Rajoy y el PSOE apuestan por la estabilidad

Cuando comience la tramitación de los Presupuestos, tendrá lugar la inconfesable apuesta por la estabilidad que viene defendiendo la dirección provisional del PSOE desde su abstención

Foto: El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el portavoz del PSOE, Antonio Hernando, tras la sesión de investidura. (EFE)
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el portavoz del PSOE, Antonio Hernando, tras la sesión de investidura. (EFE)

No fue el PNV la única fuerza política que, a mediados de la semana pasada, recibió la invitación podemita a echar del poder al PP como si oyera llover. Pero su negativa tenía un significado especial en ese sentido. Por mejor decir, justo en un sentido contrario.

Lo que esa negativa anunciaba era una adhesión negociada del PNV a la apuesta del partido en el poder (y del PSOE, dicho sea de paso) por la estabilidad, divino tesoro, tan zarandeada durante el año tonto de 2016. Justo lo contrario de lo que pretendía la puesta en escena de Pablo Iglesias en el Congreso pregonando que la patria está en peligro por la corrupción, diputados, 'acudid a salvarla'.

Un minuto después de que Iglesias anunciase una moción de censura contra Mariano Rajoy, este recibía por vía telefónica, en la propia voz del presidente del PNV, Andoni Ortuzar, la noticia de que este grupo nacionalista no presentaría enmienda de totalidad a los Presupuestos Generales del Estado del año en curso.

Tan inequívoca luz de posición ha permitido a todos los analistas anticipar que la semana entrante, la que acabamos de estrenar, va a ser la del atornillamiento de Rajoy al sillón de La Moncloa. Al menos para pasar el ecuador de la legislatura.

Rajoy podrá rechazar las siete enmiendas a la totalidad presentadas a los Presupuestos en una tercera votación por triple empate sucesivo

Si el absentismo laboral no hace travesuras en el pleno parlamentario del jueves que viene, Rajoy dispondrá de los efectivos necesarios para rechazar las siete enmiendas a la totalidad presentadas a los PGE 2017 (175 diputados) en una tercera votación por triple empate sucesivo.

Y entonces arrancará la tramitación del proyecto de ley, cuya aprobación definitiva ya necesitará la mayoría absoluta de la Cámara. Es decir, 176 diputados. Uno más. Ahí es donde entra la inconfesable apuesta por la estabilidad que viene defendiendo la dirección provisional del PSOE desde su 'abstención es abstención', que hizo presidente a Mariano Rajoy y cerró el paréntesis del año tonto.

La estabilidad es justo lo contrario de lo que pretendía Pablo Iglesias pregonando que la patria está en peligro por la corrupción

Apuesta inconfesable e inconfesada por la estabilidad del país, bien digo. De modo que al candidato Pedro Sánchez no le parezca una segunda declaración de amor de la comisión gestora a Rajoy. Y eso pasa por el movimiento del peón canario, Pedro Quevedo, dicho sea con todos los respetos hacia el socio electoral del PSOE, Nueva Canarias.

Es la pieza que falta para que los socialistas puedan defender su enmienda de totalidad esta semana y seguir en el 'no es no' al proyecto de Presupuestos. De forma que al final sean aprobados, por el bien de la estabilidad de España, pero con su voto en contra.

Al Grano

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