Feria del Libro: todo lo que siempre quisiste saber y nunca te atreviste a preguntar

Conseguimos respuesta a muchas de las preguntas fundamentales sobre el mayor evento del libro de la capital de España

Foto: Casetas de la Feria del libro de Madrid en su edición del pasado 2017. (EFE)
Casetas de la Feria del libro de Madrid en su edición del pasado 2017. (EFE)

Hoy empieza la Feria del Libro de Madrid, mañana es la final de la Champions y el 15 de junio arranca el Mundial. Cualquier amante de los libros aprecia en su justa medida esta saludable progresión del calendario. Yo he venido aquí a hablarles de la Feria del Libro de Madrid, único de los tres eventos donde está claro quién va a ganar. ¿El libro mismo? ¿Pérez-Reverte y María Dueñas? ¿La máquina expendedora de botellitas de agua? No, el que siempre gana en la feria del libro es el Parque del Retiro.

Qué bonito se nos pone el retal de campo capitalino con todos esos ciudadanos ganosos de saber yendo a comprar cultura y socorriendo a la industria editorial española; qué preciosos los niños arrastrando globos y soltándolos justo cuando vas a hacerte un selfie con Enrique Vila-Matas; qué gloria bendita da esta tradición que inauguró Franco pero que ya forma parte del progreso político y social de la capital de un país inigualable. España misma, amigos míos.

Hasta ahí, las loas necesarias al suceso ferial.

Desde aquí, los misterios, recovecos, sofocones, intríngulis y zonas de sombra del monopoly de casetas de chapa y carpas de lona ocupadas a la par por la celulosa y las personas.

He preguntado a varios sujetos cuyo nombre no me está permitido desvelar por el Lado Oscuro de la Feria del Libro de Madrid. Si este reportaje no acaba con la Feria, es que no sé hacer mi trabajo.

A continuación, todo lo que siempre quisiste saber sobre la Feria del Libro de Madrid y nunca te atreviste a preguntar.

¿Se liga?

La editora me contesta: “Yo diría que con clientes/compradores/lectores no se liga apenas”. Pero añade: “Donde sí se liga es, digamos, entre casetas y en las fiestas. Hay gente a la que sólo ves de año en año y un poco de caprichito da tiempo a hacer”. ¿Caprichito? “Como ligar de adolescente en el pueblo de veraneo, vamos.”

¿Se pelean los autores por firmar en la Feria?

Una librera: “Hay dos tipos de autores: aquellos a los que no les gusta firmar, pero que tienen que hacerlo, y gente de lo más peregrina editada en sellos rarísimos que se ofrecen sin cesar para venir a la caseta. Nosotros buscamos más el autor que nos dé caché que el que va a vender cientos de ejemplares.”

¿Cómo se organiza todo el jaleo de las firmas?

La misma librera: “Es como un mercado. Nos reunimos con los distribuidores y vamos cantando nombres y diciendo este sí, este no. Entonces, como en el mercado, ya digo, sucede que puedes oír cosas del tipo: te doy a Millás si me coges a no sé quién.”

¿Y cómo hacéis para evitar que dos autores que se detestan firmen juntos?

“Intuyes o sabes quién se puede sentir menos cómodo con según qué colega. No ponemos tampoco a un autor minoritario con uno que va a tener una cola larguísima. Por lo general la gente no se lleva a matar... Salvo tú y algún otro.”

¿Qué pasa si no abres un día porque sabes que no vas a vender nada, o cierras un poco más tarde?

La editora: “¡Está prohibido! No compensa abrir de lunes a viernes por la mañana pero el reglamento no te permite quedarte en casa. Artículo 14, apartado VI: “b) Serán infracciones graves (…) el incumplimiento del horario oficial de apertura y cierre.” En el cierre sí que pasan los de seguridad a decirte que no puedes vender más.”

¿Cómo se ve la Feria del Libro de Madrid desde Barcelona?

El escritor catalán: “La Feria juega sobre seguro porque ya se descubrió lo que más vende en Sant Jordi. Para mí la auténtica feria de Madrid se celebra en el AVE.”

¿Con tanto movimiento de libros, no pasan cosas raras?

El librero (que lo ha escrito con mayúsculas): “Parece increíble pero cuando acaba la feria ¡tenemos en la caseta más libros que cuando empezó! Este año llevamos 4500 libros, pero como firman ocho autores (1000 ejemplares más) y hay que reponer...

La editora: “Hay cuatro camiones que recorren la feria y muchos codazos por recibir los envíos a primera hora; cuanto antes los tengas, antes terminas de montar, lógicamente.”

¿Qué beneficios se lleva cada cual?

El librero: “Librerías como la mía, un 25%; las editoriales, 80/90%; las distribuidoras, 45%.”

¿Se puede uno colar en las firmas de los escritores más solicitados?

La escritora: “Estaba firmando yo y me dijeron los libreros que si quería me colaban para que me firmara Javier Marías. Marías sólo lo hizo porque encontró gracioso que yo tuviera prisa por ir a ver un partido de fútbol, el Bilbao-Barça de final de Copa.”

¿Por qué todo el que trabaja en la Feria acaba deslomado y echando pestes pero vuelve?

El librero: “Casi todos los libreros somos unos currantes y en esta fecha del año tampoco es que hagamos una fortuna. Pero salir de nuestra realidad y ver hordas de personas interesadas en los libros vuelve a dar sentido al oficio, como si no todo estuviera perdido y una sociedad interesada por los libros fuera a acabar siendo una sociedad mejor y más justa. Así que, con todo y más, ¡viva la Feria!”

Mala Fama

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