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Compra al ruido de los cañones y vende al son de los violines

Periódicamente los medios de comunicación tratan el tema de cómo cubrir la cartera ante los riesgos de cola (más de tres desviaciones típicas de la media
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    Periódicamente los medios de comunicación tratan el tema de cómo cubrir la cartera ante los riesgos de cola (más de tres desviaciones típicas de la media de los retornos de una inversión), también conocidos como cisnes negros. El tema es tan popular que en Lindkelin existe un grupo, Black Swans, con más de 1.000 miembros donde, además de mi amigo Óscar, hay prestigiosos estrategas y analistas técnicos.

     

    El tema no es baladí, teniendo en cuenta que la mayor interrelación de las economías y mercados, la generalización de los problemas de deuda pública y la integración de los países en áreas económicas superiores, disminuye en el corto plazo las ventajas de la diversificación y de la selección de valores.

    Además, cuando uno se entera de que los padres del Var han perdido 5.800 millones en los Cds y han cambiado tres veces de metodología en los últimos meses, se cuestiona si podemos hacer algo más que medir el pasado.

    Cuando los mercados ya se han acostumbrado a la crisis del euro (¿por qué y hasta cuándo?), la inquietud se focaliza en el crecimiento económico (mejor dicho en la recesión mundial), la situación en China, el "fiscal cliff” americano, la guerra de divisas y el proteccionismo.

    Ante tales probables acontecimientos la pregunta es cómo cubrir la cartera ante las incertidumbres que pueden provocar dichos tales eventos, máxime después de un periodo de alzas bursátiles inesperadas como el que hemos tenido recientemente.

    Como uno se hace cada vez más mayor en progresión geométrica y se vuelve más escéptico, es conveniente testar las ideas echando un vistazo a los últimos papeles, dónde las recientes encuestas muestran:

    a) que los riesgos de tales eventos están siempre infraestimados.

    b) la alta probabilidad (el 71%) de que ocurran dichos eventos en los próximos meses (lo que choca con la definición de que dichos sucesos sean imprevisibles e incuantificable.

    c) las ventajas de la diversificación no están claras, pero los encuestados continúan haciéndolo.

    d) los inversores no están convencidos de que estén protegidos para el próximo cisne negro, ni de que los instrumentos al uso sean totalmente eficientes y útiles.

    Aunque los resultados varían según la zona geográfica y la categoría de inversor, veamos cómo ha evolucionado la forma de cubrir las carteras:

     

    Las principales alternativas son:

    Comprar puts (con un precio de ejercicio 15% fuera de dinero) para mantener la cartera. El inconveniente es que nos chupamos la caída del 15% y todos los años cargamos con el coste de la opción, aunque siempre podemos vender calls para mitigar el seguro (aquí reducimos la posibilidad de beneficio).

    Los CTAs pueden proporcionar  cierta cobertura como ocurrió en en 2008, ya que mientras el MSCI World perdió el 40%, su índice Barclays (que incorpora) subió el 14%.

    Diversificar, comprando otros activos diferentes de los tradicionales como bonos indiciados a la inflación, infraestructuras, tierras. Pero tenga en cuenta que las correlaciones aumentan.

    Lo que parece claro es que el coste de cubrir carteras mediante la diversificación ha aumentado (no es lo mismo comprar bonos al 2% que al 8%) y, de hecho, el fondo de Warren Buffet, tradicional vendedor de puts (¿por qué será?) parece alejarse del mercado (dados los crecientes requisitos de colateral). ¿Dónde y a qué precio se encontrará contrapartida?

    Combinar una cartera de buenos bonos corporativos, o de países que progresan con reservas y finanzas sólidas, puede ayudar significativamente a obtener una buena rentabilidad como ocurrió en la primera década del 2000, cuando la rentabilidad de los bonos ayudó a mitigar la caída de la bolsa.

