España, el 'dream team' de los corruptos

No debe existir otro país en el mundo en el que la corrupción de forma simultánea haya afectado a tantas instituciones y a tantos estratos sociales

Foto: Iñaki Urdangarin inicia su declaración como acusado en el juicio de Nóos. (EFE)
Iñaki Urdangarin inicia su declaración como acusado en el juicio de Nóos. (EFE)

Cómo no habrán sido los tiempos de alforjas llenas que se han vivido en España, que se ha llegado a reunir en los juzgados un auténtico 'dream team' de los banquillos: el 'dream team' de la corrupción. Políticos, empresarios, dirigentes sindicales, nobles, funcionarios, trabajadores, artistas… Desde Urdangarin a Isabel Pantoja, pasando por Miguel Blesa, Juan Antonio Roca, Jordi Pujol, Jaume Matas o Juan Lanzas, el sindicalista millonario de los ERE. Van cayendo cúpulas como si estuvieran infectadas de un mismo virus, la peste de la corrupción. Una plaga que, en cuanto se empieza a hacer recuento, solo conduce a una única exclamación, “¡dios mío, cuánto dinero se ha robado en España!”.

Nunca lo calcularemos, porque es imposible, y aunque se lograse alcanzar una cifra, lo que jamás conoceremos serán las oportunidades de progreso y de bienestar que se han desperdiciado por toda esa cantidad de dinero robado o malversado. ¿Cómo estaría España hoy si no se hubiera robado tanto? ¿Cómo estarían algunas autonomías, como Valencia, como Andalucía o como Cataluña, si no se hubiera malversado tanto? Nunca lo sabremos, no, pero sí tenemos esta certeza de que no debe existir otro país en el mundo en el que la corrupción de forma simultánea haya afectado a tantas instituciones y a tantos estratos sociales.

Jamás conoceremos las oportunidades de progreso y de bienestar que se han desperdiciado por toda esa cantidad de dinero robado o malversado

En esa generalización de la corrupción en España, quizá la más exasperante de toda la corrupción sea la avaricia. El rico que no se conforma y quiere hacerse más rico todavía. Como el escándalo que ha afectado a la Casa Real española, el caso Nóos. La ejemplaridad es la única exigencia que tiene un miembro de una monarquía como la española para que se pueda justificar la pervivencia de una institución anacrónica en un régimen democrático como el español. La decepción más grande se deriva de ahí, de la constatación de que en vez de ejemplaridad se utiliza la posición destacada que le concede la Constitución española para hacer negocios, para medrar, para enriquecerse. La infanta Cristina puede ser inocente de los cargos penales que se le imputaban en el juicio, pero su condena social no tiene que ver con el Código Penal sino con el despilfarro de su crédito como persona ejemplar.

Algo parecido puede suceder con los escándalos que han afectado a las cajas de ahorros, por ser entidades financieras que descansaban en la sociedad a través de ayuntamientos, diputaciones o fundaciones. Por ser esa su raíz, se caracterizaban por el hecho excepcional de destinar una parte de su beneficio a 'obra social'. El desfalco de las cajas de ahorros en España está por cuantificar en su totalidad; acaso solo sabemos que durante muchos años lo seguirán pagando, lo seguiremos pagando, los contribuyentes.

Hasta 250 directivos y consejeros han sido imputados por su participación directa o indirecta en los abusos de las cajas de ahorros

Conocer, como conocemos ahora, que pese al mal gobierno de las cajas de ahorros había tipos dedicados al enriquecimiento, al aprovechamiento impúdico, solo puede interpretarse como un insulto, una burla cruel. Hasta 250 directivos y consejeros han sido imputados por su participación directa o indirecta en los abusos de las cajas de ahorros. Ahí están los escándalos de los últimos cuatro o cinco años en Bankia, en Caixa Catalunya, en Novacaixagalicia, en la Caja de Ahorros del Mediterráneo, o en Caja Castilla-La Mancha. Ahí están las tarjetas 'black’ de Caja Madrid, con las que pagaban hasta la ropa interior que regalaban a sus parejas, y están también los directivos de Novacaixagalicia, que han sido condenados por inflar las cuantías de sus prejubilaciones antes de abandonar una entidad financiera que tuvo que ser rescatada por el dinero de todos con más de 9.000 millones de euros. ¿Cabe mayor desvergüenza?

Abusa el banquero y abusa el empresario, pero también abusa el sindicato que defiende al trabajador. En Andalucía, están aún en fase de instrucción dos grandes escándalos que afectan a los sindicatos, como los ERE y el fraude de los cursos de formación, pero nada podrá igualar en impacto social al caso de José Ángel Fernández Villa, el histórico dirigente del sindicato minero de Asturias a quien, pendiente de juicio, se le acusa de haber amasado una fortuna apropiándose del dinero de dietas de otros compañeros del sindicato y mediante certificaciones falsas de las obras de construcción de una residencia para mineros jubilados construida con subvenciones públicas.

La misma fortuna que, en el otro extremo de España, en Andalucía, han amasado tantos a costa de la política clientelar y sectaria de la Junta de Andalucía. Con el dinero de la formación de los parados, con las ayudas para la creación de empleo, se crea, en la región con más paro de Europa, una red clientelar con la que se despilfarran 2.000 millones de euros. Ahí están Manuel Chaves y José Antonio Griñán, también pendientes de juicio junto a otros 200 investigados. Y aunque en el futuro puedan salir absueltos en un tribunal de justicia —ya ha ocurrido recientemente con una sentencia absolutoria sorprendente sobre el enchufismo en Andalucía—, siempre serán responsables de las oportunidades perdidas por el dinero público malgastado durante tantos años.

Políticos, empresarios, dirigentes sindicales, nobles, artistas… Es el 'dream team' de la corrupción de España. Y una vez constatado el hecho, en vez de la desesperanza, lo único que cabe es el escarmiento. El escarmiento de la sociedad, de todos nosotros, para que en el futuro seamos más exigentes e intolerantes con la corrupción. La única ‘tolerancia cero’ que funciona es la de los votantes, que a nadie se le olvide. Así que, como en 'La peste', de Camus, solo cabe decir que “todo lo que el hombre puede ganar al juego de la peste y de la vida es el conocimiento y el recuerdo”.

Matacán

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
9 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios