patriota"). La idea de fondo es que el nacionalismo y la xenofobia son ya sentimientos mayoritarios en Occidente y que la única razón por la que aún no se han impuesto políticamente es por el "aislamiento" general. La aplicación, asegura, servirá "para visualizar, organizar y unir a la mayoría silenciosa y convertirla en capital político". Este software "puede ser realmente revolucionario al desatar el potencial de la mayoría silenciosa que aún no ha sido activado", considera.

El programa tiene fundamentalmente dos funciones. La primera es un "radar patriótico" en el que los usuarios de esta red social pueden visualizarse en un mapa como una serie de puntos verdes y hacer visibles -si así lo desea- una serie de datos personales. El sistema permite también ponerse en modo invisible. "Mi sueño es alejar el mapa y ver un mar de puntos verdes cubriendo todo Occidente", asegura el ultraderechista.

Martin Sellner, el portavoz del movimiento identitario en Austria y promotor de la 'app', en Catania, Italia, en julio de 2017. (Reuters)
Martin Sellner, el portavoz del movimiento identitario en Austria y promotor de la 'app', en Catania, Italia, en julio de 2017. (Reuters)

Recelo a revelar datos personales

La segunda función es la ludificación o gamificación, el habitual recurso de múltiples apps para enganchar al usuario mediante recursos propios de los juegos. Conociendo a otros patriotas y escaneando sus códigos QR privados se suman puntos y se escalan niveles. El proyecto aspira a publicar listas con los ultraderechistas más populares y a premiarles por sus múltiples conexiones y su activismo. También se pueden lograr puntos visitando lugares históricos significativos o asistiendo a actos "patrióticos". Como ejemplos pone Sellner en el vídeo un paseo por la cervecería donde Hitler dio su fallido golpe de estado en Múnich en 1923 y la asistencia a mítines de los partidos ultraderechistas austriaco y alemán, el Partido de la Libertad (FPÖ) y Alternativa para Alemania (AfD). Es la banalidad del mal de los nazis que denunció Hannah Arendt, pero en versión 2.0.

Sellner reconoce que algunos interesados pueden sentir recelos ante las consecuencias de usar una aplicación así, que revela identidades, ideología y localización. Pero desecha sus temores con cierto desdén. Advierte que si algún antifascista se la instala para tratar de cazar ultraderechistas "deseará no habersela bajado nunca". Sin dar más detalles. Y señala que la policía y los servicios secretos se colarán en esta herramienta igual que lo hacen en Facebook. "No crea nuevos riesgos en esta guerra informativa sino nuevas oportunidades", afirma.

El líder identitario insta a sus correligionarios a bajarse la aplicación en cuanto esté disponible. "Antes de que sea muy tarde y que la demografía mate nuestra democracia, los valores occidentales y nuestra identidad", apunta sin abandonar su media sonrisa. Pero por mucho que quieran, los ultraderechistas aún no pueden instalar en sus teléfonos este software. Los problemas se multiplican.

En su primer vídeo Sellner apuntaba que, dependiendo del éxito de la campaña de crowdfunding, la aplicación podría estar disponible en la primavera de 2017. Pero en su última intervención sobre "Patriotic peer" indicaba que la app podría ver definitivamente la luz el 25 de diciembre de este año. Con más de año y medio de retraso.

Por el camino ha habido varios tropiezos. Como indica el diario izquierdista Neues Deutschland, 17 miembros del movimiento identitario austriaco fueron imputados el año pasado, entre ellos algunos de los informáticos que estaban liderando este proyecto. Hubo que buscar sustitutos. Y luego entró en vigor la nueva ley europea sobre protección de datos, que ha obligado a revisar en profundidad "Patriotic peer".

Mondo Cane

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