Es noticia
La caída del castrismo en Cuba parece al fin posible
  1. Mundo
  2. Tribuna Internacional
Ramón González Férriz

Tribuna Internacional

Por

La caída del castrismo en Cuba parece al fin posible

Sin el petróleo de Venezuela y México, quebrada económicamente, con unos líderes que repiten un discurso hueco y con la determinación de EEUU de dominar el continente, Cuba puede estar abocada a una transición

Foto: Un manifestante ondea hoy una bandera cubana con la imagen del Che Guevara. (EFE)
Un manifestante ondea hoy una bandera cubana con la imagen del Che Guevara. (EFE)
EC EXCLUSIVO

Los analistas internacionales, y los millones de exiliados, han anunciado innumerables veces que la caída del comunismo cubano era inminente. Sucedió cuando Estados Unidos impuso el embargo comercial contra la isla, cuando lanzó la invasión de Bahía de Cochinos; cuando, en 1980, más de 100.000 cubanos decidieron arriesgar su vida abandonando el país. También en 1991, cuando se quedó sin la protección de la URSS y tuvo que asumir una economía de guerra para el llamado "Periodo Especial". Y, por supuesto, tras la muerte de Fidel Castro, la supuesta jubilación de su hermano Raúl y la progresiva desaparición de la generación épica que hizo la revolución. Pero el régimen, que durante décadas se ha caracterizado por una mezcla de fanatismo e ineptitud, siempre ha logrado sobrevivir. ¿Hasta ahora?

La tormenta perfecta

En las últimas décadas, Cuba ha dependido casi por entero del apoyo venezolano, que mandaba a la isla petróleo a cambio de recibir de esta médicos, espías y seguridad para los miembros del régimen chavista. Pero en los últimos años, con el declive de la producción petrolera de Venezuela, ese apoyo fue disminuyendo y Cuba pasó a depender cada vez más de México y Rusia. La pandemia dio un enorme golpe a la industria turística cubana del que esta no se ha recuperado: hoy visitan Cuba un 70% menos de turistas que antes de 2020. La producción de azúcar es la menor en un siglo a causa de la mala gestión y el bloqueo comercial. En los últimos cinco años, alrededor de un 20% de la población ha emigrado.

Durante años, algunos dirigentes cubanos han hablado de asumir el modelo de Vietnam: una progresiva privatización de la economía al mismo tiempo que el Partido Comunista mantiene el monopolio del poder político. Pero el lado más integrista del régimen siempre se ha negado por miedo a que la apertura económica condujera a mayores exigencias de democratización. O por puro dogmatismo marxista. Los apagones en la isla se han vuelto habituales. También el racionamiento de gasolina.

Pero el declive se ha acelerado desde hace un mes. Desde que Donald Trump asumió la tutela del gobierno de Caracas, la llegada de petróleo venezolano a Cuba se ha reducido a cero; y con ello también se secará la llegada de dólares a la isla, puesto que esta revendía buena parte del petróleo que recibía de Venezuela para conseguir divisas. México también ha dejado de mandar petróleo a la isla porque Trump ha amenazado con subir los aranceles a cualquier país que lo haga, y México no tiene más remedio que obedecer si no quiere meterse en líos con su vecino del norte. Hoy, según varias estimaciones, Cuba solo tiene petróleo para sobrevivir unos quince días. Como sucedió en Venezuela y Siria, y quizá suceda también en Irán, Rusia ha demostrado que su red de aliados internacionales es extraordinariamente débil y que no puede hacer nada por defenderles cuando los problemas son serios. China tampoco parece tener ganas de apoyar una minúscula isla sin relevancia económica ni geopolítica.

Foto: estados-unidos-venezuela-cuba-hacia-colapso

Los mandatarios cubanos siguen aferrándose al argumento de la nostalgia y la resistencia ante el Imperio. Pero a estas alturas ya es ridículo. Cuba es incapaz de resistir nada. Y la izquierda radical nunca ha sido más impopular en toda América Latina a causa de sus reiterados fracasos. Solo pequeños reductos ideológicos sin poder real más allá de la propaganda, como el entorno de Podemos y otros similares, siguen considerando la Revolución Cubana un símbolo global a preservar.

Y, por supuesto, está el empeño del Gobierno de Donald Trump en controlar políticamente todas las Américas. El secretario de Estado Marco Rubio, descendiente de cubanos exiliados y partidario de derrocar regímenes de izquierda radical por razones ideológicas, y no solo por intereses económicos, ya ha dicho que al castrismo le queda poco. Cuba no tiene riquezas naturales, por lo que Trump puede tener menos incentivos para intervenir, pero la apertura de la isla a la inversión turística es muy tentadora para un hombre forjado como promotor inmobiliario. Y ¿qué republicano no soñaría con pasar a la historia como el hombre que acabó con el comunismo cubano?

Foto: doctrina-monroe-cuba-eeuu-imperialismo-1hms

Además, con el eficaz y rápido sometimiento de Venezuela, el Gobierno de Estados Unidos ha encontrado un modelo que cree que puede funcionar en Cuba e incluso en Irán: sacar del escenario al líder, sustituirle por una persona del régimen más aperturista, apoderarse de la política económica del país, poner un fin paulatino a la represión y llevar a cabo una larga transición de tres o cinco años hasta que puedan celebrarse elecciones libres.

¿Será eso lo que sucederá? El funcionariado cubano es mucho más disciplinado, y está ideológicamente más alineado, que el de Venezuela. Y se ha dicho tantas veces que el fin del castrismo era inminente que más vale ser escéptico. Pero da la sensación de que los astros al fin se han alineado. El fin de esa aberración política parece posible.

Los analistas internacionales, y los millones de exiliados, han anunciado innumerables veces que la caída del comunismo cubano era inminente. Sucedió cuando Estados Unidos impuso el embargo comercial contra la isla, cuando lanzó la invasión de Bahía de Cochinos; cuando, en 1980, más de 100.000 cubanos decidieron arriesgar su vida abandonando el país. También en 1991, cuando se quedó sin la protección de la URSS y tuvo que asumir una economía de guerra para el llamado "Periodo Especial". Y, por supuesto, tras la muerte de Fidel Castro, la supuesta jubilación de su hermano Raúl y la progresiva desaparición de la generación épica que hizo la revolución. Pero el régimen, que durante décadas se ha caracterizado por una mezcla de fanatismo e ineptitud, siempre ha logrado sobrevivir. ¿Hasta ahora?

Fidel Castro Cuba México
El redactor recomienda