Google, obligada a comprar Twitter

Facebook compra WhatsApp. ¿Quién es la víctima? De forma indirecta, Google, que tiene que acelerar el paso para no quedarse atrás en esta carrera

Foto: Google, obligada a comprar Twitter

Agitado anda el mundo de las redes sociales y la mensajería. Después de meses de calma, la dulce brisa tecnológica acaba de convertirse en una agresiva marea que tiene pinta de no parar. Facebook, la red social por excelencia, ha sido el agente provocador, y la víctima ha sido WhatsApp, que acaba de enterrar su tinte de independencia a base de talonario, tras ser adquirida por Facebook.

Pero si hablamos de víctimas, Google es la damnificada en este asunto. La importancia y auge de las redes sociales es una realidad, un lugar donde Google se las ve y se las desea para crecer. A pesar de que el gigante de internet domina con claridad en el mercado publicitario online y el mundo móvil, las redes sociales no son lo suyo. Guste o no, el buscador no ha sabido posicionarse en este fenómeno y por ello cada vez cobra mayor sentido la posibilidad de que se produzca una gran operación próximamente.

¿Será Twitter? Teniendo en cuenta las fortalezas de la joven compañía, todo parece indicar que sí. ¿A qué precio? Se supone que la empresa tendrá que desembolsar más de 30.000 millones de dólares atendiendo a la capitalización bursátil de la red de microblogging.

Experimento fallido

Después del acuerdo anunciado por Facebook y WhatsApp, el gigante de internet está prácticamente obligado a dar un paso adelante si no quiere quedarse fuera de las redes sociales. De momento, su experimento Google+ no está funcionando, ni de lejos, como esperaban. Y eso que han puesto todo el empeño del mundo. La realidad es que los usuarios no comparten contenidos y su volumen dentro de la plataforma tampoco crece de forma orgánica.

Eric Schmidt, exconsejero delegado y ahora presidente de Google, ya ha reconocido en varias ocasiones que llegaron tarde al fenómeno social y eso es algo que puede pasarles factura en el futuro. De hecho, puede que haya sido uno de los errores estratégicos más importantes de su historia: han permitido que una compañía joven como Facebook se convierta en un gigante difícil de desbancar, por lo menos en el móvil.

El móvil como motor de crecimiento

Facebook trabaja desde hace años en el posicionamiento móvil. En ese sentido, se trata del tipo de acceso que más está creciendo en la actualidad y que más se desarrollará en los próximos años con la explosión de los mercados emergentes y con la generalización de los terminales de bajo coste.

Si Google comprara la red del pajarito sería capaz de mostrar en su buscador información relacionada con tendencias y además podría utilizar la información que se comparte en Twitter para posicionar las páginas webAdemás de enfocar su negocio para explotar comercialmente los anuncios móviles, la compañía ha realizado dos operaciones importantísimas que refuerzan todavía más su posición. Primero fue Instagram y ahora WhatsApp: ambas plataformas han pasado a ser propiedad de la compañía fundada por Mark Zuckerberg. Sin entrar a valorar si han resultado caras o baratas (eso lo sabremos dentro de unos años), la realidad es que Facebook es en el móvil un peso pesado, algo que escuece, y mucho, en el corazón de Google.

Parafraseando a un escritor de renombre podríamos decir: "Si yo fuera Google, compraría Twitter. Ya funciona, es un éxito, es rentable y no tiene rival que se le acerque. Por mucho que cueste, será barato. Si no, al tiempo".

Guerra de sinergias

Otro factor que invita a pensar en una futura OPA tiene que ver con la experiencia de usuario dentro del buscador. En 2010, el gigante de internet lanzó un algoritmo llamado Caffeine, que tenía como objetivo mostrar en su índice todo tipo de contenidos de rabiosa actualidad, incluyendo Google News, servicio que además está en boca de todos después de la polémica tasa que planea el Gobierno.

El problema que se encontraba Google es que Twitter era más rápido mostrando actualidad y precisamente ahí está la clave para pensar en una hipotética alianza. Si Google comprara la red del pajarito sería capaz de mostrar en su buscador información relacionada con tendencias (trending topics) y además podría utilizar la información que se comparte en Twitter para posicionar las páginas web.

Sería algo así como “humanizar el algoritmo” basándose en los contenidos que comparten los tuiteros. Habrá que estar muy atentos, pero seguro que Google ya está estudiando el asunto.

Tecnozone
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