McLaren remueve sus tripas: ¿cuánto le va a costar ganar otra vez?

Zak Brown, ahora máximo responsable de McLaren, está revolviendo las tripas de la organización para diagnosticar por qué su organización no ha rendido al nivel esperado

Foto: El McLaren de Vandoorne. (Reuters)
El McLaren de Vandoorne. (Reuters)

El rey andaba desnudo, pero no fue el niño del cuento sino el crono el que le ha delatado. McLaren ha asumido su realidad, y está recalibrando su posición. Ya no es aquel poder fáctico del pasado, ni tampoco va a ganar un campeonato del mundo a corto plazo.

Porque el MCL33 que vemos sobre el asfalto no es tanto un error de cálculo, que sí, como el producto reflejado de una organización. “¿Qué está pasando aquí?”, sería la pregunta del consejo de administración de McLaren. Zak Brown es ahora el responsable directo de satisfacerla, y su respuesta transpira en el nuevo discurso del americano: se trata de vestir al rey desnudo, pero confeccionar su traje no será para mañana.

Cómo y por qué semejante panorama

El motor de Renault a la espalda no dejaba ya piedra bajo la que ocultarse. Uno de los mejores chasis de la parrilla en 2017 rodaba este año a un segundo de Red Bull y con el equipo francés a la par o ligeramente por delante. Cuando Toro Rosso sacó los colores a McLaren en Bahrein, sus propietarios anunciaban la reestructuración del grupo en tres divisiones. La Fórmula 1 quedaba bajo responsabilidad inequívoca de Brown, cuya primera misión desde entonces ha sido sacar el bisturí.

Paupérrima fiabilidad en pretemporada, retraso en las evoluciones técnicas al comienzo de campeonato, un monoplaza con ‘drag’ y algún que otro problema técnico más... ¿Cómo y por qué semejante panorama? Los ingenieros, como verdaderos iniciados tecnológicos, pueden escudarse durante un tiempo en su esotérico conocimiento frente a los propietarios. Hasta que el veredicto del crono hace entender al más profano en la materia.

“He desafiado a los líderes técnicos y estoy jugando mi papel de preguntar por qué no funciona esto, por qué nos está llevando tanto tiempo identificar un problema, por qué tenemos un problema...”, explicaba el americano en una reciente entrevista en 'Autosport', en línea con mensajes similares en otros medios. Brown no es gestor a la usanza de un Ron Dennis o un Ross Brawn. Pero es pragmático y libre de algunos rígidos esquemas de la Fórmula 1. El tiempo dirá si se convierte en un Flavio Briatore, aunque con la pasión por el automovilismo de la que carecía el italiano. Con poder absoluto está ahora revolviendo las tripas de McLaren. Y ha encontrado algo que resumen a modo de diagnóstico general: “Accountability”, o la necesidad de asumir responsabilidades. Lo que al parecer no distinguía al equipo británico.

Zak Brown. (EFE)
Zak Brown. (EFE)

Escaqueo y protección de la parte trasera

“No ha sido algo intencionado, solo que en los últimos tres años, viendo a Fernando ser adelantado a mitad de una recta, es natural que la gente baje la guardia. Cuando montas un nuevo motor, te haces complaciente pensando que va a resolver todos los problemas, y te das cuenta que tienes otros. No reaccionamos suficientemente rápido, no queríamos verlos”, explicaba Brown. Pues bien, tres eran las cabezas técnicas de McLaren, Tim Goss, Matt Morris and Peter Prodromou. Eran, porque la primera (responsable del chasis) caía casi inmediatamente. Aviso para el resto de navegantes en el estanque de Woking.

Al parecer, cada uno de los principales departamentos se había convertido en una suerte de reino de taifas. Recordando al Ferrari de los viejos tiempos. “No he alcanzado una conclusión final de lo que hace falta pero, claramente, según asciendes en la pirámide, hace falta una mayor responsabilidad, asunción de ella y toma de decisiones”. Hablando en plata, escaqueo y protección de sálvese mi parte trasera como principales pecados. Por no hablar de esa falta de talento que denuncian quienes han tenido acceso a la evolución del organigrama técnico en los últimos años. Y si ese talento existe, como defiende Brown, está desperdiciado en la actual dinámica de McLaren como organización.

"Esto es lo que vamos a hacer"

Habría que preguntarse hasta qué punto las luchas internas de McLaren (Ron Dennis que viene y se va) desde el famoso 'Waterloo' de 2007 han debilitado la capacidad de liderazgo en McLaren. La experiencia de Honda agudizó el panorama. “Hay que crear un sistema con el que, cuando haya debate, alguien tenga la capacidad para decir: “Os he escuchado a todos. Y esto es lo que vamos a hacer”. Por tanto, se trata de crear una visión, fundamentar un liderazgo y seguir la dirección de ambas flechas. Semejante proceso exige tiempo. Renault es un ejemplo perfecto para ilustrarlo con su equipo oficial.

Nada más nocivo que engañarse a uno mismo. Por ello Brown está reposicionando a la opinión pública el nuevo marco de McLaren. Y emplaza a 2021 para “luchar al mismo nivel que Ferrari, Mercedes o Red Bull, cuando tengamos bates de béisbol de tamaño similar para jugar”. Es decir, con el nuevo ciclo técnico, reglamentario y económico de la Fórmula 1 que nacerá entonces. Mientras tanto, abramos camino en Estados Unidos, y quizás a las 24 Horas de Le Mans del futuro. Y Fernando Alonso, atento a la jugada. Pero en la Fórmula 1…

Dentro del Paddock

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