Dentro del Paddock

LOS INTENSOS MOMENTOS FINALES QUE RODEAN LA LUCHA POR EL TITULO

"Ese juego psicológico mortal, esa presión de locura..."

“Cuando Sergio llegue a Australia en 2013 lo hará con un
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"Ese juego psicológico mortal, esa presión de locura..."
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    “Cuando Sergio llegue a Australia en 2013 lo hará con un tipo de presión que ahora no puede imaginar”, comentaba esta semana Martin Withmarsh, máximo responsable de McLaren, “si en la primera carrera no está en las dos primeras filas luchando por la victoria, la presión empezará a crecer, todavía no conoce eso”. Y si este fuera el caso de Sergio Pérez, ¿qué experiencia vivirán Fernando Alonso y Sebastian Vettel estos días en la resolución del presente campeonato?

    Los dos pilotos afrontan sobre sus hombros el toque final de meses de esfuerzos, dedicación e inversión económica de grandes estructuras con fenomenales intereses mediáticos. Con el acompañamiento de la implacable fiscalización de los medios de comunicación de todo el mundo, que añade más gas a tan cargada habitación.

    Se trata, en definitiva, de afrontar ese “juego psicológico mortal y esa presión de locura” de la que hablaba recientemente Jacques Villeneuve al recordar su duelo con Schumacher en Jerez 1997. Una fenomenal batalla que pone a prueba la contextura personal en situaciones  que muy pocos pilotos experimentan en la historia de este deporte.

    La "noche oscura del alma"

    Ante el pasado Gran Premio de Italia, el brasileño Emerson Fittipaldi rememoraba en Twitter la increíble tensión que sentía antes de la carrera de su primer título, en Monza 1971.  Recordaba la “emoción y ansiedad” que le despertaba de madrugada y le quería “devorar”,  también aquellas “mariposas en el estómago”, o cómo luchaba por borrar de su memoria “ese recuerdo que me quería atrapar”, la muerte de su amigo Jochen Rindt en la misma pista en 1970.

    Para manejar ese torbellino mental y emocional, 'Emmo' decidió utilizar las “tres armas fuertes que tenía, mi sangre italiana, rusa y brasileña”. Fittipaldi triunfó, sobre aquella “oscura noche del alma” que a otros destrozó. Como el argentino Carlos Reutemann –hoy importante político en Argentina-, uno de los ejemplos más palmarios del hundimiento psicológico ante la presión.

    Cómo un líder se convirtió en una sombra

    “Extremadamente inteligente, con una memoria portentosa para la competición”, según Patrick Head, 'Lole' Reuteman llegó a las Vegas en 1981 como líder del campeonato. Logró la 'pole' mientras que Piquet y Laffite, sus principales rivales, habían quedado más retrasados. La noche anterior a la carrera, los tres candidatos aparecieron en un 'show' de la televisión americana. Al igual que durante todo el día en el circuito, Reutemann exudaba confianza y dominó a placer el escenario frente a sus rivales. Pero la “noche oscura”, en su caso, debió pasar factura.

    Al día siguiente el argentino fue una sombra. En la arrancada perdió cuatro puestos y siguió con la sangría en la carrera. Ni siquiera fue capaz de puntuar. Con un simple quinto puesto Piquet le arrebató el que hubiera sido su único título. Bajó de su monoplaza, no habló ni siquiera con sus mecánicos, cogió el avión a Argentina y no dirigió la palabra a los miembros del equipo Williams en todo el invierno. Alonso también habló ayer de sus "noches oscuras" de 2006 y 2007.

    "A mental thing..."

    El de Mark Webber fue otro caso más reciente de cómo esa presión devoradora le atenazó en los momentos clave de 2010. En Corea, al salirse de la mojada pista en persecución de Vettel, o cuando se quedó agarrotado en la decisiva cita de Abu Dhabi. Su compañero, con quince puntos de diferencia por detrás de Alonso y solo veintidós años, no falló. El cuasi adolescente Hamilton sucumbió en China y Brasil 2007. En su descargo, era su primera temporada en la Fórmula 1.

    Resulta muy difícil operar al máximo nivel cuando cuerpo y mente están estresados. Jenson Button logró salvar in extremis un enorme fracaso. “Gracias a que tenía a Ross Brawn, que había vivido todo y me ayudó a tener confianza”. Tras ganas seis de las siete primeras carreras entró en barrena a medida que avanzaba la temporada. “A mental thing”, según sus palabras, el miedo al fracaso. En la penúltima carrera, Brasil, tocó fondo tras clasificarse decimocuarto en los entrenamientos. Pero supo subreponerse y domar al potro salvaje de las emociones. “Cuando adelanté a Grosjean en la quinta vuelta, supe que era capaz de lograrlo”. Hoy sería un piloto distinto al que conocemos de no haberlo logrado.

