El necesario pacto político y económico con nuestros hijos

Este artículo pretende mostrar la necesidad de un pacto entre la generación de los mayores de cincuenta (+50) y la de menores de treinta (-30), que

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    Este artículo pretende mostrar la necesidad de un pacto entre la generación de los mayores de cincuenta (+50) y la de menores de treinta (-30), que pueda cambiar el rumbo político y económico del país. A ellos les corresponderá pagar nuestras pensiones y deudas, y hemos de abordar con ellos el por qué y el cómo.

    Apenas generamos valor añadido  

    Somos bien conscientes de que nuestra viabilidad depende del valor que generemos sobre nuestras compras, para pagar salarios y cargas, capaces de financiar las distintas administraciones del Estado, sus necesarias inversiones, amortizar deuda y pagar pensiones. Y conscientes, también, de lo cerca de estamos de que ese valor a añadir sobre nuestras compras, llegue al colapso y sea insuficiente para compensar las cargas impuestas.

    Supongo que no les asombrará saber que España ocupa el puesto 18 en Europa en I+D+i, razón por la que no puede generarse ningún proceso de cambio competitivo respecto de los demás países, sino, más bien, depender cada vez mas de ellos. Ni tampoco les importará saber que vivimos los restos de un modelo económico expoliado al 100% por la especulación financiera en todas sus variantes. Que hace cuatro años que nuestra economía no recibe inversión extranjera alguna ni dispone de crédito para financiar alternativas.

    Tampoco les asombrará saber que cada vez recaudamos menos IVA, no solo porque los españoles defraudamos un total de 88.000 millones (según los propios inspectores), sino porque debido al anterior proceso, cada vez hay menos valor añadido que gravar. Entendamos que apostar por ellos, hijos o nietos, no es sino apostar por nosotros mismos en un paso que ya no podemos dar sin su cabal cooperación

    Ni que España no figure entre las primeras en ancho de banda para transmisión de datos, entre las que se encuentran las de mayor crecimiento de valor añadido, como Corea del Sur, Escandinavia u Holanda, pese a que Telefónica lidera mundialmente las ganancias del sector. Tal vez ocupada por indicación del Gobierno, en contratar personajes o en salvar a Prisa de la quiebra, a cambio de favores políticos. Corrupción lo llaman.

    No les extrañe que ni al 18 ni al 21%, crezca la recaudación de ese impuesto. Es que ni podemos ensanchar la base a causa de la desinversión general y la caída de la demanda interna, ni la cuota ayuda a esquivar el fraude. La economía en su conjunto no da nada más, ya lo dió hasta 2007 y llevamos cinco años perdidos.

    Los causantes de nuestra pérdida de valor añadido, no deben seguir tomando nuestras decisiones

    Quienes tuvieron responsabilidades de gobierno y empresas financieras, energéticas e industriales que debieron haber trazado una ruta alternativa a la especulación y al colapso en las inversiones, no lo hicieron. Les hubiese bastado imitar a los que lo hacían bien, pero estaban demasiado ocupados con la digestión de todos los favores políticos y compensaciones con las que habían construido sus privilegios y una nueva casta, no surgida del mérito sino de las maniobras del poder.

    Apuesto que nadie que haya visto el vídeo de César Alierta intentando explicar -en las antípodas de Jobs- lo que significa la nube informática, puede imaginar que de ese mismo personaje -puesto ahí por el Estado- pudiese salir un plan de desarrollo tecnológico competitivo. La famosa regeneración intergeneracional, con este hito como epítome, se alejaba peligrosamente de nuestras costas sin tocar tierra.

    Cinco años, en los que se profundizó también en nuestra dependencia energética, movidos, uno tras otro en el poder, por las mismas pulsiones electorales, favoritismos y repulsión tecnológica. Siguiendo la campaña orquestada por quienes querían vivir de las renovables, el petróleo y el gas se acababan y había que hacer frente al hecho inminente con subvenciones. Pero tras una burda campaña, el petróleo y el gas demostraron una salud espléndida, y nosotros nos desprendimos de varias decenas de miles de millones que nos iban a ser ahora indispensables.

