Brindar

Los diestros Jesús Martínez "Morenito de Aranda", Pepe Moral y José Garrido salieron este viernes muy tocados tras cerrar sus respectivos pasos por San Isidro

Foto: Morenito de Aranda. (EFE)
Morenito de Aranda. (EFE)

Plaza de toros de las Ventas, viernes, 14de junio de 2019.

32ª de feria. Corrida. Tres cuartos de plaza en tarde agradable y con las inevitables rachas de viento de esta plaza

Seis toros de Fuente Ymbro de entre 528 y 597 kilos, bien presentados, serios, con caja y con pitones. De mal juego en general, manseando y con poca casta. No dieron opciones de ningún tipo. Se movieron más los dos primeros. Sin humillar y sin entregarse. El sexto fue devuelto y sustituido por un sobrero de Conde de Mayalde de pobre juego.

Morenito de Aranda de verde botella y oro, silencio y silencio tras aviso.

Pepe Moral de azul cielo y oro, silencio tras aviso y silencio.

José Garrido de teja y oro, silencio y silencio tras dos avisos.

Brindar es celebrar la vida. Y celebro mucho que vivo. Y debo decir y añado que según dice mi madre vivo casi solo algunos días para poder celebrar, y celebrando que vivo, rozo casi el festejar la vida cada mañana cuando me voy a acostar. Y tras cinco décadas de vida y cientos de celebraciones hoy me siento con cerebro para celebrar que tengo, dios quiera que no me equivoque, amigos y enemigos buenos y en número suficiente en torno a ese vital objetivo con el que creo que crezco, que es no sentirme muy solo y así poder compartir una vida que solo es plena cuando tienes mucha gente a la que poder abrazar y al menos otras tantas personas con las que querer pelear. Sea por bien o por mal persigues en este devenir, vivir decente y conforme a ciertas reglas y normas y tratar con ciertos gestos de que no escasee en tu vida la relación de quererse o el objetivo de odiar. Que mejor es pelear con alguien por mal que caiga que estar solo al final... lo dicen mil matrimonios consultados al azar.

Perdonarán la publicidad si les digo que estos amigos no pusieron mucha pega a compartir vino y viandas en un rincón de Madrid muy taurino y muy torero que con el nombre Raíces han creado en el hotel Wellintong. No me han invitado a la comida pero debo reconocer en culinaria justicia lo sabroso del tomate, lo sorprendente del puerro, la frescura del gazpacho y el punto del lomo bajo que hizo que repitiéramos sin importar un carajo ni el colesterol ni el peso que podría provocarnos. Y es que hoy me sentí feliz, colesteroles aparte, de ver la eficacia egocéntrica de la fugaz convocatoria de chat y escuetos WhatsApps casi al final de la feria. Y de un día para otro, tras pocos mensajes y pegas, conseguimos reunir ocho o diez extraños seres que, viniendo de otras zonas y algunos hasta de otras épocas, tras muy muy pocas cervezas consiguen hacerte creer que te aprecian y te quieren.

Amigos muy variopintos, de diferentes oficios, desigual nivel de mus y afición al taurinismo que por cariño o por pena se brindaron diligentes a presenciar en barrera la casi penúltima corrida de esta interminable feria.

Pepe Moral. (EFE)
Pepe Moral. (EFE)

Tengo un amigo abogado que con su camisa de Polo reproduce incomprensible su imagen de hace tres décadas cuando le conocí en el bar de moda en aquellas viejísimas épocas en las noches alcarreñas que nunca acabábamos solos. Tengo otro, carnicero, que honra su profesión con trabajo y con talento, con los mejores corderos de la estepa castellana y la disciplina casi antigua de quien trabaja con bestias, con el ganado, está claro y se entiende que me refiero, no con sus muchos empleados, grandes personas por cierto.

Tengo un amigo rentista que vota al PP y odia a Vox por todo lo que le quita en concejales y votos, haciéndole, según su criterio, perder ayuntamientos varios y debilitando su posición en la Diputación o el Congreso. Luis es ex militar, de cabeza casi cuadrada, como su adusto gesto, y no me refiero solo al cabal razonamiento del que siempre suele hacer gala sino a ese cráneo físico y raro de esquinas bien moldeadas. Personaje a analizar por profesionales expertos, que hace de nuestro ejército un ejemplo de eficacia y que siempre anima tertulias con sorprendentes y extraños análisis geopolíticos que siempre me hacen pensar, eso si, con cerveza por delante. Vino también el banquero que huyendo del Santander encontró una mejor vida dando avales por doquier, trabaja en Aval Madrid y ayuda a cientos de Pymes, no le presiona Botín y vive feliz en el centro, con un bagaje y conocimientos que ya quisiera para mí en un lance financiero.

Luego está mi amigo Cesar personaje peculiar, que abandonó a media ingesta el Raíces, sorprendente, y la carne ya en su punto, para recoger a su hijo que no mide medio metro a pesar de que el padre no cumplirá nunca más ninguna cifra de edad que empiece por menos de cinco. Isi encima es mi cuñado lo que me aumenta el aprecio, y no es solo por saber y reconocer en estas líneas que aguantar a mi familia es algo que no tiene precio. Curioso e impresionable con el juego de los toros hizo los comentarios, con su prudencia de siempre, más cabales y más lógicos de todos los que acudieron a la convocatoria tardía del San Isidro alcarreño organizado en un día.

Me dejo a Nacho al final, no porque le quiera menos, sino porque no puedo encontrar palabras que lo definan, expresiones que se entiendan y descripciones de estima que expliquen que le aguantemos esas horas infinitas de explicarnos con misterios sus percepciones de la vida. Llegamos a pensar algunos que trabajaba de espía, que pertenecía al gobierno o que heredó buena finca. Hoy entendí que está en pleitos con multinacionales extranjeras a cuentas de no sé que cártel de camiones y motores que parece concertaron precios fuera de mercado para explotar los recursos de camioneros honrados.

José Garrido. (EFE)
José Garrido. (EFE)

Y con la felicidad de sentirse rodeado de esta gente, mi gente al fin y al cabo, no me refiero al rango de Luis evidentemente, llegamos tarde a los toros y a comprender que, siendo brindar casi siempre algo bueno y celebrado, no siempre es una buena idea si lo haces en un ruedo con toros no convenientes y de juego desclasado.

Brindaron hoy tres toreros con voluntad de guerreros desde el centro de la plaza, sus tres respectivos toros, enormes de Fuente Ymbro, bien dispuestos y optimistas a un público al que compensar treinta y tantas tardes de toros, pero al que no consiguieron ofrecer ni unos lances con decoro, ni unas tandas con buen temple, ni estocadas contundentes, ni momentos reseñables a pesar de los buenos modos que consiguen exhibir siempre.

Ni Morenito de Aranda, ni Pepe Moral ni Garrido pudieron hoy demostrar sus condiciones y formas, con seis toros que, hablando de amigos y no tan amigos, fueron muy poco amigables sin ser temibles enemigos.

Tarde bastante insulsa, aburrida y sin detalles. Jornada de amistades, grandes y ya duraderas y contables en décadas, de pocas cosas de toros, son ya muchos días de feria, y de muy buenos tomates, puerros y carnes bien hechas.

Mañana vuelve Roca Rey, amigos, que yo lo vea...

Feria de San Isidro
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