¡Es la economía! El potencial para España del acuerdo Israel -EAU, en 10 puntos

El histórico acuerdo puede ser el inicio de un cambio de paradigma en Oriente Medio, marcado por el pragmatismo realista en contraposición a las declaraciones de máximos inalcanzables

Foto: Donald Trump, hablando sobre el acuerdo de paz entre Israel y Emiratos Árabes Unidos. (Reuters)
Donald Trump, hablando sobre el acuerdo de paz entre Israel y Emiratos Árabes Unidos. (Reuters)

1. Trump necesitaba un gran éxito internacional

El histórico acuerdo entre los Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Israel, auspiciado por los Estados Unidos y con ausencia de la Unión Europea, es un éxito sin paliativos de la Presidencia Trump. Su anuncio llegó cuando las grandes cadenas norteamericanas empezaban a hablar del refuerzo que supone el tique con Kamala Harris para la candidatura de Joe Biden, también en cuanto al perfil internacional. Harris es de origen jamaicano e indio támil, y su incorporación a la campaña demócrata ha tenido una muy buena acogida.

En ese contexto, el Presidente Donald Trump, que va por detrás en las encuestas, anunciaba desde la Casa Blanca los avances conseguidos, en paralelo al comunicado conjunto con el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y SAR el Jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, Príncipe Heredero de Abu Dhabi. En las próximas semanas, está previsto que los tres líderes se reúnan en los EEUU para la firma del acuerdo. Más adelante se prevé el establecimiento de misiones diplomáticas recíprocas.

2. Una nueva geopolítica en Oriente Medio

Desde el 'New York Times', Thomas L. Friedman afirmó estar, “por una vez”, de acuerdo con Trump, antes de calificar lo sucedido como un “terremoto geopolítico”. Hasta la fecha, Israel mantenía relaciones diplomáticas solamente con dos países árabes, sus vecinos Egipto y Jordania. La entrada en juego de los EAU supone un cambio de paradigma, sobre todo si se cumplen los augurios de la Administración Norteamericana respecto a la posible firma de acuerdos adicionales con otros países árabes de la zona, como insinuaba Jared Kushner, asesor de la Casa Blanca y yerno de Trump. Con celeridad, Netanyahu agradeció el apoyo de Egipto, Bahrain y Omán. El Ministro de Exteriores de este último país confirmaba “el apoyo del Sultanato al acuerdo”. Netanyahu lo había visitado en 2018. A su vez, Bahrain fue sede en 2019 de la Conferencia de Paz y Prosperidad organizada por los EEUU bajo la batuta de Kushner. El 'Jerusalem Post' añade Arabia Saudita a la lista. “Simplemente, no es posible que los EAU pudieran hacer esto sin la aprobación de los saudíes”, afirma David Patrikarakos en The Spectator. “Riyadh es el León Suní, el custodio de los Dos Lugares Sagrados y, después de la implosión de Egipto, el líder árabe de la región”.

Patrikarakos considera vital entender las claves del acuerdo. Desde la llegada de los Ayatolás en 1979, los deseos iraníes de exportar su revolución chií “han asustado los poderes árabes suníes a su alrededor”. El programa nuclear iraní fue percibido como una “seria amenaza”, siendo Israel el garante de no permitir a Irán conseguir armas nucleares. Quizás por eso, en cierta forma, 'The Spectator' defiende que “el acuerdo se gestó en Irán”. La proximidad a los EAU –les separa solamente el estrecho de Ormuz–, ofrecería un aliciente geoestratégico.

