El exdueño de Pocoyó, 'ejecutado' por su propia familia

La Fundación Santa María de los Peñones es la responsable de instar la subasta pública de cuatro millones de acciones de Zinkia para cobrar una deuda de algo más de tres millones de Castillejo

Foto: José María Castillejo, presidente de Zinkia, y Pocoyó. (EFE)
José María Castillejo, presidente de Zinkia, y Pocoyó. (EFE)
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Se llama Fundación Santa María de los Peñones y es la responsable de instar la subasta pública de cuatro millones de acciones de Zinkia Entertainment, la productora de los famosos dibujos animados de Pocoyó, para poder cobrar una deuda de algo más de tres millones de euros que le debe el aristócrata José María Castillejo Oriol, dos veces Grande de España (conde de Floridablanca y marqués de Aldama).

Castillejo fue presidente y primer accionista de Zinkia y los títulos objeto de subasta pertenecen a una sociedad llamada Jomaca 98, actualmente en liquidación, una empresa familiar en la que figura también como accionista —de manera indirecta— su mujer, Ana María Chico de Guzmán March, biznieta del banquero mallorquín Juan March Ordinas.

Se da la circunstancia de que esta fundación pertenece a la familia materna del propio Castillejo, los Oriol, que concedió un crédito de 2,5 millones a la productora de Pocoyó, a un tipo de interés del 9,75%, y cuyo vencimiento se produjo en 2014. De hecho, dicha fundación era uno de los principales acreedores de Zinkia y dicho préstamo, junto con otros 2,1 millones de ayudas obtenidas con el Plan Avanza —un programa de financiación pública—, constituía el grueso de sus compromisos financieros. La imposibilidad de devolverlos abocó a la compañía al concurso de acreedores.

En el verano de 2015, un juez de Madrid autorizó la ejecución de las acciones en manos de José María Castillejo, en aquel momento 8,25 millones de títulos de Zinkia que equivalían al 33% del capital de la empresa. Ese fue el detonante de la quiebra de la productora y no su enfrentamiento con el mexicano Miguel Fernando Valladares, que, a principios de 2014, ejecutaba un crédito que había adquirido a Bankia —precisamente, para salir al rescate de Castillejo— y que tenía como garantía la mitad de la participación del empresario navarro en la productora de Pocoyó. La participación de Castillejo en Zinkia —que en aquel momento se situaba en el 64%— quedó reducida a poco más del 30%.

Ahora, tres años después del concurso, es su propia familia la que exige la subasta judicial de otros cuatro millones de acciones. La Fundación Santa María de los Peñones fue constituida mediante escritura pública el 21 de marzo de 2005 por Santiago María Oriol Muñoz, Alfonso Carlos Oriol Muñoz, Ignacio María Oriol Muñoz, María Magdalena Oriol Muñoz y Juan Pedro Oriol Muñoz. Todos ellos familia directa del propio Castillejo por parte de madre.

Paradójicamente, el objetivo de la fundación, tal y como recogía el BOE, tiene "carácter y fines benéficos y asistenciales". A saber, "la realización de cuantas actividades contribuyan a lograr en la sociedad española, principalmente en la adolescencia y juventud, y dentro del marco de la dignidad natural del hombre y de sus derechos y libertades fundamentales, el conocimiento, respeto, difusión y la defensa de los valores de la institución familiar. Promover los valores del matrimonio y la familia en el ámbito nacional e internacional. Promover el asociacionismo y las agrupaciones para la formación de los individuos pertenecientes a las diversas ramas de la sociedad, ya sean jóvenes, intelectuales, empresarios, obreros o de cualquier otra profesión, para que haciendo uso de sus conocimientos y el esfuerzo conjunto, promuevan la defensa de los valores familiares, sociales, deportivos e intelectuales de la sociedad española. La cooperación al desarrollo de la familia y del ser humano en los países de América Latina y del Tercer Mundo en general".

Este es el último capítulo de los problemas económicos del clan familiar, ya que a su mujer. Ana María Chico de Guzmán March, también ha estado en el punto de mira de la Agencia Tributaria. Se declaró en concurso como persona física en 2015 después de que Hacienda le reclamase 846.057,66 euros por deudas del IRPF correspondiente a los ejercicios 2009 y 2010. Ella era propietaria del 19,86% de la sociedad familiar Jomaca 98 y su esposo, del 80,14% restante.

Un final nada feliz que muy poco tiene que ver con la alegría que destila Pocoyó, uno de los proyectos de animación infantil que más éxito han cosechado en España y fuera de nuestras fronteras. De hecho, estos dibujos animados han sido un rotundo producto de éxito (lo creó David Cantolla y lo impulsó Castillejo), un caso de estudio en muchas universidades y escuelas de negocio, y no es para menos si tenemos en cuenta que este personaje animado ha llegado a ser el español más conocido del planeta.

El Confidente

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