Un Atleti-Barça marcado por un gran Messi, el peor Simeone y el escándalo arbitral

El equipo azulgrana es favorito para la eliminatoria, encaramado en su estrella y con la posibilidad de aprovechar el mal momento de los madrileños, a los que ya no les funcionan las 'cholinas'

Foto: Simeone dialoga con un árbitro. (EFE)
Simeone dialoga con un árbitro. (EFE)

Cuando salió el emparejamiento Atlético-Barça para semifinales de Copa, en el entorno colchonero cundió el pesimismo. Entre el estado de forma de Messi y el mal momento de Simeone, el peor desde que llegó al banquillo del Atlético, lo normal es que el que pase a la final sea el Barça. Nada más producirse el sorteo, la sensación era de goleada, de no tener nada que hacer. Era al día siguiente del 5-2 a la Real Sociedad, con exhibición de Leo y ayuda arbitral en los dos primeros goles culés.

En el Atlético recordaron rápidamente lo mucho que les costó siempre ante el Barcelona, los últimos años, luchar contra sus formidables futbolistas y contra el trato de favor arbitral en España y en la Champions (como la temporada pasada en el partido de ida).

El partido del Atlético ante el Alavés del sábado aumentaba el pesimismo de cara a la semifinal de Copa. Un Atleti borrado del campo por un Alavés superior en el que Marcos Llorente, Camarasa y Theo Hernández impusieron su empuje, su calidad y su potencia. La falta de sintonía entre Simeone y sus jugadores fue palpable. Ya no van todos a una. Y ni la 'cholina' del descanso funcionó. El Cholo no utilizó un mensaje motivador. Les dijo que él sí iba a seguir la próxima temporada, como dándoles a entender que iba a dar muchas bajas.

La charla motivadora de David Casinos, atleta campeón paralímpico español, que montó Simeone el viernes en el hotel de concentración de Vitoria, no surtió el efecto deseado en los jugadores del Atlético. El Cholo hizo viajar hasta a los lesionados Tiago y Oblak para hacer grupo y solo faltó el capitán Gabi, baja por sanción. Los futbolistas escucharon con interés el impresionante ejemplo de superación de David Casinos, pero no entendieron por qué había elegido ese momento el entrenador, antes de un partido ante el Alavés. No es la primera vez que tira de charlas motivadoras Simeone, y ya lo hizo al invitar a Irene Villa hace un par de temporadas.

Griezmann, contra el Alavés. (EFE)
Griezmann, contra el Alavés. (EFE)

Miedo a los árbitros

Después del mal sabor de boca y pésima imagen que dejó el Atlético en Mendizorroza, llegó el empate del Barcelona ante el Betis en el Villamarín. El juego del Barça rebajó algo el pesimismo de los atléticos. No demasiado. Porque la preocupación aumentó en el terreno arbitral después del grave fallo de Hernández Hernández en el gol fantasma que claramente entró y no concedió, seguro que el miércoles en el Calderón el árbitro saldrá presionado por la propaganda culé del “todos sabemos cómo funciona esto”, que espetó el mediático Gerard Piqué.

Por tanto, el ciclo de Simeone tiende a su fin y el Barça le puede dejar fuera de la opción más sencilla de ganar un título esta temporada. Otro año en blanco del Cholo sería un fracaso para el entrenador que más gana de España (en el club, afirman que sus emolumentos llegan a los 10 millones de euros netos por temporada). Y seguro que les intentará motivar a tope de cara al partido del miércoles. Otra cosa es que los jugadores estén receptivos. Porque Carrasco es uno de los varios que andan enfadados. Y un vestuario es una piña mientras se gana, pero cuando llegan las primeras curvas, hay deserciones por todos los lados y hay más agujeros que un queso gruyer.

Aunque los jugadores se van a volcar en la Champions y también pueden dar el do de pecho en la semifinal de Copa, el Barça es ultrafavorito: por estado de forma de Messi, por el mal momento de Simeone, el peor desde que llegó al banquillo colchonero, y por el pésimo momento arbitral que se vive en España.

Mata-dor

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