    El tercero no será un título más

    En el caso de Vettel y Alonso, ambos ya han afrontado la prueba de fuego y conocen cómo dominar los traicioneros “mind games”, fantasmas que ya han metido en vereda en el pasado. Ayer, Alonso hablaba de ello en la rueda de prensa, comentando cómo ha ido ganando herramientas psicológicas para manejar la presión. Pero en ocasiones, el caparazón que la experiencia haya permitido forjar no ha bastado. Incluso el mismísimo Schumacher, con siete títulos, sucumbía ante la presión a pesar de ser ya bicampeón.

    En su ansiedad por lograr su primer título con Ferrari, el alemán calaba su monoplaza en la parrilla de Suzuka 1998 y perdía el título con Hakkinen. Un año antes embistió a Villeneuve en Jerez, en una reacción donde la presión y la ambición fueron mezclas letales. Y en Japón 2003, bajó “vacio y agotado” de su monoplaza tras sufrir una azarosa carrera para alcanzar el modesto octavo puesto que, nada menos, le garantizaba su sexto título.

    Para ambos candidatos, este no será un título más. Cualquiera se convertirá en tricampeón, pero con un valor especial. Vettel sería el más joven de la historia en lograrlo. Alonso, también, pero culminaría su gran meta deportiva: igualar a su ídolo, Ayrton Senna.

    Fernando Alonso confesaba ayer sentirse más "relajado y concentrado que nunca". Quizás, porque se sabe con menores opciones que  Vettel. Pero, ante las dos grandes carreras que nos esperan, que nadie se olvide de este “juego psicológico mortal, de esa presión de locura”.

    #8
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    3 A la combinación que Ud. plantea, le sobra el 3
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    #7
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    2 Olvidé añadir en el juego psicológico de Alonso está trasladarle toda la presión a Seb: &034;todo depende de tí&034;

    cuando el sabe que no es cierto, un 1
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    #6
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    1 Creo que has hecho un buen planteamiento del tema tratado por el periodista.
    Efectivamente las cifras, las circunstancias actuales gravan a los pilotos actuales con una gran presión, incluso yo diría que en el peligro mortal de los accidentes se equipara porque a las menores defensas técnicas anteriores se une ahora la frecuente conducción a 325 kms/h, que ya es decir porque a esta velocidad no hay defensas efectivas ante un gran golpe.
    El tema planteado es interesante en la F.1 y más precisamente en estos días de tremenda competencia entre Vettel y Fernando. Pienso que los dos están preparados en este terreno en el cual Alonso es un maestro. Tiene menos posibilidades de quedar campeón pero de él se puede esperar todo. Además, las circunstancias de este deporte cambian un pronóstico con facilidad.
    El tema es extrapolable a cualquier actividad, a cualquier deporte ya que una de las características básicas para el triunfo de los seres humanos es su capacidad para soportar y vencer la tensión. Yo no he visto un ser más inútil que un tenista con la moral y el ánimo caido que hace y ha hecho en muchas ocasiones dar la vuelta a insólitos resultados.
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    #5
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    Brillante Maestro!

    Yo creo que FA lleva tiempo con ese juego psicológico, en esa clave leí yo aquello de &034;luchamos contra Newey&034;, &034;ellos tienen el mejor coche&034;, &034;Hamilton es el único capaz de ganar sin coche&034;...

    Hay un capítulo en la Biografía de Nadal que narra algo parecido, y sobre el juego mental de los top en los deportes de élite, según Rafa, no hay demasiada diferencia técnica entre unos y otros, todo es mental. También como entrenar tanto, para él no es sólo una cuestión física, sino lo que le da confianza psicológica el haber sido constante y no haber flaqueado nunca, de SV se narraba algo así

    Acostumbramos a exaltar a los pilotos de tiempos pasados sobre los actuales, y creo que los actuales tienen más presión hoy: muchísimos más seguidores, los patrocinadores apuestan más, y los pilotos y las propias escuderías tienen más contacto directo con ambos además de ser más jóvenes y haber tenido, en su mayoría, carreras menos &034;épicas&034; para llegar a la cumbre a excepción de algunos como Kúbica, Alonso, de la Rosa...

    quizás antes, el miedo a un accidente fatal era mayor y más real y ahora [afortunadamente]es algo más teórico, pero ese es otro cantar
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    #4
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    4 O sea según tú el monoplaza gana solo.
    ALUCINANTE........
    Como gane el 3er mundial a ver como defiendes que FA es mejor que SV.
    No se pueden decir mas tonterias...
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    #3
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    ESo de q
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    #2
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    ESo de q
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    #1
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    4 tiene Ud. toda la razón del mundo.

    yo también creo que está totalmente sentenciado, pero mientras haya vida...
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