    Cinco años de crisis y despidos, en los que se incorporaron más de 400.000 funcionarios a dedo, que unir al casi ya un millón en exceso precedente. El único país de los PIGS en el que creció su burocracia, nada menos que el 29% entre 2000 y 2010. Eso supuso la creación de nuevas tasas y subidas de impuestos que drenaron el valor añadido de los negocios, su capacidad de crear o mantener empleo, y, a su vez, su contribución fiscal. Espiral de abuso de la que aún hoy, al borde de la quiebra, no hemos tenido información precisa de cómo remediarla.

    De poco sirve añadir como resumen de este epígrafe, que los PIGS, representaron en este lustro pasado, la cola en Europa en la innovación, y el liderazgo en los índices de corrupción y fraude fiscal. Factores mas que explicados, que motivaron una forma de intervención sobre la que ya nadie duda de sus fundamentos.

    Existe una salida La economía en su conjunto no da nada más, ya lo dió hasta 2007 y llevamos cinco años perdidos

    He dedicado algunos años a observar en tierra ajena, qué nos hace merecedores de esta situación que vivimos y de los posibles riesgos que aún comporta. Y, con la humildad que un juicio así requiere, he tratado de identificar donde están los elementos que caracterizan el progreso diferencial respecto de esos pueblos más afortunados.

    Y por otra parte, he identificado los elementos que configuran la Economía del Conocimiento, generadora del valor añadido que a nosotros se nos resiste y a la que nos incorporaríamos con cinco años de retraso.

    La primera conclusión, es que una generación de políticos como la que tenemos, no cabría en ningún lugar sensato. Ningún país de interés, ha hecho crecer en plena era TIC, la de las tecnologías de información y comunicación, sus plantillas administrativas. Por lo que la exclusión de cuantos nos han traído, por activa o pasiva, a esta situación, debe de ser inmediata y sin retorno posible.

    La segunda, es que al menos una mitad valiosa y formada de los 480.000 jóvenes que anualmente cumplen dieciocho años en España, resulta exactamente igual a la mitad de cualquier otro país y perfectamente intercambiables. Quienes hayan pasado por Erasmus, familias de intercambio o que haya combinado estancias largas en distintos países, puede confirmar esto mismo: hay 10 logotipos que uniforman el conocimiento y las actitudes de todos ellos, como ninguna generación anterior pudo hacerlo. Hablamos de Google, Facebook, Wikipedia, Windows, Whatsapp, Skype, Apple,Youtube, Linkedin y Paypal. Diez caminos que casi necesariamente un joven (-30) transita a diario. Y que todos disponen de idénticos smartphone, tablet o PC, en el que hacer circular varias veces al día estos elementos que, necesariamente, configuran por su intensidad de uso, una cultura común y universal. Nunca pisaron una oficina bancaria ni una agencia de viajes y no hacen cola precisamente en los quioscos para comprar prensa de papel. Pertenecen claramente a una nueva economía irreconciliable con ese laberinto de amiguismos y privilegios por el que se ha guiado nuestro BOE.

    Es, por tanto, la generación (+50), la que no tiene suficientes cosas en común con el exterior, empezando por un manejo básico del idioma inglés incorporando estos nuevos tics generacionales, o del propio ordenador. Cosa que se agrava en España por la inadecuación de su pirámide demográfica y la mayor ruralidad de su población mayor.

    Y esa es la generación que en la política o en la empresa, debe dejar paso, para facilitar la transformación de España en una economía TIC; única opción con un valor añadido capaz de elevar los salarios (y no lo que se pretende ahora para cuadrar las cifras de recaudación a capón sobre los de siempre), y de permitir que algún excedente  presupuestario pudiera llegar a amortizar deuda. Solo pagando estos intereses, cada ocho años, el principal se convierte en el doble, algo insostenible, que frenaría por completo cualquier idea de progreso.

    ¿Cómo lanzar al poder la generación (-30)?

