La bochornosa entrevista clasista de José María Íñigo al Pirri

La resurrección de un programa de TVE de 1982 desvela una imagen cruda del antagonismo de clase

Foto: Captura de la entrevista.
Captura de la entrevista.
Autor
Tiempo de lectura4 min

3 de noviembre de 1982, ‘Estudio abierto’, TVE, José María Íñigo entrevista a José Luis Fernández, “el Pirri”, uno de los rostros populares del cine quinqui (‘La estanquera de Vallecas’, ‘Colegas’, ‘El Pico 2’, ‘Navajeros’), películas sobre la delincuencia juvenil de la Transición caracterizadas por la visceralidad, el tremendismo y el realismo. Fruto de un momento histórico muy determinado: crisis económica, paro juvenil y abundancia de heroína. El desencanto de extrarradio.

Cine protagonizado por actores no profesionales que no necesitaban echarle imaginación para interpretar a marginados que se movían entre el palo a la farmacia y la heroína en el parque...

“Minutos después de las diez de la mañana de ayer, un transeúnte telefoneó a la policía. Acababa de descubrir, en un descampado de la carretera de Vicálvaro a San Blas, el cadáver de un joven tendido en el suelo con una aguja colgando del brazo, una papelina vacía en la mano derecha y dos más junto a él. Según la policía, José Luis Fernández, el Pirri, de 23 años, falleció por sobredosis de heroína”, narró ‘El País’ el 10 de mayo de 1988. Españoles: el Pirri había muerto.

Un presentador sin piedad

Pero volvamos a 1982, al encuentro televisivo entre Íñigo y el Pirri. Visto en retrospectiva: lo que podía haber sido un intercambio costumbrista -sobre una 'estrella' del cine quinqui a la que no le resultaba fácil abandonar la marginalidad- se convirtió en una de las entrevistas más incómodas, clasistas y bochornosas de la historia de RTVE. Un burlón Íñigo no se molestó en disimular la repulsión que le generaba su invitado; un joven de 17 años que, por lo visto, merecía ser humillado por su clase social. Todo ello ante un Pirri que aguantó el chaparrón con media sonrisa, sin ser consciente quizá del grotesco espectáculo televisivo en marcha.

La entrevista, que ha resucitado los últimos días en internet, ha generado una cascada de comentarios indignados en Youtube. Cinco ejemplos:

La entrevista es pésima, malintencionada y con muchos dobleces

1) “Estoy viendo esto en 2018. Tengo 34 años y me parece una entrevista vergonzosa por parte del tal Íñigo este. Mofándose con indirectas de un niño de 17 años. Y se le veía buen corazón al chico, quizás solo necesitaba un padrino que le cogiera y le apartará de malas compañías. Que asco de entrevista”.

2) “Pero que asquísimo de José Maria Íñigo. Chivata. DEP José Luís Fernández y toda su generación perdida”.

3) “He tenido la necesidad de hacerme una cuenta, únicamente por mostrar la REPUGNANCIA que me produce el seudo 'entrevistador' ese ... que falta de respeto y educación por su parte. No sólo muestra su grandísima falta de profesionalidad sino su vacío como ser humano".

Aun con todo lo yonki que era sabía muy bien de modales, el bigotudo se pasa toda la entrevista lanzándole púllas

4) “Aun con todo lo yonqui que era sabía muy bien de modales, el bigotudo se pasa toda la entrevista lanzándole pullas y el Pirri intentando quitarle hierro al asunto :(".

5) “La entrevista es pésima, malintencionada y con muchos dobleces. He preferido extraer de la misma la autenticidad, humildad y transparencia de un gran ser humano producto de los daños colaterales de la llamada Transición”.

Resumiendo: una larga cantidad de comentarios inflamados y en la misma línea.

“Hasta los 14 años, el Pirri -recibió este apodo porque le gustaba el fútbol y jugaba con una camiseta blanca y con el número 4- era un chico más de su barrio… Los que le conocían afirman que el Pirri, que participó en películas de Gutiérrez Aragón, Carlos Saura y Eloy de la Iglesia, entre otros, y que últimamente colaboraba como crítico de cine en el programa de televisión 'Querido Pirulí', estaba harto de representar siempre el mismo papel. … Para Gutiérrez Aragón, director de ‘Maravillas’, el Pirri era un actor disciplinado. ‘Producía cariño y ternura a pesar de que su rostro era evidentemente duro’", resumió Gutiérrez Aragón en el obituario de ‘El País’ anteriormente citado.

Cariño y ternura destilaba el Pirri durante la entrevista a Íñigo pese a la hostilidad. Un presentador sin empatía. Antagonismo de clase y abuso de poder.

Animales de compañía

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
44 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios