LOS FICHAJES DEL REAL MADRID

Las fobias y las filias de Zinédine Zidane (y a los que se lleven mal con su hijo...)

Está por ver en cuánto influye la decisión de Zidane en los fichajes del Real Madrid y Florentino Pérez, lo que tiene más claro es que en los descartes sí tendrá voz y voto

Foto: Zidane, frente al Athletic Club, este domingo. (EFE)
Zidane, frente al Athletic Club, este domingo. (EFE)

Haga lo que haga en esta segunda etapa en el Real Madrid, Zinédine Zidane será un mito del Real Madrid. Como futbolista ya se convirtió en leyenda con su golazo de la Novena en Glasgow, y como entrenador ha trascendido, superando incluso a Di Stéfano, en la faceta de técnico, al ganar tres Copas de Europa de forma consecutiva. Quizá sea por ese crédito ilimitado que se ha ganado y por la decisión de regresar sin haber explicado por qué dio la espantada, pero Zizou teóricamente ha llegado con mando en plaza para dar bajas y altas.

Sin tener tanto poder en su primera etapa de entrenador, ya se mostró caprichoso en bastantes decisiones. Lo hizo nada más llegar mandando a Marcos Llorente a entrenar con el Castilla cuando con Rafa Benítez se había ejercitado con el primer equipo desde pretemporada. A Zizou no le acaba de llenar Llorente. Ya lo demostró entonces y por eso el canterano estuvo a punto de marcharse (el Madrid no le quiso vender al Atleti por 50 millones de euros), y lo ha vuelto demostrar ahora en su regreso con sus hechos y con sus declaraciones, con las que ha apuntado a una posible cesión para la próxima temporada.

De la etapa de Solari se recordará que sacó a Reguilón, que puso a Vinícius y, sobre todo, que dio galones a Marcos Llorente y este demostró que con confianza se convertiría en líder del Madrid sacando los genes de su tío abuelo Paco Gento, de su abuelo Ramón Grosso, de su padre Paco Llorente y de sus tíos Julio, José Luis y Toñín. Marcos Llorente es un jugadorazo llamado a llevar el timón del Madrid 10 años, pero parece que con Zidane se tendrá que buscar la vida, por más que sea una apuesta personal de Florentino Pérez, quien le puso una ficha altísima por su proyección y por el interés tanto del Atlético como del Paris Saint-Germain.

Ni Llorente… ni Ceballos

Marcos Llorente es una de las fobias de Zidane. Igual que no le gusta Dani Ceballos. Eso es una evidencia, y el sevillano probablemente se tenga que buscar la vida en verano, por más que ha demostrado con la Selección, gracias a la confianza que le ha dado Luis Enrique, tener categoría para jugar en el Madrid. Igual que tampoco le gusta Gareth Bale. Ya lo demostró antes de marcharse y en su regreso lo ha exteriorizado con sus suplencias en Butarque el pasado lunes y ante el Athletic Club de Bilbao este domingo.

Benzemá (c), con Bale (d) y Ceballos. (EFE)
Benzemá (c), con Bale (d) y Ceballos. (EFE)

En su primera etapa demostró gran cariño a los canteranos que conocía de su tiempo en el Castilla, especialmente a los que tenían mejor relación con sus hijos, como fue el caso de Tejero y Achraf. En cambio, con los que habían tenido algún conflicto con alguno de sus vástagos, especialmente con Luca, apenas contaba y ni los subía a entrenar. Habrá que ver si es tan arbitrario a la hora de contar con los canteranos la próxima temporada. Por cierto, a Zidane le encantaba que Solari fuera el entrenador del Castilla porque podía contar con todos los jugadores del filial cuando los solicitase con la total predisposición del técnico. Por eso también quizá Zidane quiera participar en la elección del técnico del filial.

El modelo de juego de Zidane

Al margen de los futbolistas que seleccione para su plantilla, Zidane debe elegir un modelo de juego y una metodología de entrenamiento para su nueva etapa en el banquillo del Madrid. En la anterior, tampoco se definió salvo por lo intocable que consideró a la BBC las dos primeras temporadas hasta que prescindió de Bale en la última y el galés expresó su deseo de marcharse, pero no llevó a cabo su idea porque al irse Zizou el club le convenció de que siguiera e intentara ser el recambio de Cristiano Ronaldo.

A día de hoy, es una incógnita si Zidane logrará reconstruir el Madrid (ante el Athletic, el equipo blanco hizo el partido más serio desde que volvió el francés) y si conseguirá de verdad fichar a todos los jugadores que él quiere o finalmente mandará más el criterio de Florentino. Lo que parece seguro es que prescindirá de todos los que no le gustan. En ese caso, peligra la continuidad de Marcos Llorente y Ceballos. Igual que da la impresión de que Isco y Bale serán traspasados para hacer caja, algo necesario, como reconoció el propio Zidane.

Mata-dor
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