"Fernando, pórtate bien con Lewis..."

Ferrari y Fernando Alonso están llamados a cosechar grandes éxitos en el futuro. Una afirmación que nace de la simbiosis que se está forjando entre piloto

Ferrari y Fernando Alonso están llamados a cosechar grandes éxitos en el futuro. Una afirmación que nace de la simbiosis que se está forjando entre piloto y equipo, y reforzada por los acontecimientos del pasado Gran Premio de Mónaco, tan opuestos a los vividos en esta misma carrera en 2007, y que supusieron el principio del fin del piloto español con McLaren.

El incidente del sábado pasado frustró la oportunidad de romper la racha de Red Bull. Solo Alonso podía batir a Webber y Vettel. Sin embargo, la reacción de las partes y el resultado final sirvió para cohesionar la relación entre equipo y piloto. Por un lado, Alonso confirmó su espíritu de 'Gladiator'. Por otro, Ferrari estuvo impresionante. Que el reconstruido F10, con solo una 'instalation lap' previa a la carrera, rodara sin un problema durante setenta y ocho vueltas tiene un mérito que sólo los iniciados pueden calibrar en su justa medida. El piloto español ya sabe que cuenta con algo más que un simple equipo detrás. Tiene un espíritu y una pasión. Qué diferencia con aquel 27 de mayo de 2007.

"Tengo el 2, soy el 2"

Fernando Alonso, tras acabar el Gran Premio de Mónaco.Entonces, el 'rookie' Lewis Hamilton pensó que podía batir al doble campeón en Mónaco. A la primera. Pero Alonso hizo la 'pole', y ganó de principio a fin. Nada más bajarse del coche, Hamilton se hizo el mártir ante la prensa británica: "Al final del día sólo soy un 'rookie'.

Comprobar que tenía un ritmo similar al de Fernando es positivo para mí, pero es algo con lo que tengo que vivir, tengo el número 2 en el coche, y soy el piloto número 2".

Aquellas declaraciones sirvieron para poner a McLaren en la picota de la Federación Internacional, que abrió una investigación sobre la existencia de órdenes de equipo. A continuación provocaron una visceral reacción de la prensa británica ante el trato que, supuestamente el equipo, había dado al 'Calimero' Hamilton.

"Lewis dio todo en una carrera que no se le permitió ganar"; "fue saboteado por el hombre que más había hecho por él, aparte de su padre Hamilton"; "el equipo que predica la igualdad de trato ha sucumbido a la realidad de la Fórmula 1"…

Titulares como estos bombardearon a Ron Dennis, literalmente 'acoquinado' a partir de aquel momento. Pero, sobre todo, el responsable de McLaren no tuvo el valor moral de aclarar tras la prueba que Alonso había ganado merecidamente y sin necesidad de orden de equipo alguna. Incluso cuando el español levantó al pie al final de la carrera -por indicaciones del equipo para ambos pilotos- el británico montó el 'numerito' pegándose a la caja de cambios del español, quien le puso en su sitio con una tanda de giros rápidos.

Pero Alonso descubrió en aquella jornada lo que le esperaba en McLaren. Incluso, por aquellas fechas Carlos Sainz le aconsejó públicamente que tuviera calma, recordándole su experiencia con Subaru en el Mundial de Rallies. Sus palabras, fueron premonitorias: "Para colocar a alguien arriba, no tienes que bajar a nadie", declaró Sainz pocos días después de la carrera. "Viví aquello cuando estaba en Subaru, cuando los británicos no tenían a un 'top driver' en el campeonato, y llegó Colin McRae. La presión de la prensa fue terrible, las cosas que hicieron y dijeron. En cada rally, en cada test, en cada tramo, daban la vuelta a todo para hacer que su piloto fuera el mejor". Efectivamente, a partir de aquella carrera, Dennis comenzó a proclamar hasta la paranoia la política de 'igualdad absoluta' en el equipo para aplacar a la prensa de su país, que veía en Hamilton “'he Next Big Thing'. Lo que vino a continuación, ya es de sobra conocido. Aunque no todo, creánnos…

"Pero si me iba fumando un puro…

Pero también en honor a la prensa británica cabe recordar el testimonio que el periodista Andrew Benson recogía esta semana en su blog de la BBC respecto a aquel decisivo episodio de Mónaco, y que le era transmitido por un miembro del equipo: "Fernando ganó limpiamente en 2007", le contaba su confidente. "Lewis era más rápido durante todo el fin de semana, pero en la clasificatoria Fernando lo logró y Lewis, no. Fue más rápido en la primera manga, pero luego cometió un error y Fernando logró la 'pole'".

'Garganta profunda' sigue con el relato. "Fernando ganó la carrera porque logró una ventaja de once segundos en el primer relevo debido a que Lewis tuvo 'graining' en sus neumáticos. A partir de ese momento Alonso se lo tomó con calma porque tenía algunos problemas con los frenos traseros". Sin embargo, camino del podio, llegó el primer gran error de Dennis: "Le dijo a Fernando: 'Pórtate bien con Lewis, porque tuvimos que llamarle antes a boxes'". Y Fernando le contesto: "¿Pero qué dices?. I was cruising", lo que coloquialmente podría traducirse como "me iba fumando un puro". Y termina nuestro amigo: "Fernando se enfadó mucho, porque fue como decirle que Ron le había regalado la victoria. Después de aquello, la relación fue irrecuperable". La pinza se cerró pocos minutos después con los lamentos de Hamilton a la prensa.

Qué contraste. Con el mejor coche de la parrilla y un doblete en el Gran Premio de Mónaco, Ron Dennis apretó al tigre donde no debía y muy pronto arruinó la relación con un doble campeón el mundo que desde la infancia tuvo a McLaren como el equipo de sus sueños. Lecciones como las de este fin de semana, por el contrario, serán vitales en la pugna por derrotar a los intratables RB6 de Webber y Vettel, cada vez más fuertes. Ganar a Red Bull esta temporada será duro. Pero si Fernando Alonso lo logra, será una experiencia extraordinaria. Así que no dirán que la Fórmula 1 no “mola” esta temporada…

Dentro del Paddock
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