¿Será López Obrador otro Lula? La nueva etapa de las empresas españolas en México

Las propuestas moderadas hacen esperar una reacción calmada e incluso positiva de los mercados hasta su toma de posesión, siempre y cuando el NAFTA no se venga abajo por la ruptura de EEUU

Foto: Cientos de simpatizantes del izquierdista Andrés Manuel López Obrador lo aclaman durante su llegada a la plaza de la Constitución de Ciudad de México. (EFE)
Cientos de simpatizantes del izquierdista Andrés Manuel López Obrador lo aclaman durante su llegada a la plaza de la Constitución de Ciudad de México. (EFE)

El Fondo Monetario Internacional, en su informe de abril 'Perspectivas económicas regionales: las Américas. Aprovechar el impacto', para el caso de México, proyectaba que se beneficiaría del mayor crecimiento en Estados Unidos y de una demanda interna más vigorosa, una vez que se disipe la incertidumbre en torno al resultado de la renegociación del NAFTA, las posibles implicaciones de la reforma tributaria de Estados Unidos y las elecciones presidenciales mexicanas.

Las previsiones de crecimiento para 2018 se situaban en el 2,3%, apoyado por las exportaciones netas y las remesas. Se proyectaba que la inflación continuaría descendiendo y que, para mediados de 2019, converja hacia la meta del 3% fijada por el banco central, conforme se disipen los efectos del alza de los precios internos de los combustibles ocurrida en 2017 (como parte de la liberalización de dichos precios) y de los alimentos, en la medida en que la política monetaria siga siendo restrictiva. Señalaba que los riesgos de que el crecimiento disminuya siguen siendo elevados. Aunque una renegociación exitosa del NAFTA aumentaría el crecimiento del comercio, el producto y el empleo, mientras que una ruptura desordenada del NAFTA causaría una perturbación severa en las cadenas de valor regionales y afectaría negativamente al crecimiento.

Despejada la principal incógnita de las elecciones presidenciales con el rotundo triunfo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que se convierte en el presidente con mayor respaldo de la historia de México, en su primera intervención tras la victoria, llamó "a la reconciliación de todos los mexicanos", al tiempo que lanzó un mensaje de tranquilidad para los inversores y el sector empresarial. Además, se ha comprometido a no realizar nacionalizaciones ni expropiaciones, a mantener la independencia del banco central, la contención del déficit público y la participación privada en proyectos de infraestructuras.

El tono conciliador y las propuestas moderadas de AMLO hacen esperar una reacción calmada e incluso positiva de los mercados hasta su toma de posesión el 1 de diciembre, siempre y cuando el NAFTA no se venga abajo por la ruptura de EEUU. Solo un dato para poner en contexto la enorme importancia del NAFTA: es responsable directo del 85% de las exportaciones totales de México.

En este contexto, ¿qué pueden esperar las empresas españolas? El día después de las elecciones, el probable titular de la Secretaría (Ministerio) de Hacienda y Crédito Público, Carlos Urzúa, informó en una conferencia con inversores de la voluntad del futuro Gobierno de AMLO de mantener una política macroeconómica y fiscal responsable, y al tiempo confirmó que continuará con la autonomía del Banco de México. Propuestas estas en línea con las de AMLO tras su victoria y las realizadas durante la campaña electoral.

Actualmente, en México operan 6.000 empresas españolas de todo tamaño, tipo y condición. España, con una inversión extranjera directa de 40.114 millones de euros, mantiene el primer puesto europeo y el segundo mundial, solo por detrás de EEUU. México se sitúa como el segundo destino inversor en América Latina (Brasil es el primero) en las preferencias de las empresas españolas y el cuarto en el mundo, únicamente superado por EEUU, Reino Unido y Brasil. La IED española se concentra en servicios financieros, incluyendo seguros, telecomunicaciones, suministro de energía eléctrica, eólica, solar y gas, infraestructuras, turismo e ingeniería civil.

México, por su parte, es el sexto inversor mundial y el primero latinoamericano en España, con 25.258,9 millones de euros, aunque más de 17.000 millones proceden de vehículos domiciliados en Países Bajos. En total, cuenta con casi 200 empresas (matrices, filiales y participaciones financieras). Con mucha diferencia, México es nuestro mayor proveedor latinoamericano y España es el mayor importador de mercancías mexicanas entre los países de la UE. México resulta ser el primer destino exportador español en América Latina, quinto fuera de la UE y decimotercero a nivel mundial. A su vez, es nuestro primer suministrador latinoamericano y decimoctavo a nivel mundial.

