Harris vs. Trump. La televisión y la prensa, también polarizadas
Trump decidió cerrar la campaña con un 'youtuber', mientras que Harris lo hizo en 'Saturday Night Live'. Y de lo más comentado: a Harris, CBS le hizo el "favor", mala cosa, de editarle la entrevista del prestigioso programa '60 minutos'
Debate presidencial entre Donald Trump y Kamala Harris. (EFE/EPA/Jim Lo Scalzo)
En relación con los medios, destacaré dos aspectos que demuestran que no son inmunes a la polarización política. Uno, el debate al que se ha sometido a grandes cabeceras como el Washington Post o Los Angeles Times por no apoyar explícitamente (endosar) a Kamala Harris. Cuestión que se ha tratado también en la prensa española, y que ha supuesto dimisiones y críticas a los empresarios, sobre todo a Bezos. No he visto algo así -en el signo contrario- en el compromiso de otros medios con el Partido Demócrata de Harris. Así, el NYT tituló que ella era la única opción patriótica, o con palabras también gruesas lo hacía el Boston Globe.
Y otro, el papel jugado por la televisión. No hay más que ver cómo ha sido el cierre de campaña. Además de los mitines (rallies) en los estados más disputados, los candidatos han elegido cerrar sus campañas de dos maneras significativas. Trump con Joe Rogan, influencer multiplataforma (Spotify, YouTube o Amazon) y Kamala Harris junto a su doble en el showSaturday Night Live. La televisión del prime time ha ido desapareciendo como gran referente informativo y canal de influencia para los votantes.
Esto es sin duda una buena metáfora de la transformación de las audiencias que han migrado de los medios convencionales a otros modelos, lo que ha impactado en la campaña.
Sean redes sociales, o una combinación de todos. Lo cierto es que con una mayor difusión (Rogan ha tenido decenas de millones de reproducciones en solo dos días) estos canales, incluyendo Twitter (X) de Elon (propietario y tuitero con 24M de seguidores), @TuckerCarlson (15M), o el Truth Social de Trump (con 8M) han marcado la pauta.
El medio ha sido el mensaje
Además, el medio elegido para encontrarse con los ciudadanos: una entrevista de tres horas -impensable en gente ocupadísima a menos que conduzcan o paseen escuchándola- al estilo de las que brindan en España Jordi Wild o las de Lo que tú digas de Álex Fidalgo, pura conversación; frente a una entrevista o magazine deprime time en grandes cadenas. Esto ha sido clave, ha sido en parte causa del exitoso mensaje de la campaña de Trump.
Por su parte, Kamala ha elegido los grandes canales de televisión en abierto o cable como la CBS, NBC, el show de Oprah Winfrey, también la Fox. El diálogo con su doble en el último fin de semana ha dejado un halo de humor y sonrisas, pero no mucho más.
El error de la CBS
El caso de '60 minutos' de CBS a periodistas y académicos sí nos debe preocupar. Un programa estrella para los que aprendimos televisión con esas emisiones, se ha prestado a la edición de una entrevista con la vicepresidenta, perdiendo en cada corte muchas décimas de credibilidad. El medio independiente The Free Press pidió la transcripción de la cinta, para analizar los fragmentos censurados y, aquí la tenemos.
Concluyo. Nos decía esta semana Juan Luis Manfredi en un coloquio de análisis de cómo ha funcionado (o no) la desinformación electoral en las pasadas elecciones de EEUU que la administración Biden se va “preocupada” por la desinformación sobre todo en migraciones. Sorprende esto porque de los muchos casos de bulos y titulares acalorados vertidos en campaña sobre este delicado asunto, no han aparecido datos fehacientes ni rectificaciones desde la administración. Pero atención porque, como aclaraba Carmen B. Fernández, “La desinformación no ha llevado a Trump a la 47 presidencia de los EEUU. Los endosos de influencers han sido vías de difusión, pero no son “órdenes de cómo votar”. No debemos subestimar a los electores”.
Trump -acompañado por sus gestos y teatralidad-, ha despertado, ya se ve furia y furores -con una arrolladora victoria- y habrá que seguir analizando la sintonía de los medios con los votantes transversales de ambas ideologías. Me temo que vendrán además nuevas ráfagas y ataques a los medios por parte de Trump, ya lo hizo en su presidencia anterior, y la prensa necesita recuperar el prestigio e independencia para defender el derecho del público a estar informado.
*Loreto Corredoira, profesora de la Universidad Complutense.
En relación con los medios, destacaré dos aspectos que demuestran que no son inmunes a la polarización política. Uno, el debate al que se ha sometido a grandes cabeceras como el Washington Post o Los Angeles Times por no apoyar explícitamente (endosar) a Kamala Harris. Cuestión que se ha tratado también en la prensa española, y que ha supuesto dimisiones y críticas a los empresarios, sobre todo a Bezos. No he visto algo así -en el signo contrario- en el compromiso de otros medios con el Partido Demócrata de Harris. Así, el NYT tituló que ella era la única opción patriótica, o con palabras también gruesas lo hacía el Boston Globe.