En sus quinielas, el 'Jerusalem Post' habla de dos candidatos más para llegar a acuerdos con Israel: Qatar y Marruecos

Desde el frente comunicativo, 'The National de Abu Dhabi' destacó el gran éxito diplomático de haber conseguido que Israel se comprometa a renunciar a la anexión de territorios palestinos. Este punto es parte esencial del acuerdo para los EAU. El país se presenta con un “mensaje de paz” a favor de los “derechos legítimos” del pueblo palestino, en palabras del influyente empresario Hassan Sajwani. En esta línea, la prensa emiratí destacaba que “Naciones Unidas da la bienvenida al acuerdo”. El coordinador especial de la ONU para el Proceso de paz en Oriente Medio, Nickolay E. Mladenov, resaltaba su “esperanza de oportunidades para nuevos compromisos” entre Israel y Palestina. Las matizaciones de Netanyahu calificando de temporal la moratoria a les anexiones responderían a las presiones ejercidas por grupos de colonos israelíes. Partidario de una solución de dos estados, el Ministro Anwar Gargash se mostró satisfecho de haber parado “una bomba de relojería”. Algo en lo que coincide con los amigos israelíes de David Patrikarakos.

3. El rol de Europa

En su libro “A line in the sand” (una línea en la arena), James Barr explica cómo las disputas entre Francia y el Reino Unido definieron las fronteras de los países en Oriente Medio. Asimismo, en Europa recae toda la responsabilidad histórica sobre el Holocausto. Quizás por esos motivos, es legítimo preguntarse dónde ha quedado Europa, y en especial la UE, en esta partida de geoestrategia, más allá de los mensajes de felicitación. El Canciller austríaco, Sebastian Kurz, habló de una “señal de calma en Oriente Medio”. El Alto Representante europeo, Josep Borrell, insistió en el apoyo de la UE a una “solución viable de dos Estados” en su encuentro con el Ministro de Exteriores emiratí, el Jeque Abdullah bin Zayed. Previamente, la Comisión había dado la bienvenida al acuerdo, “beneficioso para todos y para la estabilidad regional”. En la misma línea se pronunció el Ministerio de Exteriores español, confiando que el “compromiso de Israel de suspender la anexión de partes de Cisjordania sea permanente”.

Alemania escogió los símbolos. Por primera vez en la historia, una formación de cazas de la Fuerza Aérea israelí y la Luftwaffe sobrevolaban el memorial del campo de concentración de Dachau, en Baviera. El acto, retransmitido en directo por la televisión israelí, supuso el inicio de las primeras maniobras conjuntas de la historia en suelo alemán.

4. Movimientos en el Mediterráneo

Junto con Irán, Turquía reaccionó negativamente al acuerdo, afirmando que la historia “no perdonará” el “comportamiento hipócrita” de los EAU, mientras recordaba el Plan de Paz aprobado por la Liga Árabe en 2002. Sin embargo, Turquía e Israel mantienen relaciones diplomáticas desde 1949. En 2017, su Presidente Recep Tayyip Erdoğan amenazó con romperlas, y ahora ha amenazado con suspender las relaciones con EAU, sin que eso haya tenido, por el momento, más consecuencias.

La partida turca se juega en varios tableros. El Tagesschau informaba de la visita del Ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, a Libia. Allí, la guerra civil enfrenta al bando del Presidente Fayez al-Sarraj, reconocido por Naciones Unidas, con el ejército del General Jalifa Haftar, que controla la mayor parte del país. Si al-Sarraj cuenta con el apoyo de Turquía y Qatar, Haftar lo tiene de Rusia, los EAU y Egipto. Europa desea el fin del conflicto. Después de visitar Trípoli, el Ministro Haas, que recibió en julio a su homólogo turco en Berlín, volaba hacia los Emiratos.

Benjamin Netanyahu. (Reuters)
Benjamin Netanyahu. (Reuters)

Libia también es interesante para Turquía por sus aguas territoriales, como demuestra el acuerdo de 2019 entre Trípoli y Ankara. Este verano, la tensión es máxima frente a las costas turcas y de Chipre. La Marina francesa está patrullando la zona en apoyo a Grecia, después de los incidentes por las prospecciones turcas de gas y petróleo en aguas en disputa. El apoyo europeo a Grecia se puede leer también en relación al desarrollo de una política común de defensa de la UE. Sin embargo, se da la circunstancia que Francia, Grecia y Turquía son socios en la OTAN.

