Nace 'bilur', la criptomoneda con soporte físico

El medio digital se ofrece como una alternativa a los usuarios recelosos ante las grandes fluctuaciones de las monedas virtuales, confiando en que los 'commodities' son más estables

Foto: Presentación de la moneda virtual 'bilur' en Ginebra. (EFE)
Presentación de la moneda virtual 'bilur' en Ginebra. (EFE)

La ralentización de la salida de la crisis financiera que explotó en 2008 en Estados Unidos y la voracidad fiscal de los gobiernos les fueron abriendo un espacio cada vez más amplio a las monedas encriptadas que circulan por internet, que gracias a la tecnología 'blockchain' se ponen a resguardo de manipulaciones y fraudes.

La tecnología 'blockchain' permite la descentralización de la información, como consecuencia, el poder se ve atomizado en todos los usuarios del sistema, de manera que ninguno puede ejercerlo unilateralmente. Esto supone un cambio de paradigma, la información es de todos y el poder de nadie. Uno de los principios fundamentales de 'blockchain' es Distributed Ledger Technology (DLT), esto significa que no existe un documento único, mantenido por un solo agente (un banco, una institución gubernamental, etc.), donde se registran todas las transacciones, sino que cada usuario (también llamado nodo) mantiene su propia copia del registro de transacciones.

Falsear una transacción significaría alterar de manera simultánea miles o millones de documentos

Esto conlleva ventajas significativas: al no ser necesaria la existencia de un agente central, el sistema se torna más transparente y por lo tanto más justo, además de reducirse los gastos de intermediarios y aumentar la velocidad y agilidad de las transacciones; también se gana en seguridad e incorruptibilidad del sistema, ya no hay un único documento central susceptible de ser alterado fraudulentamente, sino tantos documentos como usuarios existan en dicho sistema, falsear una transacción significaría alterar de manera simultánea miles o millones de documentos.

Desde que en 1971 el presidente Nixon desligara al dólar de su respaldo en oro, el mundo opera bajo un sistema monetario llamado fiat. Este se basa en la confianza de la comunidad y en la promesa de pago de la entidad emisora. El dinero fiat constituye por sí mismo un 'certificado fiscal' sin el cual carecería de valor. Este sistema, en el que los bancos crean dinero exponencialmente a través de préstamos, tiende a inflaciones, burbujas y deudas soberanas impagables, tiende inevitablemente al colapso.

Se sucedieron varias crisis locales (México, Rusia, Tailandia/Corea del Sur, Brasil) bautizadas con el nombre de bebidas típicas, como tequila, vodka o caipirinha, que afectaron el equilibrio exento de referencias físicas mensurables, hasta que llegó la crisis de Lehman Brothers en 2008 y se generalizó la desconfianza.

Las criptomonedas se crean y almacenan electrónicamente y, dada la naturaleza de DLT y 'blockchain', independientes de un banco central

Como alternativa al sistema bancario colapsado, en 2009 apareció 'bitcoin', la primera criptomoneda. Su valorización (hoy superior a US$1,700), junto con la de otras muchas criptomonedas que aparecieron posteriormente, es un indicador del rechazo que produce a los poderosos y a los más avanzados en tecnologías la manipulación de paridades y tasas de interés que realizan los gobiernos con sus divisas, sin otro respaldo que la credibilidad que generen sus riquezas explícitas y potenciales, además del abuso de emisiones para pagar gastos públicos crecientes.

Una criptomoneda puede definirse como un medio digital de cambio que utiliza métodos de encriptación para verificar la transferencia de fondos y garantizar que se realicen de forma segura. Las criptomonedas se crean y almacenan electrónicamente y, dada la naturaleza de 'blockchain' y DLT, son independientes de un banco central. Cada transferencia de dinero se ve reflejada en la cadena como un nuevo bloque. Para que un bloque pueda agregarse a la cadena, primero debe verificarse su autenticidad, lo cual se logra a través de complejas operaciones matemáticas. Cada bloque contiene referencias encriptadas a sus bloques anterior y posterior. Adicionalmente, los registros de todos los nodos de la cadena deben contener la misma información, de no ser así, el bloque no podrá incluirse en la cadena. Este conjunto de medidas otorga a las criptomonedas mayor seguridad de la que poseen otros medios de cambio.

Luego del éxito de 'bitcoin', otras criptomonedas fueron surgiendo, pudiendo destacar entre ellas 'ethereum', 'litecoin', 'dash', 'ripple' y 'monero'. Todas ellas han sufrido grandes variaciones de precio, causando recelo entre muchos usuarios e inversores. En marzo, por ejemplo, cuando la Security Exchange Commerce (SEC) trataba en USA la aceptación de un fondo en 'bitcoins', que finalmente fue rechazado ante las presiones especulativas, la paridad subió y bajó en una escala del 32% en pocos minutos, rompiendo la racha ininterrumpida de alzas espectaculares que traía desde meses antes, y encendiendo otra vez luces amarillas sobre la criptomoneda.

Es por esto que surge la imperante necesidad de una criptomoneda cuyo valor esté dado por materias primas y no por mera especulación. Dado que la energía, como elemento absolutamente necesario para el funcionamiento de cualquier sociedad moderna, como bien medible y con un valor económico real, es el contrapunto al dinero fiat, resulta la mejor opción para convertirse en la base de un nuevo sistema monetario, como en el pasado lo fue el oro.

Latentes a esta necesidad el pasado día 2 de mayo en Ginebra, la compañía inglesa R Fintech plc presentó su criptomoneda 'bilur'. Esta, cuyo significado es 'cadena' en euskera, tiene un valor equivalente al de 6,5 barriles de crudo o una tonelada de petróleo equivalente (TOE, que ese día estuvo en torno a US$ 356 o 326 euros). Aproximadamente un TOE equivale a 11,6 MWh de energía. Al igual que el 'bitcoin', no depende de ningún banco central y se comercializa mediante la plataforma bilurmarket por internet.

Para lanzar esta moneda, la compañía y sus socios adquirieron un millón de barriles de petróleo, almacenados en Texas. "A medida que se desarrolle el 'bilur', se comprará más petróleo y las reservas alcanzarán miles de millones de barriles", precisó la firma en un comunicado.

'Bilur' se ofrece como una alternativa a los usuarios recelosos ante las grandes fluctuaciones de las monedas virtuales, confiando en que los 'commodities' son más estables, comenzando por el crudo. 'Bilur' no tiene costes por transacción, solo hay un pequeño coste de mantenimiento del 0,01% diario. El monto mínimo de compra es de US$ 100 y no hay tope máximo, ya que el objetivo de la herramienta es acercar a toda clase de inversores al mercado energético.

*Agustín Muñoz, C.O.O, R Fintech plc. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y máster en Dirección y Administración de Empresas. Ha sido responsable del departamento de I+D+i en una reconocida consultora especializada en ingeniería civil. Actualmente trabaja en el sector 'fintech', impulsando el lanzamiento de productos financieros innovadores.

Tribuna

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios