La ciudad de los vivos

Cada 3 de mayo miro a Goya; sus “fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío”. Me hundo en el Prado y vuelvo al horror de la guerra

Por Jaime M. de los Santos
La ciudad de los vivos
De la muerte y otras verdades

De la muerte y otras verdades

Lo cierto es que Caín no lo hizo; alejar esa sombra de su corazón. Y Abel sufrió el dolor de la muerte -que siempre es injusta- aun sabiendo que era el preferido de Yahvé

¿Está desapareciendo la clase obrera?

¿Está desapareciendo la clase obrera?

'Los usos del alfabetismo' es un retrato social modélico por su cordialidad y la ausencia de paternalismo en una era en que los sociólogos aún se apoyaban más en su intuición que en las encuestas

Nanas del escorpión

Nanas del escorpión

En el metaverso fílmico abertzale, devotos de los escorpiones entonan canciones de cuna sin un resquicio de humanidad para las dianas de sus aguijones. Nada podía estar más lejos de la sensibilidad ética de Miguel Hernández

Leer para no olvidar las calles desiertas

Leer para no olvidar las calles desiertas

Cuando las mujeres se exilian no dejan la guerra; la guerra no les deja. Y combaten de otra forma. Lo hacen siempre. Y guían al pueblo. No siempre con el pecho descubierto -o sí-

Todo sobre mi padre (y otras chicas del montón)

Todo sobre mi padre (y otras chicas del montón)

De mí esperaba una extensión y se encontró una ínsula, un sorprendente pedazo de carne —su carne— que no jugaba con coches ni hacía cosas 'de chicos'; que decidió perderse en un teatro

¿Quién los cuidará?

¿Quién los cuidará?

A los que hace un segundo han tenido que decidir qué coger de sus armarios —que son un poco el reflejo de sus vidas— para escapar en su coche, ¿quién los cuidará?