¿Por qué es tan difícil entender a los hombres?
  1. Alma, Corazón, Vida
  2. Diván Digital
Rocío Mayoral

Diván Digital

Por

¿Por qué es tan difícil entender a los hombres?

Hace poco estrenaron una película. Y preguntaron a su protagonista masculino: Según tú, ¿qué es lo que destruye el amor? Y dijo sin despeinarse: “Pensar”. Luego

Hace poco estrenaron una película. Y preguntaron a su protagonista masculino: Según tú, ¿qué es lo que destruye el amor? Y dijo sin despeinarse: “Pensar”. Luego dijo: “también hablar. Creo que para que sobreviva el amor solo hay que sentir “¿Un gran sabio? ¿Un gran ignorante?

Está claro que es un milagro que dos seres tan diferentes como lo somos hombres y mujeres podamos querernos, convivir, tener un proyecto de vida conjunto…. Pero sabemos que al ser humano le gustan los retos y aunque muchas veces sea difícil comprender al sexo opuesto, muchos son los que logran una vida de pareja armónica y estable. ¿Cómo lo consiguen?

Cada uno tiene su propia teoría acerca de cómo lograr el éxito en la vida de pareja, “diciendo a mi mujer que sí a todo”, "estando siempre muy mona”... Pero la verdad es que seguimos sin comprender bien del todo a la persona que duerme a nuestro lado y quienes logran una feliz vida de pareja lo hacen casi siempre por intuición o por azar. ¿La mejor herramienta?

A pesar de todo, muchos estudiosos se empeñan en tratar de comprender el comportamiento de ambos sexos con una base un poco más empírica y en los últimos años el avance de las neurociencias está  aportando información muy relevante. Quizás con ella algún día seamos capaces de desarrollar estrategias que nos permitan una convivencia mucho más apacible.

Estudios recientes confirman la existencia de diferencias estructurales en el cerebro de ambos sexos. Investigadores como el Dr. Larry Cahill sostienen que si existe distinción en la estructura cerebral de hombres y mujeres, entonces también debe haber diferencias funcionales. Quizás esa diferencia estructural  pueda explicar parte del abismo que separa a ambos en muchos aspectos.

Desde un punto de vista funcional, todos tenemos más o menos claro que una de las diferencias más significativas entre hombres y mujeres se sitúa en la comunicación. Hoy la ciencia confirma esa diferencia. En la actualidad, sabemos que las áreas destinadas al lenguaje en el cerebro femenino ocupan un tamaño mucho más grande que en el cerebro masculino.

Por su parte, la socióloga británica Dianne Hales realizó un estudio en el que concluyó que mientras una mujer utiliza 23.000 palabras al día, los hombres emiten sólo la mitad.

Conozcamos algunos datos más. El hombre mantiene sus emociones en el hemisferio derecho, mientras que la capacidad para expresar verbalmente sus sentimientos se sitúa en el izquierdo. Ambos hemisferios están conectados por un grupo de fibras que pasan la información de un lado a otro. La investigación establece que en los varones el número de fibras que conectan ambos hemisferios es mucho menor que en las mujeres. Por eso, el traspaso de información de un lado a otro es más limitado. En este punto, las neurociencias presentan una base estructural para entender por qué a los hombres les es más difícil expresar sus sentimientos con palabras porque la información acerca de sus emociones interacciona con la sede verbal de su cerebro con mucha menos facilidad que en las mujeres.

Así pues, la mujer está mejor preparada para expresar sus emociones de forma verbal pero por contra, le cuesta mucho más trabajo separar la emoción de la razón. Por eso, muchas veces son tan difíciles de entender para los hombres. En este caso, cuando necesitan poner palabras a las emociones o escuchar lo mucho que son queridas. A los hombres sencillamente no les sale o les sale con mucha más torpeza. Pero claro, ¡todo se puede aprender si el amor aprieta!  

En busca de la seguridad

Pero no todo es neurología en el intento de explicar el comportamiento humano. En las actuaciones del ser humano también influyen otras variables, como la historia, la cultura y la educación.

El caso es que los estudios en psicología establecen que todos (hombres y mujeres) necesitamos sentirnos seguros cuando una relación de pareja nos hace sentirnos dichosos. Porque cuando eso sucede deseamos que permanezca. Y en esos casos y aunque no seamos conscientes, ambos sexos necesitamos identificar en el otro comportamientos que nos hagan sentirnos seguros. En eso somos iguales. Son los indicios en los que nos fijamos  y las formas que elegimos hombres y mujeres para sentirnos seguros los que nos hacen tan diferentes.

Las mujeres en general prefieren demostraciones verbales. Los hombres físicas. Hablar sobre el amor no destruye el amor pero puede llegar a ser muy cansino para el que no necesita de palabras para sentir enamorado….  ¡Y es difícil permanecer  tiempo al lado de un cansino!

Así que somos diferentes. Y aunque por amor queramos amoldarnos a las necesidades de nuestra pareja a veces no es tan sencillo. Existe una base física para nuestras diferencias. ¡Pero no pasa nada porque unos y otros tratemos de adaptarnos! Con esfuerzo, podemos cambiar. Llevamos siglos esforzándonos. El ser humano aprende ¡y muchos lo consiguen! 

Además los estudios conducen a una reflexión: El cambio es difícil. Así que el amor debe ser grande si pretendemos luchar por adaptarnos. ¡No puede cualquiera que no quiera lo suficiente! En esos casos oiremos la frase….¡Yo soy así y no puedo cambiar! Pero no es verdad.

Pero podemos extraer otra conclusión. No debiéramos buscar a otra pareja pensando que esta vez el elegido/a será diferente al cavernícola o la pesada con la que he convivido hasta ahora…. La biología y la naturaleza humana manda mucho y aunque en la primera etapa de la relación podamos creer lo contrario, tenemos muchas posibilidades de volver a encontrar en la nueva pareja patrones semejantes a los del compañero/a anterior y que tanto nos cansaron. 

¡No somos iguales!…. ¡Disfruta de la diferencia!... y cuando necesites sentirte comprendido,  piensa en los motivos por los que, además del amor, debemos cultivar la amistad. ¡Las mujeres entienden poco de los hombres! ¡Los hombres de las mujeres, menos! ¿Pero es necesario? Tal vez no. ¡Porque sólo tenemos que querernos!