Santa Claus habría votado en contra del Brexit

Las razones son múltiples: desde su avanzada edad y las ventajas de beneficiarse del sistema de salud británico al hecho de dirigir una empresa multinacional con sede en la UE

Foto: Santa Claus es avistado conduciendo un triciclo en Oxford Street en Londres, el 18 de diciembre de 2016 (Reuters)
Santa Claus es avistado conduciendo un triciclo en Oxford Street en Londres, el 18 de diciembre de 2016 (Reuters)

Que paren las rotativas porque esto es serio: los “tres brexiteros” del Gobierno británico -Boris Johnson en el Foreign Office, David Davis en el ministerio del Brexit y Liam Fox en Comercio Internacional- van a quedarse sin regalos estas navidades. Al menos, sin regalos generosos. Y no porque pasados ya seis meses del histórico referéndum no tengan aún estrategia para sacar al Reino Unido de la Unión Europea, sino porque, en caso de que hubiera podido votar, Papá Noel habría apoyado la permanencia en el bloque comunitario.

Así lo demuestra el sondeo realizado por la prestigiosa firma YouGov, que tras encuestar a más de 1.600 personas entre el 13 y el 14 de diciembre, encontró que el 63% pensaba que Santa hubiera tomado una postura pro europea en la consulta. Es curioso porque tras el plebiscito el perfil de “hombre-mayor de 60 años- de raza blanca” apareció como gran euroescéptico. Pero en el caso de Santa Claus pesan otros factores: para empezar, está al cargo de una empresa multinacional con sede en un país de la UE, por lo que es consciente de que las restricciones de viaje y la salida del mercado común sin duda le perjudican. Por mucho que sus renos puedan volar, tal y como está el patio es mejor no andar violando fronteras europeas al tuntún.

Pero teniendo en cuenta que las encuestas en Reino Unido nunca fallan y a nadie pilló de sorpresa el Brexit, uno debe fiarse por completo de los resultados que publica en esta ocasión YouGov. En realidad, los encuestados confiesan que los personajes ficticios –como Mary Poppins o Bridget Jones- habrían votado por la permanencia. Pero con Santa es una excepción porque todo el mundo sabe que es el único personaje real que apareció en el sondeo.

“Presumiblemente, esto es un reconocimiento de la importancia de la libertad de movimiento para permitir que Santa realice su trabajo estas Navidades”, asegura Matthew Smith, de YouGov. Las declaraciones son tan verdaderas como el triunfo de Donald Trump, otra victoria que también adelantaron los sondeos.

Vista general de la sede de Santa Claus en Rovaniemi, Finlandia, el 20 de diciembre de 2015 (Reuters)
Vista general de la sede de Santa Claus en Rovaniemi, Finlandia, el 20 de diciembre de 2015 (Reuters)

Por cierto que YouGov también preguntó a los encuestados sobre esta cuestión: el 18% asegura que Santa habría apostado por el candidato republicano en las elecciones americanas, el 40% piensa que habría dado su papeleta a Hillary Clinton y el 42% considera que habría votado por el candidato del tercer partido, si es que alguien sabe quién es.

Las opciones políticas de Santa Claus

Con respecto a qué opción elegiría Santa para las próximas elecciones generales en Reino Unido –que dicho sea de paso podrían adelantarse a 2017-, la encuesta encontró que el electorado británico piensa que el Papá Noel apoyaría al Partido Verde (30%), con el Partido Laborista (23%) como su segundo partido favorito y los conservadores en último lugar (20%). “Las percepciones políticas sobre Santa Claus tienden a seguir las líneas partidistas. Entre el 41% y el 50% de aquellos que votaron por conservadores, laboristas o UKIP en 2015, creían que Santa votaría por su partido”, dice Smith.

“Sin embargo, la segunda respuesta más popular para cada uno de estos grupos fueron los Verdes, con hasta un 31% de los votantes laboristas dando esta repuesta”, matiza. “Curiosamente, sólo el 13% de los votantes liberal demócratas creen que Santa votaría como lo hicieron ellos. El 42% cree que votaría por los Verdes”, añade.

Está claro, por tanto, que los euroescépticos recibirán regalos menos generosos. Pero lo que realmente preocupa es cómo se desarrollarán las cosas el próximo año. Santa vive en Laponia, región geográfica de Europa del Norte dividida entre los estados de Noruega, Rusia, Suecia y Finlandia. Los dos últimos son miembros de la Unión Europea desde 1995. Y ahí está la cuestión.

El Gobierno de Theresa May insiste en que su objetivo es reducir la inmigración. Tras la salida del bloque quiere imponer restricciones a los trabajadores comunitarios y Santa cuenta con todas las papeletas para quedarse sin visa. Su avanzada edad le convierte en candidato perfecto para “abusar” del Sistema Nacional de Salud. Veremos cómo se desarrollan las cosas. De momento, este año tiene las puertas abierta. Eso sí, Nigel Farage… ni te molestes en dejarle unos dulces.

Mondo Cane

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios