La listeriosis no está solo en España: por qué es una enfermedad ascendente en Europa

Entre las hipótesis del aumento de casos, figuran el aumento de la esperanza de vida, el auge del consumo de comida rápida y preparada y la aparición de cepas más virulentas

Foto: Rullepolse, un tipo de carne que causó un brote de listeria en Dinamarca en 2014. (Reuters)
Rullepolse, un tipo de carne que causó un brote de listeria en Dinamarca en 2014. (Reuters)

La listeriosis es una enfermedad infecciosa causada por el consumo de alimentos contaminados. Es más común y severa en mujeres embarazadas y sus recién nacidos, en adultos mayores de 65 años y en personas con el sistema inmunitario debilitado. La bacteria causante de la enfermedad (L. monocyogenes) es una bacteria anaerobia gram-positiva capaz de sobrevivir en presencia y ausencia de oxigeno. Su capacidad de crecer a temperaturas tan bajas como 0° C permite la multiplicación a temperaturas de refrigeración típicas, lo que aumenta su capacidad de evadir las medidas de control 'standard' sobre el procesado de alimentos.

Tiene reservorio animal y se distribuye ampliamente en el medio ambiente, pudiendo contaminar una gran variedad de alimentos o bebidas, así como de producir contaminación cruzada. Produce principalmente gastroenteritis, pero en algunos casos puede originar meningitis, meningoencefalitis o septicemia. Es una de las infecciones transmitidas por los alimentos con mayor tasa de letalidad y mayor carga de morbilidad, en relación con las secuelas que puede originar.

De un 20 a un 30% de las infecciones por listeriosis transmitidas por los alimentos pueden ser fatales en personas con el sistema inmunitario debilitado. En los años noventa, los brotes de listeria estuvieron vinculados principalmente al consumo de alimentos crudos y carnes procesadas, como embutidos y salchichas. Otros brotes recientes de listeria se han vinculado al consumo de productos lácteos, sobre todo, quesos blandos no pasteurizados, y también al consumo de frutas y verduras.

Imagen microscópica de una bacteria Listeria monocytogenes. (Reuters)
Imagen microscópica de una bacteria Listeria monocytogenes. (Reuters)

En 2014, hubo un brote causado por el consumo de salmón y trucha ahumados que afectó a cinco países europeos. El pasado mes de abril, en Francia, hubo un brote causado por el consumo de quesos no pasteurizados. Más recientemente, hace tan solo dos meses, en el Reino Unido, seis personas enfermaron por comer sándwiches de pollo contaminados por esta bacteria. El mayor brote registrado hasta la fecha (según número de pacientes afectados) se produjo en Sudáfrica en 2017, con más de 1.000 casos confirmados y más de 200 personas fallecidas. En este caso, fue probablemente un procesado cárnico listo para el consumo el causante del brote, aunque aún se sigue investigando.

Todos los años, se registran casos aislados por esta enfermedad en Europa y en España, dependiendo la gravedad de estos casos del grado de contaminación del producto y, fundamentalmente, del estado inmunitario de las personas afectadas. En la Unión Europea, la listeriosis sigue una tendencia ascendente desde 2008, con unas tasas de mortalidad más altas que las de otros patógenos transmitidos por alimentos.

Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), podría ser una enfermedad emergente en Europa y estar infradiagnosticada. En España, no entró en el catálogo de enfermedades de declaración obligatoria (EDO) hasta el año 2015. En un estudio elaborado por investigadores del Instituto de Salud Carlos III y del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, publicado en mayo de este año, también se observó dicha tendencia creciente.

Un usuario navega por la página web de Magrudis, que comercializa la carne mechada La Mechá. (EFE)
Un usuario navega por la página web de Magrudis, que comercializa la carne mechada La Mechá. (EFE)

En este estudio, se describen retrospectivamente las hospitalizaciones relacionadas con listeriosis acaecidas entre 1997 y 2015, y su evolución temporal y geográfica en España. En dicho periodo de tiempo, se produjeron 5.696 hospitalizaciones relacionadas con listeriosis, lo que representa solo la punta del iceberg, ya que solo un pequeño porcentaje (los más graves) de los casos requiere hospitalización.

El grupo de edad de mayores de 65 años fue el más afectado (50%). Las mujeres embarazadas y los recién nacidos representaron el 7% y el 4% de las hospitalizaciones, respectivamente. El 56,4% presentaba alguna causa de inmunosupresión de base, siendo las más frecuentes cáncer (22,8%), diabetes mellitus (16,6%) y enfermedad hepática crónica (13,1%). La mortalidad fue del 17%, superior en los mayores de 65 años (alcanzando el 67,5%) y en los pacientes que desarrollaron sepsis (39,9%) o meningoencefalitis (19,2%). Las tasas de hospitalización más altas se ubicaron en el norte del país.

Foto: EFE.
Foto: EFE.

Algunas de las hipótesis sugeridas para explicar el aumento de casos son: el aumento de la esperanza de vida, y por tanto de las comorbilidades (la presencia de uno o más trastornos además de la enfermedad o trastorno primario) y otras condiciones que inmucomprometen a la población adulta, y que pueden ser factores de riesgo para esta enfermedad, aumento del consumo de comida rápida (más susceptible de contaminación por el tipo de manipulación, mantenimiento de cadena de frío, etc.) o la aparición de cepas más virulentas, y que son resistentes a desinfectantes tipo que se utilizan habitualmente en la preparación de este tipo de comidas.

Este estudio concluye que es necesario mejorar la vigilancia de esta enfermedad en animales y humanos y reforzar el conocimiento que sobre dicha enfermedad tiene el personal sanitario, en paralelo a las mejoras implementadas en su control y en la prevención de los casos (consejo a embarazadas y personas inmunodeprimidas). Los investigadores consideran que estas medidas son esenciales para generar conocimiento y reforzar el control de la listeriosis, así como para reducir la morbilidad asociada y los costes relacionados con la misma. En el contexto de la UE, la medida más reciente ha sido la aprobación de una modificación del reglamento sobre seguridad alimentaria para Listeria monocytogenes en las semillas germinadas y a los criterios de higiene de los procesos y de seguridad alimentaria relativos a los zumos de frutas y hortalizas no pasteurizados (listos para el consumo).

* Zaida Herrador es investigadora del Centro Nacional de Medicina Tropical del Instituto de Salud Carlos III (CNT-ISCIII) y coautora del mayor estudio hasta la fecha realizado en España sobre esta enfermedad.

Tribuna
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