La trampa tras el permiso obligatorio de paternidad

Queremos un mundo con más mujeres directivas, más mujeres políticas, más mujeres al mando, sí. Pero sobre todo queremos un mundo en que mujeres y hombres tengan tiempo para vivir

Foto:

Es fantástico que los hijos de Iglesias y Montero hayan salido del hospital. La sanidad pública ha sido una prolongación del útero materno y les ha permitido salir adelante. Es algo que suena casi milagroso, ¡felicidades! Pero ahora empieza lo más difícil para unos padres: criar a los hijos y dedicarles tiempo cuando ambos trabajan sin parar. ¿Mellizos? Doble whisky sin hielo en vaso ancho, eso son los mellizos. No hablo por experiencia, tengo mis fuentes. Desde que las mujeres se ven obligadas a retrasar tanto el momento y entran en juego las técnicas de fertilidad, la presencia de premio doble se ha multiplicado en las quinielas maternales. Como decía Ian Malcom, la vida se abre camino. También a través de la precariedad.

Los padres de mellizos y gemelos que conozco se han convertido en los zombis del barrio, están por todas partes. Arrastran los carritos dobles con los ojos como huevos, arrugados y pálidos, con el móvil en la oreja. A veces no sabes si son padres o abuelos cuando te miran como las almas en pena desde los barrotes del purgatorio. Si los sueldos dan para pagar cuidadores o guarderías privadas, los ves amargados. Les han dicho que tampoco es bueno meterlos en la guardería tan pronto, que los bebés necesitan contacto de los padres. Ellos aprenden demasiado rápido y tú no tienes tiempo. La hora de entrega no quiere saber nada de bebés.

Irene Montero y Pablo Iglesias. (Reuters)
Irene Montero y Pablo Iglesias. (Reuters)

Desde la irrupción de Podemos y Ciudadanos en el panorama, vivimos en una campaña electoral permanente. Los políticos trabajan hasta tarde y arrastran consigo a periodistas. Una pareja de redactores con gemelos que conozco se acordó mucho de la madre de Iglesias en una de aquellas ruedas de prensa convocadas después de las 10 de la noche. Y hay trabajos con jornadas peores. Hemos salido de lo más negro de la crisis como cabestros que embisten el trapo, tan agobiados por no perder el curro que no sabemos decir no. Pero Leo y Manuel están diciendo a sus padres que hay que levantar el pie del acelerador. El trabajo de humanizar las jornadas laborales empieza en el Congreso de los Diputados.

Capitalismo Tecnocasa

El profesor Fernando Broncano, que es un cráneo previlegiado, como decía el borracho de 'Luces de bohemia', lanzó en Facebook un análisis poco frecuente sobre la noticia horrenda del padre que dejó morir a su hija por descuido, asfixiada dentro del coche. Tras el estado de 'shock', el hombre confirmó que había recibido una llamada de trabajo muy urgente y que se despistó. El bebé murió deshidratado, pero según Broncano no deberíamos eludir el “capitalismo Tecnocasa” de entre los múltiples factores que condujeron a esta muerte trágica y evitable. “Deberíamos pensar en el terror de trabajar en Tecnocasa, llevar traje a 40º, y ser esclavo del teléfono. El nuevo proletariado no está tan lejos de las madres de Mánchester”, añade refiriéndose a las obreras que ahogaban a sus hijos con las sábanas porque no podían más.

Se habla del permiso de paternidad obligatorio, en parte, como una medida urgente de la política feminista porque, sin él, las mujeres tienen un coste superior a los hombres, pero el trasfondo excede los asuntos de género. Cuando leo a políticos de tendencia muy liberal hablando favorablemente del permiso obligatorio de paternidad intuyo que hay un reverso. Si se da en un sistema laboral como el presente, el permiso obligatorio de paternidad puede ser una trampa. Una medida que obligue a las empresas a dar permisos iguales a hombres y mujeres se acerca a la conciliación, pero solo recorre una mínima parte del camino. Las jornadas 24/7 y la disponibilidad absoluta que Broncano llama “capitalismo Tecnocasa” volverían a manifestarse como el problema real, tras esa medida.

Una pareja de redactores con gemelos que conozco se acordó mucho de la madre de Iglesias en una rueda de prensa convocada tras las 10 de la noche

El permiso de paternidad obligatorio puede ser un pretexto para que las mujeres sean tan esclavas como los hombres, en cuyo caso nos habremos arrimado a la igualdad equivocada. Desde el punto de vista del capitalismo contemporáneo, con sus oficinas de bolsillo, estos permisos no tienen por qué ser un paliativo de las jornadas sin fin con disponibilidad extra: veremos madres y padres con el bebé encima y el móvil en la mano.

Queremos un mundo con más mujeres directivas, más mujeres políticas, más mujeres al mando, sí. Pero sobre todo queremos un mundo en que mujeres y hombres tengan tiempo para vivir.

España is not Spain

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
16 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios