Rincón de María Trincado

El gran libro de los galgos: el perro atleta

El gran libro de los galgos. Comprar libroEl galgo de campo es un perro perfectamente adaptado a la geografía ibérica, a la aridez de nuestros campos
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El gran libro de los galgos: el perro atleta
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El gran libro de los galgos. Comprar libro

El galgo de campo es un perro perfectamente adaptado a la geografía ibérica, a la aridez de nuestros campos y a la dureza de su clima. Su presencia en la península se remonta a tiempos muy antiguos y su historia siempre ha estado ligada a la historia de la caza.

El autor, galguero desde hace 44 años, ha concebido esta bella obra como homenaje  a los lebreles –que tantas satisfacciones le han proporcionado desde chiquillo- y como apuesta por el futuro de su deporte, conjugando el respeto y cariño a los animales con el objetivo de la recuperación del galgo español. Para ello ha recabado la colaboración de amigos, aficionados y estudiosos, cuyos variados artículos ofrecen un vasto panorama sobre el mundo de los lebreles, ilustrado con multitud de fotografías y reproducciones de obras de arte.

El deporte de la caza de liebres con galgos es “corazón y campo abierto, la belleza de la naturaleza en pie de igualdad”,  hasta el punto de que los aficionados consideran buenos los galgos que reparten con el campo, es decir, aquellos que de cada cuatro liebres que corren capturan dos, repartiendo, así, a medias con la naturaleza. Los que obtienen tres, de cada cuatro liebres que persiguen, son excepcionales.

Impregna la obra la ilusión por la recuperación del galgo español, que se ha mantenido morfológicamente con características similares desde el siglo XV hasta  comienzos del siglo XX, en que se generalizó  el cruce con galgos ingleses e irlandeses, más rápidos en corto, frente al nuestro, más resistente y con mayor aguante en carreras superiores a un minuto.

Las características del galgo español se describen detalladamente así como las desviaciones leves y grandes del estándar. La liebre, la otra gran protagonista de este deporte, merece también un extenso capítulo con sus especies, hábitats, alimentación, reproducción, huellas y enfermedades. Esta información técnica es aderezada con entretenidos y curiosos relatos de vivencias cazadoras, sin olvidar la gastronomía tradicional ligada a su ejercicio como la porra antequerana, el salmorejo cordobés o las migas manchegas.

Un atractivo estudio del galgo en la historia y en el arte ocupa gran parte del libro, junto al palmarés de los campeonatos de España de galgos en campo abierto desde 1930 hasta 2009. Para rematar, esta variada exposición, con las normas en la cría del galgo y su preparación. Creo que ningún aficionado echará en falta aspectos sin tratar, y disfrutará aprendiendo más, rememorando experiencias personales y contemplando la belleza de la silueta de estos animales en plena carrera, o a través de las numerosas obras de arte que los inmortalizan.

Y como no podía faltar, el jugoso refranero español nos aporta un broche final para este paseo por estepas y páramos, de fuertes y penetrantes aromas, con el que recuperamos significados y tradiciones: de casta le viene al galgo; donde menos se piensa salta la liebre; le echaron los galgos; no hay hidalgo sin galgo; cuando hace frio la liebre cerca del rio; al galgo más lebrero se le va la liebre en enero; en enero busca la liebre en el ranero; al galgo buena cama, pan duro y tierra llana; etc.

En esta misma colección, la editorial propone otro estupendo libro de similar formato, El gran libro de la rehala, de cuyo autor, Mariano Aguayo, comento a continuación la última obra publicada, Vocabulario general de la montería española.

Reseñas anteriores publicadas en El Rincón...

#17
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1 Y otro día le dedicamos un artículo a la práctica, del todo extendida hasta donde yo he visto, de imprimir los correos electrónicos y archivarlos. &034;¿Para qué?&034;, pregunté en una ocasión, &034;pues para justificar si algún día me piden explicación&034;. El problema de fondo no es la falta de adaptación a las herramientas electrónicas, que también, es la penalización que se hace de la iniciativa. Es triste que un trabajador tenga que defender su puesto de trabajo amparado en el &034;me lo mandaron&034;.
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#16
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el problema de España se llama productividad. Al final cobra lo mismo el que hace su trabajo en la mitad de tiempo que los demás, y tiene que estar las mismas horas en su puesto.
Por lo tanto, se tiende a &034;hacer que se hace&034;. Y para eso, estar todo el día mandando mails resulta muy útil.

El día en que se premie al trabajador que haga su cuota de trabajo bien y rápido, este país empezará a tener horarios razonables y productividad en consecuencia. Y por premiar me refiero a algo tan simple como tiempo libre. Si yo hago mi trabajo en 6 horas, ¿por qué tengo que estar 8? Y si lo hago en 20 días, ¿por qué no puedo cogerme dos días libres?

Al final premiamos al mediocre, porque castigamos al productivo;y eso es especialmente sangrante en la administración pública, donde jugamos con el dinero de todos [o &034;de nadie&034; como dijo aquella ministra socialista]. Si en la función pública se diesen días libres a los mejores trabajadores, nos bastaba con la mitad de funcionarios y este país funcionaría como un reloj.
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#15
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Estoy de acuerdo con lo expresado sobre el excesivo uso de los correos dentro de la empresa y que restan productividad.

Propongo un uso racional, tal como:

- Limitar el horario diario para lectura :8 a 9 mañana y 17:00 a
18:00 horas tarde, en función horarios empresa.
- Aviso acústico, solo para los emails importantes.

Previamente se ha de informar de ello a todos, de dichas medidadas.
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#14
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HAce casi 10 años dije en mi empresa que aquellos que más correos escribían, y sobre todo, aquellos que ponían en copia a todo &034;quisque&034;, viniera a cuento o no, lo único que hacían era intentar justificar su puesto de trabajo.

Cualquier análisis por encima demostraba que la enjundia de sus escritos era escasa, o nula. Y lo único que conseguían era paralizar al resto con su &034;diarrea expositiva&034;.

Cuanto más grande es una organización más veces se da el fenómeno del &034;naúfrago&034;, gente que queda varada en una especie de limbo improductivo y que nadie sabe muy bien qué hacen o para qué sirven. En la mayoría de los casos estos naúfragos se buscan la vida e intentan hacer algo productivo, ya que saben que en cualquier momento alguien se dará cuenta y en grandes organizaciones es más barato [y sencillo] despedir que recolocar. Al jefe le cuesta más trabajo y, al fin y al cabo, no sólo el dinero no es suyo sino que a los contables les va a encantar eliminar &034;cabezas&034; [head count] sin importar ni medir la pérdida de talento, compromiso o potencial de esa persona.
Alguien debería crear un modelo matemático que correlacionara el n
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#13
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HAce casi 10 años dije en mi empresa que aquellos que más correos escribían, y sobre todo, aquellos que ponían en copia a todo &034;quisque&034;, viniera a cuento o no, lo único que hacían era intentar justificar su puesto de trabajo.

Cualquier análisis por encima demostraba que la enjundia de sus escritos era escasa, o nula. Y lo único que conseguían era paralizar al resto con su &034;diarrea expositiva&034;.

Cuanto más grande es una organización más veces se da el fenómeno del &034;naúfrago&034;, gente que queda varada en una especie de limbo improductivo y que nadie sabe muy bien qué hacen o para qué sirven. En la mayoría de los casos estos naúfragos se buscan la vida e intentan hacer algo productivo, ya que saben que en cualquier momento alguien se dará cuenta y en grandes organizaciones es más barato [y sencillo] despedir que recolocar. Al jefe le cuesta más trabajo y, al fin y al cabo, no sólo el dinero no es suyo sino que a los contables les va a encantar eliminar &034;cabezas&034; [head count] sin importar ni medir la pérdida de talento, compromiso o potencial de esa persona.
Alguien debería crear un modelo matemático que correlacionara el n
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#12
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La clave del uso del correo electrónico a nivel corporativo es que las cosas quedan por escrito es así como hay prueba de un hecho, ni más ni menos. Por lo tanto se seguirá haciendo uso de esta herramienta improductiva mientras no haya otra que prueba lo que hemos hecho.
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#11
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Que detegan al decorador... creo que son 100 millones de pesetas. Esto está equivocado. Para eso sí tenemos que lo compramos a medias y así nos vamos a NY de rebajas.
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#10
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A ver si tengo suelto en el bolsillo......mmmmm...pues va a ser que no.......

Aceptan cheques??
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#9
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7 César Millán tiene uno como el mío [Daddy]. Incluso con su misma edad, mismo color, mismos calcetines blancos en las cuatro patas y mismo quiste en la parte interna del muslo izquierdo. ¿Serán hermanos?

¿:_]]

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#8
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7 Pues claro que soy propietario de uno de ellos. Por eso afirmo lo que afirmo: porque soy testigo directo.

Los pit-bull, además, son campeones en corazón. En los USA los emplean en programas de atención hospitalaria a enfermos terminales. Estos animales tienen un sentido especial para acompañar a las personas más necesitadas y los enfermos lo agradecen casi más que el tratamiento.

.-/The Best Oranges around the World-.
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#7
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5 Me imagino que usted será propietario de un perro de la raza pitbull porque no se entiende que defienda a esta raza que está prohibida en casi toda Europa y precisamente no por las cualidades que usted le atribuye,sino más bien por todo lo contrario.
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#6
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En primer lugar quiero agradecer que por vez primera con rigor se escriba un libro,que más bien es un tratado de un perro tan extraordinario y ligado a la cultura de nuestra campiña ibérica como es el Galgo español, también quiero reflejar la ausencia en el libro del maltrato tan salvaje hacia este hermoso cánido,por parte de cazadores y sobre todo,de los gitanos.
Y por último,a todos aquéllos que osan decir que un perro como el pitbull es un atleta, decirles que única y exlusivamente del músculo y la mandíbula, de nada más. El verdadero atleta del mundo animal [todas las especies de mamíferos] es un magnífico cánido llamado Lobo.
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#5
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3 Son perros muy desconfiados. Tanto, que muchas veces, hasta les impide una relación normal con los humanos si éstos no saben muy bien como comportarse con ellos.

Todo lo contrario que los pit.bull. Que es la raza más confiada con la especie humana y la que menos ataques le ocasiona.

:_]]
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#4
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El perro atleta, con perdón, lo es el pit-bull. El galgo será el corredor o velocista.

De nada.

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#3
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A mí de los galgos me encanta su inteligencia. Intenten adiestrar a un galgo en las órdenes básicas ya verán, ya. A ver, estéticamente es un placer ver sus carreras pero los pobres ahí se quedan. Son cortitos.
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