    Después de tanta lectura econométrica, creo que existen determinadas vías para cubrirse de los eventos y transformar lo que son desastres para la mayoría en oportunidades para algunos. He aquí algunas ideas que espero que ustedes completen:

    a) La mejor cobertura es la venta cuando uno cree que el activo/mercado está caro o ya considera que ha ganado lo suficiente. Conoce lo que compras y establece antes de comprar una banda de precios a los que venderías ese activo.

    b) Para ello, nada mejor que dotarse de un metro para evaluar el de largo plazo. Para ganar hay que dejar pasar muchas oportunidades hasta encontrar una idónea para cada inversor.

     

    c) Tener liquidez siempre en un porcentaje no inferior al 20% permite comprar cuando todos venden y disminuye la volatilidad del conjunto de la cartera. Recuerde que las correlaciones aumentan en los momentos de pánico y las caídas suelen ser más bruscas que las subidas.

    d) Tener una cartera diversificada por activos y rebalancerarla periódicamente permite vender cuando un activo está caro y comprar cuando está barato. No pida peras al olmo y acepte que en una cartera correctamente diversificada algún activo siempre perderá temporalmente mientras el resto ganará.

    e) Las rentas periódicas (dividendos, fondos de reparto, activos con pagos recurrentes, alquileres) ayudan y nos permiten disfrutar del rendimiento de nuestras inversiones (sino, ¿para qué las queremos, cuándo periódicamente hay un crack?)

    f) Compre acciones con poca volatilidad porque a largo plazo son las más rentables.

    g) Compre las empresas que de forma sostenida y constante incrementan el dividendo con fondos generados por el desarrollo normal de la compañía.

     

    h) Use la técnica del cost moving average (invertir de forma regular la misma cantidad de dinero). Así comprará más cantidad cuando el mercado esté barato.

    i) Use estrategias de long short. El mercado distingue a medio plazo y sino que se lo pregunten a los valores de Ibex este año.

    j) Si el activo no cotiza en mercados organizados y/o no tiene liquidez, exija mucha mayor prima de riesgo (compre con el doble de descuento o margen de seguridad). Las inversiones alternativas a los activos tradicionales (infraestructuras, inmobiliario en propiedad y en leasing, hedges funds que apuestan por eventos de cola, deuda y acciones emergente, distress debts, préstamos y participaciones en empresas no cotizadas) han aumentado su peso en los fondos de pensiones del 5% al 20%. No es lo mismo comprar Ferrovial que un activo de infraestructuras no cotizado.

    k) Hágase un stress-test y piense que, aunque compre un buen activo/valor, por circunstancias imprevistas el mercado, puede caer un 50%. ¿Dormiría tranquilo? Cada cuatro o cinco años se produce un crack, por lo que el tiempo de maduración de las inversiones está aumentado. Cada inversor tiene su propio horizonte temporal, función de utilidad y curva de riesgo recompensa, y el precio que está dispuesto a pagar por evitar riesgos extremos.

    l) Cuando el mercado está eufórico es cuando te debes preocupar. Compra al ruido de los cañones y vende al son de los violines.

    #2
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    Los cisnes negros son cada vez más probables y más difíciles de defender. Antes cada uno intuía como podía evolucionar el mercado y actuaba en consecuencia. Además existían distintos mercados con bastante separación que permitían que una parte de la población mundial estuviera creciendo y otra en crisis.

    Ahora en cambio, con la globalización, las economías están muy entrelazadas, y empiezan a subir y bajar de forma simultánea y sin separación ni física ni temporal.

    Además, ya no se usa tanto la intuición, con su variedad de criterios, sino que todos tienen una metodología similar y herramientas de análisis similares, que hace que todo el mercado pueda entrar en pánico más fácilmente de forma simultánea.

    Por lo tanto, la aparición de un suceso que afecte a todo el mundo es más fácil y al ser global es más difícil defenderse de ello.
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    #1
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    no te enamores jamás de un activo; el amor es pasajero.
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