¿Por qué Florentino no tiró de la manta con Calderón como Rosell lo ha hecho con Laporta?

Por primera vez se van a levantar alfombras en el fútbol español. El FC Barcelona se ha convertido en un club pionero en denunciar desde dentro

Por primera vez se van a levantar alfombras en el fútbol español. El FC Barcelona se ha convertido en un club pionero en denunciar desde dentro los escándalos y corruptelas de sus anteriores gestores. Sandro Rosell ha cumplido su promesa electoral y, tras una auditoria, ha denunciado ante el máximo órgano de gobierno del Barça al anterior presidente y a la anterior junta directiva. Le han bastado menos de cuatro meses de mandato para que una empresa independiente audite las cuentas del club y poner a Joan Laporta en el disparadero.

 

El ex presidente del Barcelona apunta a que la investigación la han provocado intereses políticos. No es descartable que la aventura política que va a emprender Laporta haya provocado que las fuerzas políticas de Cataluña hayan presionado para evitar que un recién llegado les arañe votos. Pero al existir cosas que investigar y el hecho de que se hayan encontrado posibles irregularidades dejan sin efecto las acusaciones de Laporta hacia Rosell.

 

Con el ejemplo del Barça surge la comparación. Real Madrid y Barcelona siempre se comparan en el plano deportivo. Y se pueden buscar paralelismos en el plano institucional. Analizando ambos clubes, se puede apuntar que sorprende que, tras el retorno a la presidencia de Florentino Pérez, no se hayan investigado las posibles irregularidades cometidas por Ramón Calderón y su junta directiva, que según se denunciaban parecían generalizadas en toda su gestión.

 

Desde el cambio de junta directiva, el Real Madrid ha celebrado ya dos Asambleas Generales de socios compromisarios y en ninguna de ellas se ha denunciado ninguna irregularidad de los anteriores directivos. O bien no han encontrado nada o bien han preferido hacer borrón y cuenta nueva. Si había algo chusco y no han querido tirar de la manta, se podría pensar que quizás la junta directiva de Calderón hizo lo mismo cuando llegó y miró para otro lado al analizar la gestión de la directiva anterior, que presidía Florentino, por cierto. Y si no había nada relevante, también se podría concluir que se magnificaron las posibles irregularidades de Calderón para provocar el cambio en el poder del Real Madrid.

 

Hay que recordar que Ramón Calderón se vio obligado a dimitir por la presión mediática a consecuencia de la Asamblea de diciembre de 2008, anulada por fraudulenta porque se habían colado nueve personas (nunca se demostró que hubiera más) haciéndose pasar por socios compromisarios. Un hecho muy grave, pero que no se ha investigado después ni explicado quién y cómo coló a esos socios falsos.

 

En la transición modélica que lideró, Vicente Boluda realizó otra Asamblea en la que se anularon todos los acuerdos de la Asamblea de los infiltrados. Y en aquella ocasión, en la que el presidente Boluda se ganó el respetó del madridismo dirigiendo de pie y con buen talante toda la reunión, Boluda cumplió su promesa y propició el cambio del sistema del voto por correo. El posible amaño del sistema de voto por correo anterior (modificado por uno similar al de las elecciones generales) propició la llegada a la presidencia de Ramón Calderón en 2006. Ese caso sigue investigándose en un juzgado y la tardanza en la instrucción y el hecho de que todas las candidaturas se aprovecharon de aquel sistema de voto por correo proclive al fraude (se produjeron supuestas irregularidades en todas las elecciones desde la época de Mendoza) hacen sospechar que quizás nunca se condene a nadie por falta de pruebas consistentes de aquella supuesta manipulación.

 

Sólo en el fichaje de Kaká se pagó casi la misma cantidad en comisiones que en toda la etapa anterior

El caso es que el director general de la etapa de Laporta fue despedido y el director general de la etapa de Calderón, José Angel Sánchez, continuó en el club con Florentino Pérez, síntoma inequívoco de que no existió ningún fraude masivo y generalizado en la gestión de Calderón, como todo el mundo creía. En el Real Madrid se contrató a un ejecutivo jubilado para investigar y hacer una auditoria de toda la etapa anterior y en 17 meses no ha encontrado nada denunciable. Ni en gastos de la directiva, como los que se han encontrado en el Barça, ni en pagos irregularidades de comisiones en los fichajes, como se acusaba sistemáticamente a la dirección deportiva de la etapa anterior, encabezada por Pedja Mijatovic. Quizás porque sólo en el fichaje de Kaká se pagó casi la misma cantidad en comisiones que en toda la etapa anterior.

 

Rosell y su junta directiva han dado una lección de democracia y han demostrado que su promesa de perseguir la corrupción el Barça no era un brindis al sol de su campaña electoral. Florentino y su junta no hicieron lo mismo en su regreso al club. ¿Prefirieron mirar hacia otro lado para no manchar la imagen del Madrid o es que Ramón Calderón y sus directivos no fueron tan golfos como dábamos por hecho muchos periodistas? Más temprano que tarde se conocerán los motivos por los que el Real Madrid no ha actuado como el Barça.

Mata-dor
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