Recientemente, 'La Repubblica' reportaba un pacto Grecia-Egipto sobre los fondos marinos, con la intención de anular la entente turca con su aliado al-Sarraj en Libia. A la polémica se añade la dramática situación en Líbano. La prensa israelí ha especulado recientemente sobre las circunstancias de la explosión de Beirut.

5. Críticas palestinas

A la diplomacia palestina no le gustó el acuerdo. Su Representante en Viena, Salah Abdel Shafi, declaró que “Israel sigue siendo una fuerza de ocupación. Solamente el fin de la ocupación y el respeto al derecho internacional llevará la calma a la región”. El Presidente Mahmoud Abbas denunció y rechazó el acuerdo, mientras que Hamas lo llamó una “traicionera puñalada por la espalda a los palestinos”. Otros movimientos hablaron de “conspiración contra el pueblo palestino” y de “rendición”, según la agencia de noticias turca AA. El líder de la OLP, Hanan Ashrawi, lo comparó con “ser vendido” por los propios “amigos”. Pasados unos días, algunos sectores ven una oportunidad para buscar la unidad entre Hamas y Fatah, según publica Arabi 21. De momento, las posiciones parecen inamovibles.

6. Deseo de tolerancia y normalización

En Bloomberg, Eli Lake reconocía que Israel y los países del Golfo llevan “colaborando discretamente” desde hace dos décadas, y ahora EAU e Israel han acordado normalizar relaciones. En Twitter, el periodista Jamal Elshayyal colgaba una tira de cómic. En una viñeta, titulada “ayer”, un árabe y un judío están sentados de lado, con el brazo en la espalda del otro, debajo de una mesa. En la viñeta de al lado, “hoy”, los dos están sentados encima de la mesa.

En 2019, el Jüdische Allgemeine desvelaba la existencia de una discreta comunidad judía en Dubái, formada por unos centenares de expatriados y gente de negocios. Antes de la creación del Estado de Israel, la vida judía había prosperado en la región, desde Bagdad y Bahrain hasta Teherán, desde la costa de Omán hasta el Yemen. A partir de 1948 se incrementaron las hostilidades, pero la vida judía siguió en Irán hasta la revolución del Ayatolá Jomeiní en 1979. Incluso hubo vuelos regulares de Tel Aviv a Teherán.

Décadas más tarde, la llegada de incipientes comunidades a los Emiratos anuncia nuevos tiempos. Omar Gobash, Ministro para la Diplomacia Pública y Cultural de EAU, considera la intolerancia religiosa como fuente principal de conflictos y extremismo. Su país quiere “construir una sociedad diversa, moderna, progresista y estable, que promueva la integración. Lo vemos como una oportunidad y como nuestra responsabilidad”.

Precisamente, en 2019 los EAU celebraron el Año de la Tolerancia, y durante la visita del Papa Francisco se anunció la construcción de una sinagoga en Abu Dhabi, compartiendo solar con una mezquita y una iglesia cristiana, en un complejo multireligioso llamado la “Casa de la Familia de Abraham”. Los acuerdos de reconocimiento, precedidos de una intensa actividad diplomática, llevan también el nombre del padre de las tres grandes religiones.

En el camino para normalizar relaciones y “hacer prosperar el 'status quo'”, utilizando las palabras del 'Times of Israel', se permitió que el Estado hebreo participara en competiciones deportivas, mostrando sus colores y bandera. También se nombró a un Ministro de la Tolerancia. En paralelo, Israel anunciaba su participación en la Expo 2020 de Dubái, que el covid ha aplazado. Ambos países colaboran en la lucha contra la pandemia. En junio, la televisión saudí con sede en la ciudad, Al Arabiya, se fijó en un vídeo de la comunidad judía de Dubái; “una bendición, cantada en hebreo, basada en imágenes de los principales hitos de EAU, obras de arte de sus líderes y hombres con el tradicional chal de oración judío, conocido como el talit”. Desde hace pocos meses, un pequeño 'delivery' ofrece comida kosher, incluyendo recetas de fusión con la cocina árabe, el llamado kosherati. Incluso nos cuentan que en Shabat, en la sinagoga del rabino Levi Duchman se sirve un pollo exquisito.

