La mesa de trabajo ha muerto, ¡larga vida a la oficina del futuro!

El espacio de oficinas será cada vez más reducido y eficiente. Tras eliminar el despacho, desaparecerá el puesto de trabajo en propiedad y cada uno ocupará el sitio que escoja

Foto: Poco a poco, vamos a ir despareciendo la propiedad del puesto de trabajo
Poco a poco, vamos a ir despareciendo la propiedad del puesto de trabajo

Hace  dos  décadas, Google no  existía, los teléfonos portátiles eran caros y pesados e internet no estaba tan presente en nuestras vidas. Hace tan solo una década, los buscadores eran algo relativamente nuevo, no disfrutábamos de teléfonos inteligentes, ni de tabletas digitales, ni de redes sociales.

La gran evolución de las tecnologías de la información y de la comunicación ha provocado el mayor cambio en las formas de trabajo desde la revolución industrial.

Este nuevo enfoque ofrece respuestas globales e integradas a nuevos retos empresariales que superan las soluciones meramente técnicas que venía a proponer la vieja y superada denominación de oficina, y lo que nos conduce a esta nueva visión son los cambios en las empresas, los trabajadores y los espacios.

Antes, las empresas tenían estructuras más jerárquicas y complejas y los horarios estaban marcados por la presencia del trabajador, y la tecnología apenas influía en nuestras vidas, siendo la eficiencia el hilo conductor del éxito empresarial. 

Hoy en día, las estructuras empresariales son sencillas, simples y accesibles, sostenibles y alimentadas de valores sociales. Los avances tecnológicos han supuesto que se  impongan modelos de teletrabajo, flexibles y sin asignación de puestos en los entornos laborales.

La sociedad ha cambiado, y junto a ella está evolucionando el concepto de oficina, para ofrecer a los profesionales entornos más flexibles y creativos

Los profesionales fichábamos a horas fijas, veíamos la movilidad como algo negativo y buscábamos un salario seguro, completando en ocasiones toda nuestra vida laboral en la misma empresa.

Hoy, estamos 'conectados' siempre, e internet nos ha convertido en profesionales multitarea; el salario ya no es el factor último de retención del talento, sino  que también demandamos responsabilidad social a nuestras empresas, así como otros beneficios, como la posibilidad de conciliar nuestra vida personal y familiar.

Las oficinas eran un conjunto de espacios individuales, cerrados, discretos, con áreas marcadas que dificultaban el flujo de información, personas y conocimiento, y los patrones técnicos y las jerarquías organizativas mandaban en el diseño; no había zonas de servicios y valor añadido y la mesa y el puesto de trabajo eran la referencia en edificios ajenos a cualquier criterio de eficiencia energética o respeto medioambiental. 

Se imponen los espacios multifuncionales, la oficina sin papel, las áreas abiertas donde colaborar, donde el empleado/persona contribuya a garantizar el éxito

Hoy, se imponen los espacios comunes y multifuncionales. La oficina sin papel. Las áreas abiertas donde colaborar, trabajar en equipo e intercambiar informaciones. Espacios donde el empleado/persona dispone de espacios de valor añadido donde contribuir a garantizar el éxito y la supervivencia de las empresas. 

¿Cómo vemos el futuro? Las variables que marcarán el diseño en el futuro son la comunicación, la colaboración, el trabajo en equipo, la interconectividad, el trabajo en red y la respuesta en tiempo real. 

La  oficina se va a convertir en un espacio donde la tecnología y todos sus dispositivos, más que formar parte del paisaje, lo configurarán y lo cambiarán día a día; una oficina do nde la tecnología estará presente en paredes y mesas de trabajo. Veremos desaparecer los ratones y los teclados, ya que los ordenadores tendrán dispositivos de control mucho más sencillos. Veremos cómo paredes y tabiques podrán utilizarse como pantallas táctiles y los materiales utilizados serán cada vez más ecológicos, ya que la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente estarán cada vez más presentes en la empresa.

El espacio de oficinas se va a ver reducido a una velocidad mucho más acelerada, ya que la tecnología permitirá trabajar desde cualquier lugar. Después de la desaparición del despacho, vamos a asistir a la eliminación de la propiedad del puesto de trabajo, ya que cada profesional podrá ocupar el puesto que libremente escoja. En consecuencia, pasaremos de ratios más eficientes de metro cuadrado por empleado.

El espacio de oficinas se reducirá, porque la tecnología permite trabajar desde cualquier lugar y tener ratios más eficientes de metro cuadrado por empleado

Todo ello se verá equilibrado por la aparición de un mayor número de lugares de comunicación y concentración individual, con modelos de diseño diferentes que potencien la creatividad, estimulando la cooperación y el trabajo en equipo y utilizando la tecnología digital como la herramienta que permitirá cambiar diseños y colores a través del control mental del ordenador.

El gran avance del mundo digital transformará los espacios de trabajo, convirtiéndolos en lugares donde la tecnología permitirá la configuración de diferentes espacios en función del trabajo a realizar, un trabajo conectado en red a un mundo global, un ‘laboratorio digital’, el nuevo concepto de oficina.

Las empresas deberán estar obligatoriamente alineadas con los valores sociales, de forma real y tangible, algo que las nuevas generaciones van a tener muy en cuenta al decidir dónde quieren trabajar. Las estructuras seguirán flexibilizándose, al tiempo que los profesionales cooperarán entre sí con áreas, capacidades o sectores que no son los suyos. Estrategia, organización, profesionales y tecnologías serán los factores fundamentales para conseguir los objetivos. Todo ello, con mayor adaptación al cliente, al entorno y a las diferentes culturas y mercados.

Los mejores profesionales elegirán las empresas donde estar y no al revés, así que estas tendrán que cuidar la retención de los más talentosos

Prevemos que los profesionales, en un entorno de talento escaso y con mano de obra cualificada a la baja, serán medidos por sus resultados. Los mejores profesionales elegirán las empresas donde estar y no al revés, así que estas tendrán que cuidar la retención de los más talentosos: motivación, aprendizaje, entorno, movilidad... serán los factores principales para elegir un empleo.

Esperamos que en el diseño de los espacios decidan las necesidades -y no las jerarquías- y que dichos espacios reflejen fielmente los valores que buscan las empresas y las personas. Las oficinas y las sedes corporativas serán centros de conocimiento y comunicación, no simples lugares donde ir a trabajar. 

Por todo ello, ya no hablamos de nuevas oficinas, sino de nuevos entornos de trabajo, donde convergen la empresa, los profesionales y el espacio, con el objetivo de potenciar, retener y atraer talento.

Hemos pasado de la oficina al 'laboratorio digital'.

Ángel Serrano de Ceballos, Socio Fundador Aguirre Newman Arquitectura y Director General de Negocio de Aguirre Newman.

Tribuna

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