Greta no es suficiente

La conciencia de esta lucha global no puede estar solo en manos de Greta Thunberg

Foto: Acto reivindicativo de la organización ACT Now for Climate Justice por la justicia climática. (EFE)
Acto reivindicativo de la organización ACT Now for Climate Justice por la justicia climática. (EFE)

Europa fue la fuerza impulsora del Acuerdo de París sobre cambio climático. Desde entonces, los esfuerzos de Europa han ido perdiendo aliados en el mundo, en particular Estados Unidos. Mientras tanto, la concienciación sobre la necesidad de actuar contra el cambio climático se ha multiplicado, con millones de personas en Europa participando en marchas para expresar su resistencia contra las consecuencias prácticas de la política climática.

La ciencia es clara: el cambio climático debe ser la principal prioridad de nuestro tiempo. Como ingeniero medioambiental, entiendo el problema al que nos enfrentamos; como parlamentario, veo la urgencia de actuar. Europa debe seguir liderando el mundo en la lucha contra el cambio climático porque el tiempo se está acabando.

No podemos invertir la tendencia con promesas vacías; solo podemos hacerlo con acciones concretas. No podemos negar la existencia del cambio climático como hacen los populistas, no podemos luchar contra el cambio climático solo con políticas de señales de 'stop' y de impuestos. Nosotros creemos que el poder de la innovación es mucho más importante que promesas abstractas sobre objetivos de reducción de emisiones. Las prohibiciones, los objetivos y las cuotas no bastarán para conseguirlo. La transformación radical de nuestras economías que necesitamos es un cambio que no funcionará sin la participación de los ciudadanos. Debemos fomentar en nuestra sociedad que se modifiquen los comportamientos de consumo y vincular el poder de la innovación y la competencia con la cuestión climática.

Ya hay cuatro millones de europeos que tienen un empleo relacionado con la protección del medio ambiente, y la cantidad de 'empleos verdes' relacionados con la sostenibilidad o la adaptación al cambio climático seguirá aumentando. Estas cifras muestran la importancia de combinar la preservación del medio ambiente con la educación y el espíritu empresarial. La lucha contra el cambio climático representa una gran oportunidad para mejorar la vida de los europeos, y para convencerles de que este histórico esfuerzo también creará bienestar y prosperidad.

La innovación es la precondición para el progreso sostenible. Tenemos que emplear la investigación con determinación, invirtiendo en tecnologías sostenibles de bajas emisiones de carbono para desarrollar las innovaciones que ayuden a la transición de Europa hacia un futuro sostenible. Europa necesita impulsar el sector del transporte hacia soluciones de movilidad electrónica y una nueva generación de aviones limpios.

Sabemos que las economías emergentes se encuentran entre los mayores contaminadores del mundo. No podemos ni debemos detener su progreso económico; sin embargo, Europa tiene un papel crucial que desempeñar para demostrarles que el verdadero progreso significa encontrar un equilibrio entre la prosperidad y la responsabilidad medioambiental.

Greta no es suficiente

Solo Europa puede desempeñar este papel crucial, porque fuimos los primeros en comprender que ningún país puede luchar solo contra el cambio climático. Ahora tenemos que aunar nuestro poder económico y político y condicionar nuestra cooperación en el mundo a ambiciones climáticas compartidas. Con menos del 9% de las emisiones globales, los esfuerzos europeos para luchar contra el cambio climático serán solo una gota de agua limpia en un océano de polución si China, India y otros países no se unen a nosotros. La reunión COP25 en Madrid nos recuerda que nuestra ambición es la excepción a la regla.

Necesitamos una persona dedicada a convencer a nuestros socios internacionales. Por eso, propongo que se nombre un embajador de la UE para el cambio climático al que se le confiaría, en nombre de Europa, la tarea de colaborar con terceros países y con las principales economías mundiales, movilizar su apoyo para lograr emisiones netas nulas para 2050 e incluso liderar el camino hacia objetivos más ambiciosos.

Necesitamos una autoridad europea que pueda dirigir nuestros esfuerzos diplomáticos y desarrollar nuevas asociaciones en todo el mundo

Tenemos un negociador jefe de la UE para tratar el problema crítico del Brexit. El futuro de nuestro planeta es sin duda una preocupación aún mayor: necesitamos una autoridad europea que pueda dirigir nuestros esfuerzos diplomáticos y desarrollar nuevas asociaciones en todo el mundo. Esta persona debería situarse directamente bajo la autoridad de la presidenta de la Comisión Europea, recibir un mandato del Consejo Europeo e informar regularmente al Parlamento Europeo, como Michel Barnier ha estado haciendo con las negociaciones del Brexti. La conciencia de esta lucha global no puede estar solo en manos de Greta Thunberg.

Solo juntos podremos tener éxito. Europa ya es una luz guía cuando se trata de normas medioambientales, pero podemos hacer mucho más que eso. Con una visión unificada, podemos dejar nuestro planeta mejor de lo que lo encontramos. Si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo hará? No será nadie más. Europa debe asumir esta responsabilidad: nuestro estilo de vida europeo tiene todo lo necesario para hacerlo. Podemos construir un hogar seguro para nuestros hijos, si lo hacemos juntos.

*Manfred Weber es presidente del Grupo del Partido Popular Europeo (PPE) en el Parlamento Europeo.

Tribuna
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