Impuesto de imbecilidad
  1. Cultura
  2. Tribuna
Colaboradores EC2

Tribuna

Por

Impuesto de imbecilidad

A este país lo tiene tonto tanta imbecilidad reinante. Se necesita un dique. Porque, además, la imbecilidad es contagiosa

Foto: iStocks.
iStocks.

Pagamos muchos impuestos. Es un cánon ciudadano que, en principio, debería servir a todos, dentro de las diversas necesidades propias de la convivencia. Pero me pregunto si no habría que imponer un impuesto a lo imbécil. Y es que está siendo un hecho descarado que todo un conjunto de instituciones, redes sociales y particulares están destrozando las neuronas.

Cuando se habla de bulos, mentiras, blanqueos, patadas a la lógica, desprecio del sentido común y tantas cosas más, tal vez convendría mirar a un manto común y que no es otro que la imbecilidad. Porque da la impresión de que existe una epidemia imbecilitaria. La imbecilidad que, como diría Albert Camus, es asesina, recibe el nombre también de estupidez o idiotez. Son variantes del mismo fenómeno. Un fenómeno que, como un fantasma, todo lo invade, pero es difícil atrapar. Como escribió Bonhoeffer, habita en el fondo y acaba siendo la mejor explicación de todos los disparates.

La imbecilidad es contagiosa. Y dentro de poco faltarán medicinas para curar esta especie de enfermedad

A este país lo tiene tonto tanta imbecilidad reinante. Se necesita un dique. Porque, además, la imbecilidad es contagiosa. Y dentro de poco faltarán medicinas para curar esta especie de enfermedad. Hará falta una potente vacuna. Solo que ante esta vacuna en forma de impuesto o cánon se abren dos interrogantes. Uno, quién pone esa necesaria vacuna. Otro, qué derecho tengo yo para hablar en estos términos, como si estuviera exento de dicha necia patología. Respecto a lo primero, solo se me ocurre que sea una reacción de cada uno, aunque eso produzca fiebre. Y respecto a lo segundo, que quien no esté de acuerdo con lo expuesto me llame imbécil. Trataré de reponerme. Entre tanto, y entre todos, solo digo que un imbécil más, y se cae al agua…. Y nos ahogamos en un mar de bobadas.

Pagamos muchos impuestos. Es un cánon ciudadano que, en principio, debería servir a todos, dentro de las diversas necesidades propias de la convivencia. Pero me pregunto si no habría que imponer un impuesto a lo imbécil. Y es que está siendo un hecho descarado que todo un conjunto de instituciones, redes sociales y particulares están destrozando las neuronas.

Filosofía Impuestos