Stay Homas, un buen ejemplo empresarial tras el grupo de moda en el confinamiento

Con apenas dos meses de vida se ha convertido en un fenómeno viral, ha conseguido firmar un contrato con la multinacional Sony y anuncia gira cuando lo permita el coronavirus

Foto: Stay Homas
Stay Homas

Klaus, Guillem y Ray son los tres protagonistas de una bonita historia de éxito. La del grupo musical Stay Homas, que con apenas dos meses de vida se ha convertido en un fenómeno viral en las redes sociales, ha conseguido firmar un contrato con la multinacional Sony y ha anunciado una gira de conciertos por todo el país cuando el coronavirus lo permita.

Podríamos pensar que estamos ante otro de estos efímeros golpes de suerte que acaban en agua de borrajas. Y puede ser. Pero lo cierto es que las bases que sustentan la propuesta de valor de Stay Homas son de lo más robustas. De hecho, podríamos decir que cumplen prácticamente todos los principios esenciales de un buen management empresarial.

Y es que lo primero que deber hacer cualquier emprendedor es detectar una necesidad real de la gente. En este sentido, cuando el confinamiento empezaba a pasar factura y el aburrimiento se apoderaba de las casas, estos tres músicos vieron la conveniencia de plantarse en el terrado de su piso de Barcelona y contrarrestar la tristeza del momento cantando canciones alegres. Serían un ejemplo de manual sobre cómo aprovechar las oportunidades que brinda cualquier situación de crisis.

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Confination song for everyone! Stay safe and STAY HOMA❤️

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Sin embargo, saber identificar necesidades no vale para nada si después no somos capaces de ofrecer soluciones de calidad. Y lo que está claro es que no se alcanzan más de 10 millones de visitas en Instagram si las canciones no son buenas. Ya sabemos que para gustos los colores (y más en el pantanoso terreno musical) pero lo cierto es que Stay Homas presenta un producto genuino, fresco y de fácil consumo, consiguiendo impactar muy positivamente en todo aquel que les escucha por primera vez.

Proliferan las empresas que aseguran poner el cliente en el centro de las decisiones, pero no hay tantas que realmente lo hagan. Los tres componentes de Stay Homas aprovechan las ventajas de la tecnología y organizan aperitivos virtuales con sus seguidores, con la finalidad de escuchar las críticas o las aportaciones que les quieran hacer. Sin duda, es una forma muy efectiva y dinámica de captar cualitativamente cuál es el valor que las canciones aportan a sus fans, cuando muchas empresas se limitan a evaluar cuantitativamente cuál es el rendimiento que los clientes aportan a su negocio. Y la diferencia es abismal.

La colaboración entre empresarios es uno de los grandes tótems que siempre erigimos en las escuelas de 'management', como estrategia inteligente a la hora de afrontar los retos coyunturales con mayor fortaleza. Pues bien, resulta que Klaus, Guillem y Ray, a pesar de ser integrantes de grupos diferentes, han sido capaces de aparcar temporalmente lo que les separa para centrarse en lo que les une y sumar esfuerzos, evidenciando los grandes resultados que se pueden obtener si nos obsesionamos menos en repartir la tarta y pensamos más en hacerla crecer.

Stay Homas se ha esforzado en la composición rápida de buenas bases y delega los matices en artistas como Manu Chao o Macaco

Otra pauta cada vez más extendida entre las empresas de éxito es la especialización, es decir, la capacidad de centrarse en lo que uno sabe hacer, reconociendo las propias limitaciones y externalizando aquellos procesos que otros pueden hacer mejor. De forma más o menos consciente, Stay Homas también ha sabido focalizar los esfuerzos en la composición rápida de buenas bases para las canciones (llevan ya más de veinte) y ha delegado los matices diferenciales en artistas de la talla de Manu Chao, Sílvia Pérez Cruz o Macaco.

¿Y la sostenibilidad? Pues ahí tenemos el viejo cubo de la basura, reconvertido en tambor de percusión, como un símbolo perfecto de la buena gestión de los recursos. Además, la constante reutilización de utensilios del hogar convertidos en instrumentos musicales también proyecta una imagen de responsabilidad social, que huye de la siempre antipática opulencia para acercarse a la tan preciada eficiencia, entendida como la habilidad de hacer más con menos.

Por último, hay un elemento poco tangible pero que también explica parte del éxito de Stay Homas, y es que transmiten tanta cercanía y buen rollo que te irías de cañas con ellos. Se les ve buena gente, portadores de actitudes como la humildad, la empatía o la honestidad, todas ellas grandes generadoras de adeptos. Y es que como muy bien explica Howard Gardner, reputado neurocientífico de la Universidad de Harvard: “Los mejores profesionales son siempre excelentes, comprometidos y éticos. Una mala persona no llega nunca a ser un buen profesional”.

Oriol Montanyà es profesor de la UPF Barcelona School of Management.

Tribuna
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