Mediante una misiva en lengua árabe, el Presidente israelí, Reuven Rivlin, ha formalizado la invitación al líder emiratí, Jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, para que visite Jerusalén. Para el mundo árabe, uno de los alicientes del acuerdo es poner facilidades a las visitas de los musulmanes a la mezquita de Al Aksa, un lugar sagrado. La piedra angular serían nuevos vuelos directos entre EAU e Israel. Netanyahu ha asegurado “estar ya trabajando en ello”. Oficialmente, el este de Jerusalén es visto por los países árabes como la capital de un futuro estado palestino. En su carta, Rivlin escribía que “en estos días aciagos, el liderazgo se mide por su valor y capacidad de ser innovador y con visión de futuro”. Se trataría de fortalecer la confianza y el entendimiento “entre todos nosotros”. Lo cual, a su vez, “hará avanzar a nuestra región y traerá bienestar económico, prosperidad y estabilidad a las gentes de Oriente Medio en su conjunto”.

7. La economía es la clave

Aunque parezca increíble, hasta hace muy pocos días no eran posibles las llamadas de teléfono directas entre EAU e Israel. Desde este punto de partida, se percibe mejor la euforia existente entre los círculos empresariales y financieros de la región. El día en que se anunció el acuerdo, la Bolsa de Dubái fue la que más subió en todo el mundo, como recordaban desde Charles Schwab & Co. También la bolsa de Tel Aviv se apuntó a la tendencia alcista. Desde Londres, Al-Araby al-Jadeed habla de un fuerte impulso para la economía israelí, en especial para la industria de defensa.

En pocos días, empresas de ambos países han alcanzado acuerdos de cooperación en la innovación tecnológica o el turismo. Ya existe un primer Business Network en Linked-In y se trabaja en la creación de Cámaras de Comercio bilaterales. Las expectativas son muy altas, si finalmente otros países árabes se deciden a normalizar las relaciones con Israel. Hipotéticamente, estaríamos hablando, a medio plazo, del establecimiento de un ‘mercado común’ entre dichos países, con increíbles perspectivas de crecimiento económico. El potencial no ha pasado desapercibido en Alemania. El 'Handelsblatt' llamaba “conexión celestial” al nuevo eje de poder económico en la región, entre Jerusalén y Abu Dhabi. La expresión es de Yoel Guzansky, del Instituto para Estudios de Seguridad Nacional de Tel Aviv (INSS). Su resumen es que “Israel tiene la tecnología, los EAU tienen capital”.

Israel tiene la tecnología, los Emiratos Árabes Unidos tienen capital

El abanico de la cooperación es muy amplio. Israel es líder en tecnología agraria, y la coronacrisis ha puesto de manifiesto los riesgos en seguridad alimentaria. Los Emiratos son dependientes de suministros alimentarios del exterior en un 90%. También son protagonistas el fintech, el medtech, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la industria militar. En Abu Dhabi se celebra IDEX, una de las ferias de defensa más importantes del mundo.

