"Tomamos las decisiones que había que tomar". Fernando Simón sobrevive a Calleja

El epidemiólogo catódico protagoniza la edición más polémica de 'Planeta Calleja'

Foto: Fernando Simón y Jesús Calleja en el programa. (Cuatro)
Fernando Simón y Jesús Calleja en el programa. (Cuatro)

"Es normal que los ciudadanos estén perdidos, porque yo también". Lo dijo hace unos días Isabel Díaz Ayuso. Haríamos mal en tomarlo a risa, porque es una síntesis brillante del estado de las cosas. El covid-19 se ha descontrolado, Madrid está confinada, Gobierno y CAM se pelean, la economía sufre, el Borbón está atrincherado en una petrodictadura, el Real Madrid no ha hecho fichajes y la gente está más allá del achicharramiento...

Pues bien: por si todo esto no fuera suficiente, Fernando Simón decidió que era buen momento para ir a hacer el cabra a 'Planeta Calleja'. ¿Está España preparada para que el director de Alertas y Emergencias sea devorado en la 'tele' por un tiburón? Probablemente no, o sí, porque nos va la marcha.

'Spoiler' tranquilizador: Fernando Simón ha sobrevivido a 'Planeta Calleja'.

El viejo truco

El truco de Jesús Calleja es poner a los invitados en situaciones más o menos límite, y llegado el respiro, tirarles de la lengua; o sea, lo que te hacen en comisaría (poli malo/poli bueno) cuando creen que has infringido la ley, pero en versión campechana/campestre.

Por ejemplo: cuando Jorge Javier Vázquez estuvo en 'Planeta Calleja', reveló su fobia a las aventuras en la naturaleza. Por tanto, bastó con que Calleja le subiera a un risco, para que Jorge Javier se desmoronara y cantara la Traviata. Los urbanitas son juguetes rotos en manos de Calleja, que te sube a una tirolina, y cuando te quieres dar cuenta, confiesas ante toda España un crimen... que ni siquiera has cometido. Cualquier cosa con tal de que Calleja no te haga darle la mano a un cocodrilo.

Sobre la gestión española del coronavirus: "No sé si se podían haber hecho las cosas de otra manera"

Pero claro: Fernando Simón está hecho de otra pasta, le gusta la escalada clásica y ha sido médico en Somalia, Mozambique y Tanzania. A Fernando Simón le tiras en paracaídas en la Afganistán de Rambo y probablemente sobreviva. 'Planeta Calleja' es poca cosa para él y, además, como portavoz del covid, ha demostrado gran capacidad para no inmutarse. En 'Planeta Calleja' buceó, escaló y montó en globo, pero Calleja hubiera tenido que atacarle con una boa constrictor o lanzarle por un barranco para lograr, no ya que perdiera su saber estar habitual, sino que hablara más de la cuenta. Lo máximo que logró arrancarle fue:

1) "No sé si se podían haber hecho las cosas de otra manera". 2) "Nunca jamás nadie me ha dicho: tienes que decir esto. Nunca jamás". 3) "Los negacionistas son peligrosos para la vida de las personas". 4) "Tenemos que cambiar la forma de hacer las cosas... Tenemos que darnos cuenta de que no somos los dueños del mundo. Creo que todo esto va a dejar un poso en la gente, más grande o más pequeño, pero va a ser el inicio de un cambio". 5) "Las decisiones que se tomaron fueron las que había que tomar... Todo lo hemos hecho sabiendo que íbamos a salvar vidas. Mucha gente no ha muerto por lo que hemos hecho, aunque otros muchos sí se han muerto. Y cada uno de ellos pesa".

Resumiendo: Simón sigue sonando empático, pero ya habla como un político veterano. Podría ser uno de los padres de la Constitución. "No sé si se podían haber hecho las cosas de otra manera", dice. Pero hombre, Fernando, NO ME JODAS.

Eres famoso, Simón

Durante el estado de alarma, Simón se convirtió en campo de batalla político. Las versiones más alienadas aseguraban que había liquidado a miles de pensionistas por órdenes de Soros. Y desde el otro espectro ideológico: que Simón era la nueva Madre Teresa de Calcuta y hacía sanaciones milagrosas con su tono de voz hipnótico. ¿Psicópata de manual o santo súbito? Quizá la única manera de captar al personaje sea bajando de escala el dilema: ¿Habilidoso propagandista del Estado o fino comunicador balsámico? Probablemente ambos. Fernando Simón: Piquito de oro.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón. (EFE)
El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón. (EFE)

Cuando España se obsesionó con Simón, en las ruedas de prensa del covid empezaron a preguntarle de todo: ¿A qué huelen las nubes, Fernando? ¿Te gustan las películas de gladiadores? ¿Eres más de los Chichos o de los Chunguitos? (o algo así). Banalización que sus enemigos interpretaron como la desautorización final del personaje, pero que era en realidad su conversión en 'icono pop'. Simón era una 'celebrity', rol no exento de riesgos en tiempos de quemazón social. Con el pueblo español cargando las escopetas contra las autoridades, el gurú de las emergencias se ha permitido salir en la tele haciendo cabriolas. "¡NO ES EL MOMENTO!", gritan muchos. "¡SÍ ES EL MOMENTO!", gritan en Mediaset, que cambió 'Planeta Calleja' de Cuatro a Telecinco por desborde de expectativas.

Pero lo verdaderamente inquietante quizá no sea que Fernando Simón haga submarinismo catódico mientras los hospitales se llenan, sino que la persona más famosa de España en 2020 sea un epidemiólogo. Eso sí que (da miedito) y no lo vimos venir.

Animales de compañía
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
12 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios