Cómo librarnos de la tasa Google

El derecho es irrenunciable, sí, pero existe un matiz en el que pocos han reparado: la compensación no tiene efecto si el creador del contenido autoriza su indexación

Foto: Cómo librarnos de la tasa Google

Se acerca ya el fin de año y, con él, las fiestas y los cotillones de Nochevieja. Hay algunos en los que el precio de la entrada da derecho a barra libre y otros en los que la entrada es libre y tienes que comprar tickets para pagar las copas. Y hay también locales que regalan invitaciones, para que algunos afortunados puedan entrar en la fiesta y tomar todas las copas que quieran, completamente gratis, porque  así les autorizan los organizadores.

Lo que no tendría mucho sentido es que les intentaran cobrar la barra libre tanto a los que han comprado los tickets para pagar sus copas, como a los que tienen una invitación para entrar al cotillón y consumir gratuitamente.

Algo así, en grandes rasgos, sería lo que planea la tasa Google: cobrar el derecho a barra libre a todos los asistentes, aunque unos hayan pagado unos tickets por sus copas y otros tengan invitación para tomar las copas gratis.

Ante el anuncio del cierre en España de Google News o, más bien, la exclusión de los periódicos españoles de este servicio (en España y en los demás países), creo que es bueno hacer una serie de aclaraciones: 

El canon AEDE

  1. La llamada tasa Google o canon AEDE es una“compensación equitativa” por la puesta a disposición del público… de fragmentos no significativos de contenidos,… sin necesidad de autorización de los titulares.
  2. Está regulada en el nuevo apartado 2 del artículo 32 de la Ley de Propiedad Intelectual, incluido en el Capítulo II, del Título III, del Libro Primero, donde se regulan los límites de los derechos de autor. 
  3. Esto quiere decir que se crea un nuevo derecho (de puesta a disposición del público de fragmentos no significativos de contenidos sin necesidad de pedir autorización de los titulares), como un límite al derecho de éstos.
  4. Y esto es así porque los titulares de los derechos tienen el derecho exclusivo de autorizar la comunicación pública de sus contenidos, mediante la puesta a disposición de los mismos a través de una red (artículo 20.2.i LPI).
  5. La compensación equitativa trae causa del ejercicio de este nuevo derecho, que limita el derecho de autorización de los titulares de los derechos; por lo que la Ley establece dicha compensación (que, además, es irrenunciable).

El canon por copia privada

  1. La estructura de la tasa Google o canon AEDE es parecida al canon por copia privada, que se regula en el artículo 31.2 y que también está incluida en el mismo capítulo de la LPI, como límite a los derechos de autor.
  2. El derecho de copia privada de los particulares es el derecho a realizar, para uso privado, la reproducción de obras a las que se haya accedido legalmente desde una fuente lícita, sin necesidad de pedir autorización al autor.
  3. Se constituye, también, como un límite al derecho de autorización del autor, en este caso, límite al derecho de autorizar la reproducción de las obras, y por esta causa la Ley estableció una compensación equitativa o canon.
  4. Dicha compensación equitativa (regulada en el artículo 25 LPI) está dirigida a compensar los derechos de propiedad intelectual que se dejaran de percibir por razón del límite legal (o derecho de los particulares) de copia privada.
  5. La existencia de un derecho de copia privada de los particulares, que limita el derecho exclusivo del autor de autorizar, como quiera, la reproducción de sus obras (artículo 18 LPI), no quiere decir que lo anule o vacíe de contenido.
Queda muy claro en el caso de que haya una autorización a cambio de precio, pues no se puede cobrar dos veces por lo mismo (non bis in idem): un precio por la autorización y una compensación (que es por hacerlo sin autorización)

Conclusiones

  1. Un "prestador de servicios electrónicos de agregación de contenidos” sólo puede poner a disposición del público fragmentos significativos de contenidos con autorización del titular de los derechos, y nunca sin dicha autorización.
  2. Un “prestador de servicios electrónicos de agregación de contenidos” puede poner a disposición del público fragmentos no significativos de contenidos con o sin la autorización de los titulares de los derechos.
  3. En el caso de que lo haga sin la autorización de los titulares de los derechos, usando la licencia legal que se lo permite, ha de pagar una compensación equitativa, tasa o canon a aquéllos, por limitar su derecho de autorización.
  4. En el caso de que sea con autorización de los titulares de los derechos(ya sea a cambio de un precio, ya sea gratuitamente), no ha de pagar ninguna compensación equitativa, tasa o canon, porque no limita sus derechos.
  5. Queda muy claro en el caso de que haya una autorización a cambio de precio, pues no se puede cobrar dos veces por lo mismo (non bis in idem): un precio por la autorización y una compensación (que es por hacerlo sin autorización).

No renuncies, autoriza

  1. Algunos medios digitales (AEEPP) están de acuerdo en que los agregadores indexen fragmentos no significativos de sus noticias y no quieren cobrarles ninguna compensación equitativa, tasa o canon.
  2. Pero con la nueva modificación de la LPI se les plantea el problema de que dicha compensación equitativa, tasa o canon es irrenunciable y, además, de gestión colectiva obligatoria.
  3. No obstante, es irrenunciable el cobro en el caso de que los agregadores de contenidos realicen la puesta a disposición del público de dichos fragmentos (no significativos) sin la autorización de los titulares de los derechos.
  4. Pero no es obligatorio el cobro de la compensación equitativa, tasa o canon, en el caso de que los medios digitales autoricen a los agregadores la puesta a disposición al público de fragmentos (no significativos) de sus contenidos.
  5. Por tanto no se trata de renunciar a la compensación equitativa, tasa o canon (lo que, según la LPI no pueden hacer), sino de autorizar a los agregadores a indexar fragmentos de sus contenidos, sin cobrarles por ello.

CreativeCommons

En realidad, esa autorización ya existe cuando los contenidos están licenciados en CreativeCommons, pero, para mayor seguridad jurídica, sería bueno que los medios digitales la dieran y los agregadores de contenidos la pidieran expresamente.

Menos tecnología y más pedagogía

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