Las exportaciones españolas hacia México se encuentran diversificadas en un 95% en cuatro sectores: (I) bienes de equipo (36%); (II) semi manufacturas (23%); (III) sector del automóvil (18%), y (IV) productos de consumo (18%). Las principales empresas exportadoras son SEAT, CAF, Zanini, Gestamp, Grupo Antolín, CIE Automotive, Ficosa, Inditex, Editorial Santillana, Dune Cerámicas, Porcelanosa y Aceites Borges.

En México, destacan las posiciones que ostentan los dos grandes bancos españoles: BBVA, líder del sector financiero y el más expuesto por su importancia en la aportación de beneficios de su filial Bancomer (27,5%), y Santander, que no se encuentra tan expuesto aunque se posiciona como el segundo mayor banco del país y, conjuntamente con BBVA, detenta más del 40% del mercado. ACS, que desde el inicio de la crisis en 2008 se expandió con fuerza, es la primera firma del sector. OHL, que tenía un gran protagonismo, ha deshecho sus posiciones. Acciona, junto con FCC, se encargará de la construcción de las obras más emblemáticas, la nueva terminal del aeropuerto y la torre de control Ciudad de México (siempre y cuando AMLO, que ha mostrado reparos en la fórmula de financiación, no lo entorpezca). Iberdrola y Gas Natural —ahora Naturgy—, que es la que tiene mayor presencia energética, agrupan el 20% de la producción de luz eléctrica y más de la mitad de la producción eólica.

El presidente del Grupo BBVA, Francisco González, conversa con Enrique Peña Nieto. (EFE)
El presidente del Grupo BBVA, Francisco González, conversa con Enrique Peña Nieto. (EFE)

Telefónica es el segundo mayor operador de telefonía y confía en que la liberalización de las telecomunicaciones dé sus frutos y no continúe favoreciendo a su gran rival, América Móvil. En 2017, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) acordó solicitar a América Móvil (propiedad de Carlos Slim) modificar el plan que propuso para separar sus operaciones de servicios de telecomunicaciones fijas que perjudica a la competencia. AT&T, Altán, Telefónica, Izzi y otras 17 empresas de telecomunicaciones se unieron frente a América Móvil, por querer "revertir la reforma constitucional de telecomunicaciones" con sus intentos de eliminar la tarifa cero de interconexión en el país.

Las cadenas hoteleras Meliá, Barceló, Ríu y Palladium superan el 65% de las plazas en la Riviera Maya. Otras empresas con importantes posiciones y actividades son Abengoa, Barceló, Elecnor, Siemens Gamesa, Iberia, Indra, Mapfre, Sabadell, Sacyr, Sener y Técnicas Reunidas. Todas las empresas coinciden en señalar las grandes posibilidades que les ofrece el mercado mexicano y sus previsiones eran invertir durante los próximos años unos 7.100 millones de euros. Confiemos en que las declaraciones y compromisos asumidos por AMLO durante la campaña electoral no se modifiquen y las empresas españolas no se vean afectadas más allá de las condiciones y actuaciones propias sobre las que hasta ahora vienen operando.

Solo se ha identificado un sector que podría verse perjudicado en el caso de que el NAFTA se rompa. Es el de 'autopartes o componentes', que cuenta con una gran implantación en el país. Destacan Grupo Antolín, Ficosa, CIE Automotive y Gestamp, todas empresas Tier 1 (proveedoras de primer nivel de partes originales a las ensambladoras que tienen capacidad de diseño) y Tier 2 (proveedoras de segundo nivel de partes con diseños suministrados por Tier 1, generalmente suministran productos relativamente básicos y partes individuales), que son suministradoras de las grandes ensambladoras.

Ahora bien, en el primer día después del triunfo de AMLO, los mercados han reaccionado a la baja; aunque los analistas lo habían descontado, se han sumado otros impactos externos como la crisis política en Alemania, que se encuentra presionando al Ibex 35 y demás bolsas europeas. Siemens Gamesa ha sido el valor más bajista, con una caída del 2,13%, BBVA ha sido el segundo, con un 2,11%, y Telefónica descendió un 0,44%. Meliá, la segunda cotizada del Ibex con más exposición al país por nivel de ingresos, ganó sin embargo un 0,94%.

México, sin duda, cuenta con los elementos suficientes para ser un país exitoso y con los factores de gestión, compromiso y competitividad que incorporan las empresas españolas. Estas seguirán apostando por el país y contribuyendo notablemente a la consecución y superación económica y social en esta nueva e histórica etapa que abren el presidente López Obrador y su equipo de gobierno, a quienes deseamos la consecución de la mayor prosperidad y bienestar para todos los mexicanos.

Tribuna Internacional

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