El Atlético de Madrid se mantiene la espera. La historia se repite y vuelve otra primavera a vivir pendiente del teléfono y de la decisión final que tome el Chelsea para saber si puede o no contar un curso más con Courtois. Cuando todo apunta a que el guardameta belga continuaría una temporada más vestido de rojiblanco, en las últimas horas, José Mourinho se ha movido para evitar la que sería cuarta cesión del cancerbero. 'Mou' es consciente de que sólo puede convencer de una única manera al portero: garantizando su titularidad. Y eso ha sucedido. El técnico luso, tal y como avanzó esta semana El Confidencial, quiere prescindir de las vacas sagradas. Cech tampoco pasa el corte.

Lejano queda el mes de julio de 2011 cuando José Luis Pérez Caminero, en una de sus primeras gestiones como director deportivo del Atleti, peleó por la operación en Bree, el lugar de nacimiento de Thibaut, a 25 kilómetros de la industrial Genk, en la región de Flandes. En la carrera por hacerse con el guardameta europeo más prometedor se encontraron con un mal adversario: el Chelsea. Como no podía ser de otra forma, en la competición económica destacó y venció el color azul. El equipo londinense abonó ocho millones de libras, algo más de nueve millones y medio de euros, al KRC Genk y se hizo con el fichaje. Sin embargo, los técnicos londinenses entendieron que antes de defender la portería de Stamford Bridge necesitaba un rodaje. Y ningún lugar mejor que el club que también lo había pretendido. El Atleti quedó encantado, el Chelsea rodaba a un joven portero y el chico se medía en una dura prueba: reemplazar a David de Gea, que se convertía en el meta titular del Manchester United.

Las cesiones se repitieron en dos ocasiones más. Es más, los rojiblancos siguen confiando que lo tendrán un año más. Sin embargo, Mourinho se ha convertido en protagonista principal en este presente. En la pretemporada de 2013, el luso ya quiso provocar la vuelta del futbolista. El entrenador y el portero dialogaron entonces y llegaron a la conclusión de que lo mejor para las partes era prorrogar el acuerdo, que hasta ahora era satisfactorio para todos. Con el Mundial de Brasil en el horizonte, ‘Mou’ accedió a que ‘Tibu’ debía seguir jugando en el Atleti para poder defender la portería de Bélgica dentro de unos meses. Esa consideración con el meta sirvió para que la relación entre ambos se cimentara. De hecho, Hilario, el actual tercer portero de la plantilla, que realiza también funciones de ojeador por orden de su compatriota, es un asiduo al teléfono del belga. Entre los trabajos que más repite está el seguimiento semanal a Courtois. Y también tiene encomendado darle calor. El Chelsea mantiene que no puede perder de su nómina al portero del futuro. 

El equipo de Abramovich no las tiene todas consigo con el belga. Son varias las tentativas para tratar de ampliar el compromiso contractual que concluye en junio de 2016. Todas las propuestas han recibido una misma respuesta: rechazo sistemático por parte del padre y agente del jugador. Y el Chelsea está mosqueado. El último acercamiento ha consistido en pactar la renovación. Sí o sí a un nuevo contrato si quiere continuar en Madrid, donde Thibaut está perfectamente adaptado. Thierry Courtois, el padre y representante, ha explicado que su hijo no competirá con Cech por la portería ‘blue’. Y aquí es donde ha aparecido Mourinho. El entrenador, muy descontento con el rendimiento del checo en los partidos claves de esta temporada, ha dejado claro a la dirigencia del club que es el momento del cambio. Que no pueden despreciar al mejor cancerbero. Que el tiempo de hacer méritos ha concluido para él. Que debe ser el portero titular del Chelsea la campaña 2014/15. Y así se lo ha hecho saber. La titularidad está garantizada. Más tarde, el césped colocará a cada uno en su sitio.

Sin embargo, ‘Mou’ puede perder en este órdago a otra de las vacas sagradas del vestuario. El interés de la entidad del suroeste de Londres por fichar a Diego Costa sitúa al Atleti en una posición ventajosa. Es la mejor ocasión para presionar al Chelsea por Courtois. Simeone reconoce que en sus planes está perder al hispano-brasileño, pero se empeña en considerar básico y necesario para el proyecto al meta flamenco. El dueño del club madrileño está agotado de escuchar al argentino: “Miguel, haz lo posible por retenerlo. Es fundamental”. La única arma para pelear de igual a igual se encuentra en la figura de Costa. Por aquí es por donde encuentra cierta vulnerabilidad en los ingleses. Mourinho debe plantearse que sacrificar a Cech le puede costar no hacerse con el elegido para el ataque ‘blue’. En la habilidad negociadora de los dirigentes rojiblancos habita la suerte de Courtois.