    Para empezar, el valor añadido de esta generación tendrá que pagar las pensiones de los (+50), así que más vale que pongamos todos los elementos precisos en el relevo. Contamos con que más de la mitad serían bien capaces de dar ese empujón, que nosotros dimos a su edad, no nos dejemos desfigurar la realidad por la generación gran hermano o la borroka tan nutridas de fracasados estudiantiles (que ni son todos…ni están todos...). No tenemos otros en quien apoyarnos, por lo que huelga cualquier pensamiento-fractura generacional. Lo que si sabemos, es que por más tiempo que pasen en el poder los actuales, no serán ellos quienes puedan garantizar nuestro bienestar ni las pensiones. No lo hicieron cuando pudieron y con menos razón ahora. El único país de los PIGS en el que creció su burocracia, nada menos que el 29% entre 2000 y 2010

    La clave de ese lanzamiento, sería privilegiar las áreas en las que deben intervenir para lograr esos objetivos. Comunicaciones globales plenas de gran capacidad de transmisión, en forfaits desde 10€ mensuales, transporte urbano, interurbano e internacional favorecido a tarifas especiales, becas y créditos para acceso a las más variadas especializaciones, investigación e idiomas. Cobertura plena de salud en todas las especialidades y racionalización de tiempo de ocio. Vivienda de alquiler subvencionada que favorezca la emancipación. Entendamos que apostar por ellos, hijos o nietos, no es sino apostar por nosotros mismos en un paso que ya no podemos dar sin su cabal cooperación.

    El enfoque globalizador de Innocentive.com

    Patrocinado por la NASA y The Economist, entre otros, es un cluster virtual con ocho subsectores (ampliable) en el que las empresas e instituciones lanzan sus demandas para ser respondidas por equipos globales de estudiantes, investigadores, contratistas de todo el mundo, uniformando conceptos. Cualquiera puede intervenir a través de foros y chats moderados y exhibir con qué deseo y capacidad quiere acercarse a la solución de los problemas de los demás, la mayor fuente conocida de valor añadido. De ahí nuestros gurús sectoriales podrán enlazar con las ofertas de formación presencial y virtual de cualquier parte del mundo.

    Los más favorecidos probablemente, no tendrán problema de en establecerse en los cluster reales más importantes del planeta, como Silicon Valley, Baviera, Cambridge, etc., e interactuar desde allí con nuevos pretendientes.

    El pacto

    Desde luego no será la UE ni el FMI, quien nos reproche el rescatar recursos de la corrupción para dedicarlos a facilitar la movilidad y el acceso a la formación y el trabajo de nuestros menores de treinta años. Ni tampoco quien nos reproche que Telefónica ejerza su liderazgo tecnológico creando las infraestructuras de nuestra incorporación a la economía del conocimiento con el mejor repertorio TIC disponible.

    En el interior, hacer piña con nuestros hijos, por quienes hubiésemos dado la vida tantas veces como necesario, no es más que una sencilla prolongación de los dictados del corazón y de la razón. Negarnos a invertir un euro más en alimentarlos, bajarlos de los coches oficiales, apagarles las televisiones partidistas y perseguir sus corruptelas, haciendo que ese dinero llegue a nuestros hijos en forma visible y aprovechable, no puede tener mas que apoyos.

    Iniciar ese diálogo intergeneracional, en unos términos similares a estos: Queridos hijos, hemos llegado a un punto de dificultad en nuestra vida política y económica, en el que solo con vuestra plena cooperación  podríamos combatirlo. Os tenemos que pedir perdón por no haber cortado a tiempo esa sangría de una casta política que nos parasita y obstaculiza con su permanencia, mejoras fundamentales en el ámbito de la democracia y del advenimiento de un modelo económico, en el que sois pieza clave. Modelo, que nos facilitaría la oportunidad de obtener empleos dignamente pagados, sostener un estado racional y previsoramente construido, y devolver con honor lo que nos han prestado.

    Solo necesitamos el apoyo de vuestro 6 millones de votos, para que desaparezcan de nuestras vidas quienes las amenazaron con su incompetencia y corrupción. Os pedimos también que compartáis la vigilancia sobre quienes se ocupen del relevo, para que cumplan con fidelidad el mandato, aunque sea ocupando las calles y demostrando que nunca más aceptaremos el trato vivido.

    Y con vosotros a bordo, nuestra vida fluirá sin mayores perturbaciones por ese camino soñado desde la transición. Un sueño que no supimos confeccionar y que hoy estamos obligados a compartir con vosotros, del mismo modo en que hemos compartido nuestras vidas y lo seguiremos haciendo por los tiempos de los tiempos, como así fue con nuestros mayores.

    Mensajes de Narnia
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