Los esfuerzos emiratíes en materia de innovación tecnológica son relevantes y los titulares positivos que generan forman parte de los esfuerzos de ‘soft diplomacy’ del país. En 2020, los EAU han puesto en marcha la primera central nuclear del mundo árabe y han lanzado con éxito una expedición espacial a Marte. Dubái cuenta con el rascacielos más alto del mundo. Ahora, el nuevo proyecto estrella es el ‘hyperloop’, un diseño de tren que circula mediante levitación electromagnética por tubos al vacío, sin resistencia al aire o a la fricción, a altas velocidades que reducen drásticamente los tiempos de viaje en la media distancia. Virgin Hyperloop, compañía líder en el sector, tiene a Dubai Ports World y Abu Dhabi Capital Group como inversores principales y quiere convertir a los EAU en un “hub global para el desarrollo de la tecnología”, como apuntaGulf News. Para ello, la tecnología israelí puede ser muy conveniente. La ruta de Abu Dhabi a Riyadh serán 48 minutos, de Riyadh a Jeddah unos 50, destaca 'The National'. Las capitales saudita y emiratí están a unos 900 kilómetros de distancia.

Por otra parte, Israel alberga el potente ecosistema de start-ups ’Tel Aviv-Jerusalem’, el sexto a escala global, según el Global Startup Ecosystem Report. El emprendimiento es, sin duda, uno de los puntos fuertes de la escena innovadora y de fomento del talento israelí. Ahora, este ecosistema sueña con el acceso a nuevas fuentes de financiación, así como a nuevos mercados. El acuerdo es la primera buena noticia económica en muchos meses de pandemia y crisis. La visión de fondo es la paz, así como la suma de esfuerzos, talento y capital.

8. “Modelos de rol” para forjar una nueva realidad

Durante décadas la región ha sufrido guerras. Llega el momento de la prosperidad, afirmó el inversor Ali El Adou. El exmandatario francés Manuel Valls escribió que “es hora de dejar de actuar en esta región con el chip obsoleto de los 80 o los 90”. La normalización de relaciones demuestra que “llega una nueva visión a Oriente Medio”. En pocas décadas, los EAU consiguieron avanzar “del desierto a la ciudad”, como afirma un estudio de la Universidad de Kentucky. Desde Smart Dubai, Hassan Sajwani habla de la vocación de “role model”, un ejemplo a seguir para la comunidad de naciones.

Más allá del interés de oportunidad de los tres líderes políticos protagonistas, en un año marcado por la inestabilidad del covid, parece evidente que el acuerdo alcanzado está basado en el pragmatismo de lo posible. El Ministro Anwar Gargash lo resumía así: “¿Es algo perfecto? Nada es perfecto en una región muy difícil. Pero creo que hemos movido bien nuestras fichas”.

La noche de la presentación, emocionaba oír a diplomáticos emiratíes deseando “ מזל טוב Mazal Tov y مبروك”, ¡muchas felicidades! En la frase está, probablemente, la visualización del acuerdo. La normalización de la existencia de comunidades judías en los Emiratos, la creciente presencia de visitantes árabes en Israel, ayudarán a acercar sus lenguas y culturas, a mejorar la percepción de cada uno sobre el otro. Una de las realidades del Israel moderno es el retroceso de la presencia pública de la lengua árabe, así como del número de hablantes entre las comunidades judías. Una tendencia que las perspectivas del presente acuerdo podrían revertir. De entre los 17 parlamentarios árabes-israelíes en la Knesset, 4 son mujeres y una de ellas, Iman Al-Khati, viste hijab. Recientemente, los diputados de la ‘Joint List’, la lista conjunta de la minoría árabe, llegaron a estar en las quinielas para la formación de una nueva coalición de gobierno.

El acuerdo está basado en el pragmatismo de lo posible. Nada es perfecto en una región muy difícil

También los palestinos están ante una situación de cambio de paradigma. En CNN, Fareed Zakaria destacó el artículo del polémico Peter Beinart, que considera que, en la práctica, la solución de dos Estados no es viable y defiende sin tapujos la “igualdad en Israel-Palestina”. Desde New America, Anne-Marie Slaughter hablaba de un acuerdo de paz “alrededor de los palestinos”. La formalización de las relaciones entre EAU e Israel sería un primer paso a decir a los palestinos “o bien ponéis vuestra casa en orden y negociáis algo” con los israelíes, o “nosotros sencillamente vamos a continuar hacia adelante”. Sería un mensaje dirigido a las nuevas generaciones de palestinos, que querrían “un liderazgo” que “les represente”, que sea capaz de llegar a acuerdos, o bien seguir con este “estancamiento en el que los palestinos, de forma trágica, son dejados atrás”. Sin embargo, fuentes consultadas recuerdan que no hay que olvidar el fuerte lazo de hermandad existente entre árabes y palestinos, que comparten una misma religión. Para el mundo árabe, las reivindicaciones palestinas seguirán siendo importantes, y en ese sentido se considera clave el mantenimiento del compromiso israelí de congelar las anexiones en Cisjordania.

Si todo sale bien, se abre una ventana de oportunidad para los distintos actores implicados. Se trataría de buscar el pragmatismo que permita entenderse desde la aceptación del cambio de paradigma. En ese camino, los nuevos modelos de rol establecidos desde la intensificación de la colaboración entre árabes e israelíes, pueden ser de gran ayuda.

9. No está todo hecho

En el 'Jerusalem Post', Seth Frantzman advirtió que “el seguimiento de las discusiones y reacciones de los medios de comunicación durante las próximas semanas, desde Bagdad a Ammán y Kuwait, pasando por Omán y el Golfo, será clave para comprender las implicaciones más amplias en la región”. Lo mismo se puede decir de las futuras reacciones de aquellos israelíes que ahora se sienten “decepcionados”, en palabras de David Elhayani, responsable del Consejo de colonos de Yesha. Hay que recordar que, por el momento, el acuerdo no ha sido ratificado formalmente por las partes “Aquí aún no hay nada firmado”, recuerdan desde la región.

En cualquier caso, por ahora, “los EAU han tomado una decisión audaz y se han colocado en el centro de la nueva formulación de políticas estratégicas en el Golfo, consolidándose como un jugador influyente”, concluye Frantzman.

10. Una gran oportunidad para España

Los Reinos de España y el Imperio Otomano fueron históricamente los puentes de saber y civilización, pero también la frontera entre Europa y el Islam. La reciente decisión de Erdoğan respecto a la Hagia Sophia de Estanbul es más comprensible desde la realidad de la mezquita-catedral de Córdoba. España expulsó a los judíos en el siglo XV, a los moriscos en el siglo XVII, y luchó al lado de los nazis en Rusia. Llegada la democracia, nuestro país ha sabido cultivar las relaciones con Israel y especialmente con las comunidades sefarditas, promoviendo el ladino y ofreciendo la recuperación de la nacionalidad.

También en los Emiratos existe una nutrida presencia de españoles y latinoamericanos, con una importante actividad empresarial. La comunidad hispanohablante cuenta incluso con una publicación en castellano, El Correo del Golfo. “En estos países, es importante aterrizar de la mano de un buen 'partner' local que conozca la región, goce de confianza y sepa moverse bien en el mundo de los negocios”, afirman fuentes consultadas. En la cultura árabe, la existencia de antecedentes y referencias es de suma importancia. “A un desconocido le será muy difícil ser recibido en determinados círculos”, concluyen. Nuestro país cuenta además con un activo importante: la excelente relación de la Casa Real con las distintas monarquías árabes. En definitiva, por razones históricas y por proximidad, España puede aspirar a ser puente entre la UE, los países árabes e Israel.

España puede aspirar a ser puente entre la UE, los países árabes e Israel. Esta es una gran oportunidad que deberíamos aprovechar

La última vez que hubo una posibilidad de paz en Oriente Medio, España fue protagonista. En 1991, Madrid fue sede de una importante Conferencia Internacional auspiciada por la UE, los EEUU y Rusia. Ahora, la carrera para el establecimiento de relaciones preferenciales con los nuevos mercados que se constituirán en la zona ya ha empezado. Es una gran oportunidad, que deberíamos aprovechar.

*Adam Casals es experto en geoestrategia y asesor en relaciones internacionales

Tribuna Internacional
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios