El futuro es el ministro Méndez de Vigo viendo porno por Netscape

La ignorancia tecnológica de nuestros gobernantes tiene una consecuencia peligrosa: son totalmente incapaces de proponer medidas de control

Foto: Méndez de Vigo. (EFE)
Méndez de Vigo. (EFE)

Ante una audiencia convocada por 'The Economist' y compuesta por emprendedores tecnológicos del más alto nivel, el ministro de Educación Victoriana Méndez de Vigo tuvo, con perdón, los cojonazos de soltar el siguiente augurio: “Antes, la educación del futuro era hacer documentos en Excel. Hoy es otra cosa. Ahora, el futuro es hacer páginas web. Y también aplicaciones y robots”. Se quedó el señor ministro más ancho que Arias Cañete después de dar cuenta de jugosas viandas regadas con mejores caldos (cito a Pedro Vera).

No sabemos si apoyó las alpargatas encima de la mesa y miró a los presentes con satisfacción. No sabemos si consultó su reloj de cuerda. Las crónicas sí que describen el desconcierto de los ingenieros y emprendedores reunidos. Hubo ligeras muecas de hastío, miradas al techo. Era urgente cerciorarse del año que pisamos. Debieron pensar que el ministro sigue informándose por el Calendario Zaragozano.

Siempre que un ministro español habla de las nuevas tecnologías, siento la vergüenza de un niño al que su madre decide darle una sorpresa, en la fiesta de cumpleaños, con todos los amigos delante, y se pone a rapear. La ignorancia tecnológica de nuestros gobernantes tiene, además, una consecuencia peligrosa: cegados por palabras que no entienden, confundidos por procesos que ignoran, embaucados por asesores que lo flipan mucho con Silicon Valley, son totalmente incapaces de proponer medidas de control para una economía manejada por programas informáticos que ya no se basa en la oferta y la demanda.

En fin: mientras Méndez de Vigo fantaseaba en HTML 1 y garrapateaba en su agenda-obsequio de El Corte Inglés la necesidad de abrirse una cuenta en Netscape para estar en contacto con los jóvenes de 1995, la época continuaba atropellándonos por el carril de la izquierda con su rueda de tractocamión.

Según el FMI, el 80% de los que nacen ahora desempeñará trabajos que todavía no existen. No aclara el FMI si existirán para entonces

Según el FMI, el 80% de los que nacen ahora desempeñará trabajos que todavía no existen. No aclara el FMI si existirán para entonces, así que de los sueldos ya hablamos cuando llegue el momento, supongo. Mientras los optimistas auguran rentas básicas y robots pasando la aspiradora y poniéndote la tapa, las cifras de desigualdad galopan por los picos de las gráficas y las sociedades se fracturan, envenenadas por las redes sociales, en medio de una infructífera guerra cultural.

Hemos visto ya unas cuantas cosas que convierten la ciencia ficción en realismo costumbrista, episodios en vivo de 'Black Mirror'. En EEUU hay un presidente cuya estrategia de comunicación está inspirada en el Holocausto Vigalondo. Gente anónima pierde su empleo cada semana por soltar una broma a destiempo en Twitter. En cualquier baile de fin de curso de la escuela, los hijos ven a sus padres como si estuvieran en protección de testigos, con el rectángulo negro del móvil delante de los ojos. Y la caída de los primeros copos de nieve se siente antes en Facebook que en la calle.

¿Excel? ¿Páginas web? ¿Aplicaciones? El futuro es Forocoches, que hizo con el 'reality' 'Got Talent' lo mismo que Putin con la democracia norteamericana: no se sabe si con trucos de 'hacker' o con participación masiva de los foreros, los muy cabronazos colocaron la corona de laurel a un simpático y mediocre saltimbanqui llamado Antonio el Tekila, con pinta de Juan José Padilla y quiebros de cadera, y nos dieron a todos una lección sobre los peligros de la democracia 2.0.

El ministro haría bien en abrirse una cuenta en Forocoches. Averiguaría allí que el futuro empezó anteayer, y que desde aquel mismo momento nos hundimos en un universo líquido del cual desconocemos las reglas, donde el mínimo agujero en la programación de una web construida con millones de euros se convierte en el juguete de 40 informáticos en paro.

Unos días antes, el escritor Sergi Puertas presentaba 'Estabulario', su brillante libro de relatos, junto a Miqui Otero y Rubén Lardín. Editado por Impedimenta, contiene una colección de pesadillas donde la ciencia ficción y el realismo se confunden. Pues bien: así está exactamente la cosa en 2017, señor ministro. Apúntelo en la agenda obsequio de El Corte Inglés.

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