Quiero leer columnas de mujeres mediocres

En un congreso de columnistas han hablado 25 hombres y 5 mujeres. Si yo organizase un evento de esta clase traería a rastras a muchas de ellas. Cuesta encontrar opinadoras mediocres

Por Juan Soto Ivars17
Quiero leer columnas de mujeres mediocres
¡Pi... pizza... pizzapendencia!

¡Pi... pizza... pizzapendencia!

Todo esto que he escrito ha sido ridículo e irritante, ¿verdad? Pues así es como se oye el discurso de víctima constante fuera de vuestras burbujas nacionalistas o ideológicas

Los tanques por la Diagonal eran Sabadell y La Caixa

Los tanques por la Diagonal eran Sabadell y La Caixa

Los rascacielos del número 407, sede del edificio Atlántico, y del 621, donde se levanta la torre negra de La Caixa, proyectan ahora su sombra puntiaguda encima de la cabeza de Puigdemont​

La policía está pegando a mis vecinos

La policía está pegando a mis vecinos

Los golpes de la policía no distinguen. Los hemos visto estrellarse contra gente mayor y contra jóvenes. Hemos visto cómo tiraban a una mujer por unas escaleras

Se acabó: estamos cayendo por el precipicio

Se acabó: estamos cayendo por el precipicio

Culpo a mi generación de este desastre, y a la generación de mis padres. Vivíamos juntos en un país con problemas reales, pero ahora caemos en una fantasía de himnos y banderas

¡I-inde-indiferencia!

¡I-inde-indiferencia!

Cuanto más gritan los patriotas, cuanto más ruda es la bronca de los que se ponen la bandera delante de los ojos, más irresistible se hace la indiferencia

Ada Colau y la Diada de los gorros de papel

Ada Colau y la Diada de los gorros de papel

Mientras los nacionalistas más puros se aproximan a Barcelona, los perros sin raza se han ido a Santa Coloma para oír a las fuerzas de la equidistancia