Provocar el infarto de manera controlada, un nuevo tratamiento para el corazón

Este método está enfocado a los enfermos de hipertrofia septal obstructiva —cuando el músculo tiene un grosor anormal— que no responden a la medicación

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

PREGUNTA. Llevo un tiempo fatigada y con palpitaciones, me he hecho un electrocardiograma y me han diagnosticado una hipertrofia septal obstructiva del corazón, ¿en qué consiste y a qué se debe?

RESPUESTA. La miocardiopatía hipertrófica es una enfermedad en la que el músculo cardiaco (miocardio) tiene un grosor anormal (hipertrofia). La causa es genética. Muchas veces no produce ningún síntoma y se descubre por casualidad, al hacer un reconocimiento cardiológico rutinario o bien al estudiar a familiares de aquellos que sabemos que padecen la enfermedad. La mayoría de casos tienen una evolución benigna y los pacientes pueden hacer una vida prácticamente normal.

En formas más avanzadas pueden aparecer síntomas, sobre todo relacionados con el esfuerzo, como cansancio, ahogo, dolor en el pecho o alteraciones del ritmo cardiaco que pueden provocar palpitaciones y ocasionalmente pérdida del conocimiento. Hay formas poco frecuentes muy graves que pueden producir muerte súbita, generalmente relacionadas con el ejercicio.

P. ¿Existe tratamiento médico?

R. Todos los casos deben ser cuidadosamente estudiados y analizados detenidamente. Además de la historia clínica y el ECG (electrocardiograma), se debe hacer un ecocardiograma para medir el grosor del miocardio, una prueba de esfuerzo y un Holter, para descartar la presencia de arritmias. Actualmente, en la mayoría de casos, se complementa el diagnóstico con una resonancia magnética.

Las formas muy leves de la enfermedad no requieren tratamiento. En casos en que el paciente presenta síntomas, se utilizan fármacos betabloqueantes como tratamiento, pero si no hay respuesta a los mismos, hay otras alternativas, como el verapamil o la disopiramida.

P. Si no me funciona la medicación, ¿hay alternativa?

R. Los casos que no responden al tratamiento médico tienen otras opciones. Durante muchos años, la única alternativa era la cirugía, que consistía en resecar parte del músculo cardiaco engrosado. Recientemente se utiliza cada vez más el procedimiento de la ablación septal (el septo es una zona del músculo cardiaco que está especialmente engrosada en esta enfermedad).

Consiste en provocar un infarto de forma controlada para reducir el grosor del músculo que provoca la obstrucción. Esta última técnica es menos invasiva, ya que se realiza a través de catéteres. En aquellos casos en los que existe un riesgo elevado de muerte súbita, se aconseja el implante de desfibrilador.

Consultorio médico

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios