¿Cuánto te tengo que pagar para que hables de mi 'startup' en Teknautas?

Iré al grano: ninguna empresa me ha pagado nunca por escribir bien (ni mal) de ella. Nunca. Jamás. Ni un solo duro. De hecho, ni siquiera me lo han ofrecido

Foto: ¿Cuánto te tengo que pagar para que hables de mi 'startup' en Teknautas?

Si me diesen un euro cada vez que alguien ha comentado una noticia mía acusándome de hacer un publirreportaje... no sería rico, pero oye, para unas vacaciones cortas sí me daría.

Es el día a día de muchos de los periodistas que nos dedicamos a escribir sobre emprendimiento, nuevas empresas y tecnología de consumo. Digas lo que digas, resulta que alguien (además de tu medio) te ha pagado por hacerlo. Porque claro, si hablas bien de una empresa, te ha pagado ella, y si hablas mal, te ha pagado su competencia. Y si nadie te ha pagado a ti, le habrán pagado a tu jefe. Da igual que el tema lo propusieses tú; el caso es que alguien se ha llevado la pasta.

Voy a ser sincero e iré al grano: ninguna empresa me ha pagado nunca por escribir bien (ni mal) de ella. Nunca. Jamás. Ni un solo duro. De hecho, es que ni siquiera me lo han ofrecido. Ni en este medio ni en ningún otro.

Sin embargo, basta con preguntar a cuatro o cinco compañeros de profesión para que me cuenten lo que, aparentemente, todo el mundo sabe: muchos, muchísimos periodistas piden dinero a las empresas por hablar de ellas. De hecho, muchas veces el dinero no llega de las empresas, sino de algunas de las agencias de comunicación que les llevan los temas de prensa y que cobran en función de cuántos medios publican la noticia de su cliente.

Cobrar por hablar de tu empresa: ¿mito o realidad?

No me cabe duda de que, en su momento, hace años, esto sería medianamente frecuente. A día de hoy, no sé si la historia de la startup/agencia que paga a los periodistas es un mito del teléfono escacharrado (“la novia del amigo de mi vecino de arriba me contó que...”) o resulta que soy el único pringado que no solo no ha cobrado nunca nada, sino que, de hecho, ni siquiera ha llegado a ser cortejado.

La mayoría no es que me pregunten si tienen que pagar a mi medio, sino si tienen que pagarme a mí, directamente, como si yo, aparte de mi sueldo, me sacase -a escondidas de mis jefes- un dinerillo extra cobrándoles a los protagonistas de mis historias

Sin embargo, este asunto no me resulta totalmente ajeno ni me sorprende del todo. A decir verdad, ninguna empresa me ha ofrecido nunca dinero... pero sí que me han preguntado. Han sido varias las veces que, ante mi interés voluntario por escribir sobre una startup, el emprendedor en cuestión me ha preguntado: “Pero... ¿tenemos que pagarte?”. No me han ofrecido dinero, pero sí que me han preguntado, temerosos, si mi artículo les costaría algo. De hecho, la mayoría no es que me pregunten si tienen que pagar a mi medio, sino si tienen que pagarme a mí, directamente, como si yo, aparte de mi sueldo, me sacase -a escondidas de mis jefes- un dinerillo extra cobrándoles a los protagonistas de mis historias.

Y claro, cuando se dan estas situaciones, uno piensa: ¿qué ha pasado para que muchos emprendedores den por hecho que tienen que pagar por salir en un medio? Y es entonces cuando barajo tres opciones:

a) Que haya periodistas que cobren. Esta siempre la he descartado, aunque... en fin, cada cual sabrá lo que hace.

b) Que haya medios que cobren. En ninguno de los medios en los que yo he trabajado ha pasado eso. En caso de cobrar, siempre se ha dejado claro al lector que se trataba de un publirreportaje. ¿Hubo en el pasado casos de publirreportajes encubiertos? Por supuesto, y muchos. ¿Los sigue habiendo a día de hoy? Algunos hay, pero muy pocos.

c) Que haya agencias que cobren. Esta opción no es que no me extrañe: es que, directamente, sé que existe. No me refiero a las agencias de comunicación que llevan temas de prensa a las empresas (desconozco sus prácticas), sino a esas pseudoagencias que se encargan de hacer el típico suplemento de emprendedores para algún periódico de papel. Son esas pseudoagencias las que se dirigen a la startup en cuestión, diciendo trabajar en el medio equis (aunque su dirección de email no sea del medio equis) y asegurándole que su proyecto es tan fantástico que merece salir en el periódico. Y una vez que el emprendedor se ha emocionado, clin clin. Resulta que, si quieres salir en un suplemento de pacotilla que no va a leer ni el Tato, tienes que pagar.

Por mi parte, cada vez que una empresa me pregunta si tiene que pagar por salir en un medio, mi recomendación es siempre la misma: si te piden un solo duro por entrevistarte, puedes mandarles tranquilamente a tomar por c... en fin, muy lejos.

#emprendedorfurioso

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