La delirante reforma de las pensiones de Podemos

En caso de eliminar las dos últimas reformas de las pensiones, su volumen de gasto terminaría superando el 21% del PIB en el año 2050

Foto: El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. (EFE)
El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. (EFE)

El sistema de pensiones español se halla en una situación grave: en la actualidad, exhibe un déficit cercano a los 20.000 millones de euros, y semejante desequilibrio entre ingresos y gastos se agravará muy sustancialmente conforme la ratio entre el número de pensionistas y el de trabajadores se reduzca a una proporción 1:1 a lo largo de las próximas décadas. Las últimas dos reformas de las pensiones (la de 2011 del PSOE y la de 2013 del PP) han buscado poner coto al incontrolado estallido del gasto público, y lo han hecho a costa de recortar severamente las prestaciones que percibirán los pensionistas del futuro: en concreto, la pensión que se cobrará en 2050 será, en términos relativos, casi un 40% menor que la actual.

El sistema público de pensiones es así: un fraudulento esquema expuesto a las fluctuaciones demográficas y condenado a la quiebra recurrente. Si nuestros políticos mostraran un mínimo de honestidad y no fueran unos simples embaucadores obsesionados con maximizar sus votos, expondrían cristalinamente tal situación a los españoles y les animarían a prepararse para ese incierto y preocupante destino (el sistema de cuentas nacionales sueco al menos tiene la ventaja de ser transparente para la población). Peor que recortar un 40% los términos de su jubilación es no avisarles de ello, de modo que la ciudadanía ni siquiera tenga la opción de reaccionar incrementando su ahorro personal.

A algunas formaciones políticas, sin embargo, no les basta con manipular a los españoles ocultándoles la realidad: necesitan redoblar la apuesta para envenenarles con promesas absolutamente irrealizables. Ayer, Unidos Podemos presentó su proyecto de sistema de pensiones público: en esencia, los de Pablo Iglesias buscan enterrar las dos últimas reformas de PSOE y PP e incluso se comprometen a mejorar los términos de jubilación anteriores a 2011. A saber: edad de jubilación a los 65 años (salvo que se hayan cotizado 35, en cuyo caso sería a los 61), indexación de las pensiones, cálculo de la base reguladora seleccionando los 20 años de mayor salario y suprimir el factor de sostenibilidad.

La propuesta es un completo disparate financiero que abocaría a la más absoluta de las bancarrotas a la Seguridad Social. Y es que, en caso de eliminar las dos últimas reformas de las pensiones, su volumen de gasto terminaría superando el 21% del PIB en el año 2050. ¡Imaginen si no solo se eliminan las reformas sino que incluso se mejoran las condiciones de jubilación con respecto a 2010!

La salud financiera del sistema público de pensiones español. Análisis retrospectivo, proyecciones de largo plazo y factores de riesgo. (Fedea)
La salud financiera del sistema público de pensiones español. Análisis retrospectivo, proyecciones de largo plazo y factores de riesgo. (Fedea)

Estamos hablando, pues, de un aumento de los desembolsos públicos superior a 10 puntos del PIB. ¿Cómo financiar semejante despropósito en el largo plazo? El propio proyecto de ley nos lo explica: destopar las cotizaciones sociales (sin elevar las pensiones máximas, claro) aportaría entre 5.000 y 8.000 millones de euros; incrementar en dos puntos las cotizaciones sociales a todos los trabajadores proporcionaría 7.000 millones de euros; aumentar el salario mínimo interprofesional hasta el 60% del salario medio arrojaría 3.500 millones de euros, y, por último, la lucha contra el fraude fiscal más un incremento de IRPF e IVA suministrarían 12.500 millones.

Fijémonos en que, aun cuando nos creyéramos todas las infladísimas estimaciones que efectúa Podemos (por ejemplo, elevar el salario mínimo hasta el 60% del salario medio destruiría empleo y, en consecuencia, no aumentaría la recaudación sino que la reduciría), la recaudación total que confía lograr la formación morada es de 31.000 millones de euros: algo así como el 3% del PIB. Pues bien: su propuesta de contrarreforma de las pensiones, como ya hemos expuesto, contribuiría a medio plazo a incrementar el gasto público en más de 10 puntos sobre el PIB. Es decir, incluso en los propios términos del delirio populista de Podemos, su proyecto de pensiones es infinanciable.

Pero, evidentemente, a ellos les da del todo igual: son muy conscientes de que su propuesta es puro humo. Propaganda desarrollada en sede parlamentaria con la esperanza de estafar a los votantes más incautos. Prometer lo incumplible sale barato, dado que su contrarreforma en ningún caso saldrá adelante. El problema es que, mientras PP y PSOE siguen enmascarando el recortazo que tienen preparado a los jubilados españoles y mientras Podemos continúa vendiendo a sus votantes híbridos de unicornios y pegasos, los ciudadanos siguen inmersos en una mascarada generalizada sobre las condiciones de su jubilación. Todos los políticos están mercadeando con su ignorancia y sus ilusiones: únicamente buscan conquistar el poder aun a costa de condenar a la miseria a todos los jubilados del futuro.

Laissez faire

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