"He creado mi empresa: ¿Cómo protejo mi marca? ¿Va a costarme mucho dinero?"

Algunas empresas no entienden la importancia estratégica de registrar su marca: es la forma de defenderla de terceros y asegurar su buen uso

Foto: He creado mi empresa: ¿Cómo protejo mi marca? ¿Va a costarme mucho dinero?

Muchas compañías no son plenamente conscientes de la importancia estratégica y operativa que puede llegar a tener registrar su marca para el desarrollo de su potencial comercial. El registro de la marca es especialmente relevante para las pequeñas empresas emprendedoras que están comenzando su actividad. ¿Coca Cola, Facebook o Google hubieran sido las mismas compañías sin unas marcas tan estratégicamente protegidas y defendidas?

Es muy importante tomar como punto de partida que las empresas que tengan registrada su marca se garantizan su propiedad y el uso exclusivo de la misma, pudiendo defenderse frente a usos no autorizados por parte de terceros. Es decir, las marcas son activos intangibles que las empresas deben proteger porque forman parte de su esencia. Y no basta con inscribir mi razón social en el correspondiente Registro Mercantil, para poder tener el derecho exclusivo y excluyente sobre una marca, hay que protegerla en la correspondiente Oficina de Marcas.

¿Qué pasos debo seguir?

En función del mercado y en general del país donde se pretende el registro, habrá que comprobar además que la marca no incurre en ninguna de las prohibiciones absolutas del territorio en cuestiónPrimero hay que definir la marca y la imagen de marca (denominación y logotipo) que a la empresa le gustaría utilizar; después determinar aproximadamente en qué mercado o mercados vamos a necesitar tener protección (en este nivel, podemos definir una estrategia de protección territorial acompasada con el crecimiento comercial de la compañía); a continuación es necesario comprobar que la marca que se pretende usar y registrar no la tiene nadie registrada en los mercados de su interés.

En función del mercado y en general del país donde se pretende el registro, habrá que comprobar además que la marca no incurre en ninguna de las prohibiciones absolutas del territorio en cuestión (no se pueden registrar marcas genéricas ni descriptivas del producto o servicio que identifican) y que no tiene marca, significado mal sonante en los distintos idiomas según los países en los que dicho signo distintivo vaya a ser utilizado.

Es muy importante en esta fase inicial contar con la experiencia de un Agente de Propiedad Industrial, que nos asesore para poder lograr el registro de marcas viables y defendibles frente a terceros.

¿Cuánto cuesta registrar una marca?

En tiempo y en dinero la protección de una marca dependerá del territorio y del número de países en los que se pretenda registrar, pero podemos establecer un plazo medio de 6 a 18 meses.

En cuanto al precio también hay que diferenciar en función de los países donde se quiera tener protección. Una marca en España puede costar unos 450 euros y una marca para todos los países de la Unión Europea, unos 1.400 euros, en ambos casos si media asesoramiento profesional. Ambos precios muy asequibles si tenemos en cuenta que los registros suponen exclusividad de uso y explotación con carácter indefinido, ya que las marcas se pueden renovar cada 10 años.

¿Por qué hay que registrar la marca?

Básicamente por la ventaja competitiva que genera para la empresa titular, derivada del derecho de exclusividad que otorgan los estados en los que se registra la marca.

Una marca sirve para distinguirse de la competencia, indicar la procedencia empresarial, identificar la calidad y características de un producto o servicio y realizar acciones publicitarias. Es decir, las marcas son generadoras de valor en el producto o servicioUna marca sirve para distinguirse de la competencia, indicar la procedencia empresarial, identificar la calidad y características de un producto o servicio y realizar acciones publicitarias. Es decir, las marcas son generadoras de valor en el producto o servicio, son transmisoras de credibilidad, proporcionan identidad y contribuyen a que un producto se perciba de modo distinto al de la competencia.

De ahí que, en muchos casos, el valor de la marca sea mayor que el que representan otros bienes de una compañía. Y esta es una de las principales razones para proteger la marca y proteger, a la vez, la identidad y credibilidad del producto o servicio. El registro de la marca otorgará el derecho exclusivo de usarla para identificar todos los productos y servicios amparados bajo dicha protección. Por el contrario, el no registrarla significa dar una ventaja que puede ser aprovechada por terceros y correr riesgos que podrían evitarse y pueden ocasionar costos mayores.

¿Qué pasa si no registro?

No te distingues en el mercado, no generas confianza en tus clientes, el consumidor desconfía de tus productos, en resumen, se pierde mercado o no se gana mercado. Pero, además, operar sin registros supone perder los derechos de exclusiva que otorgan los estados y arriesgarse a que terceros con registros te impidan operar con la marca no registrada.

Tanto para la creación de una nueva actividad emprendedora, como puesta en vigor actividades ya en marcha o empresas interesadas en mejorar su ventaja competitiva e imagen, es clave tener estas bases asentadas.

* Nuria Marcos, directora general de PONS Patentes y Marcas Internacional.

Tribuna
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