Es noticia
La familia Espírito Santo sólo puede consolarse con sus Ferraris de Madrid
  1. España
  2. El Confidente
El Confidencial

El Confidente

Por

La familia Espírito Santo sólo puede consolarse con sus Ferraris de Madrid

El clan portugués de los Espírito Santo atraviesa su peor momento en 150 años de historia. La tercera generación de la famosa saga de financieros podrá

El clan portugués de los Espírito Santo atraviesa su peor momento en 150 años de historia. La tercera generación de la famosa saga de financieros podrá mitigar algo la pérdida de su emporio empresarial (Rioforte) y financiero (ESI), levantado en torno al negocio original de Banco Espírito Santo (BES), a los mandos de alguno de los flamantes Ferraris que comercializan en Madrid.

Aunque representa una actividad menor enel entramado empresarial, el clan portugués es dueño y socio de Ferrari para la explotación comercial en Madrid, una actividad que hacen a través de Santogal, su filial para el negocio automovilístico. Coneste enganche, los Espírito Santo expandieron sus tentáculos madrileños con marcas como Peugeot, Citroen y Mercedes.

Después de años duros con motivo de la crisis, los primeros signos de recuperación en el consumo han tenido un impacto positivo para Santogal en nuestro país, a tenor de la información que se maneja en el sector automovilístico, sobre todo a raíz de la buena aceptación que está teniendo el nuevo California T, el bólido de la gama de acceso más discreto y accesible.

Para algunas cosas, Ferrari sigue siendo fiel a sus principios. Este año, sin ir más lejos, fabricará menos de 7.000 coches para todo el mundo, a pesar de que exista mayor demanda. Situaciones como la ocurrida con Maseratti, cuya concesión perdieron, no parece que vayan a repetirse, pues por una cosa u otra el Plan PIVE llegó a tiempo para ayudar a los más renqueantes.

El clan portugués de los Espírito Santo atraviesa su peor momento en 150 años de historia. La tercera generación de la famosa saga de financieros podrá mitigar algo la pérdida de su emporio empresarial (Rioforte) y financiero (ESI), levantado en torno al negocio original de Banco Espírito Santo (BES), a los mandos de alguno de los flamantes Ferraris que comercializan en Madrid.