Los Pactos de la Moncloa del fútbol español y el ejemplo político para Sánchez y Casado

Irene Lozano consiguió que Rubiales y Tebas sellaran la paz y alcanzaran un acuerdo en el Palacio de Viana, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores. De los pactos de Viana... ¿a los de la Moncloa?

Foto: Tebas y Rubiales estrechan lazos para encontrar una solución al fútbol español. (EFE)
Tebas y Rubiales estrechan lazos para encontrar una solución al fútbol español. (EFE)

El sábado se produjo un encuentro que era necesario, pero que parecía imposible. En la situación que se vive por la crisis del Covid-19, debían sentarse los dos principales dirigentes del fútbol español, pero juntarlos se antojaba harto complicado porque en los últimos dos años había sido imposible. Sin embargo, una persona lo consiguió. Irene Lozano logró lo que la gente del fútbol demandaba, que Javier Tebas y Luis Rubiales se miraran a los ojos y dialogaran para aproximar posturas. En un momento en que sos necesarios la unión, la concordia y el consenso en nuestra sociedad, el mundo del fútbol al fin dio ejemplo y, gracias a la secretaria de Estado para el Deporte, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol y el presidente de LaLiga se reunieron durante más de nueve horas (desde las 10:00 hasta las 19:15) en el Palacio de Viana, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, lugar donde se exige diplomacia.

Otra reunión entre Tebas y Rubiales la consiguió el mítico periodista José María García, que los citó a cenar a finales de 2018, pero el encuentro duró apenas 10 minutos. Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, ha sido el hombre del mundo del fútbol que más ha intentado aproximar a ambas partes. Pero le resultó imposible. Y ha sido una persona de confianza de Pedro Sánchez, Irene Lozano, la que lo ha hecho posible. No estaría mal que Lozano le dijera al presidente del Gobierno cómo debe hacer para que su encuentro de hoy con Pablo Casado concluya con el acuerdo entre el Gobierno y el principal partido de la oposición que están demandando la mayoría de los españoles.

El acercamiento

Del pacto del Palacio de Viana entre Rubiales y Tebas a los nuevos Pactos de la Moncloa que pretende Pedro Sánchez para reconstruir España después de la brutal crisis que ha provocado el coronavirus, van la humildad y la generosidad que deben mostrar las partes para sentarse y dialogar sin prejuicios. Lo de Tebas era difícil, porque desde que llegó Rubiales a la presidencia le ha descalificado personalmente prácticamente cada vez que ha hablado de él, diciendo que no está capacitado para el cargo. Rubiales, por su parte, llegó conciliador, intentó buscar el consenso con LaLiga, pero ante la actitud de Tebas, también entró en alguna ocasión en la confrontación directa. Aunque Rubiales siempre ha intentado que Tebas se aproximase a la Federación y ha acudido a varias asambleas de LaLiga para buscar ese acercamiento

Para conseguir que Tebas diera su brazo a torcer y dejara su actitud del votante de Fuerza Nueva que fue, ha habido varios sucesos. Uno de ellos fue la decisión de Irene Lozano de cesarle de la comisión directiva del Consejo Superior de Deportes, un órgano muy importante donde se toman decisiones y donde siempre había estado el presidente de LaLiga. Esto debió hacerle recapacitar, ya que vio que no tenía el favor absoluto de la nueva secretaria de Estado, como sí tuvo años atrás el de otro secretario de Estado, Miguel Cardenal, quien por cierto trabaja ahora en Mediapro, empresa de Jaume Roures, principal socio de Tebas en LaLiga.

Lozano, presidenta del CSD, consiguió que Tebas y Rubiales sellaran la paz por el momento. (EFE)
Lozano, presidenta del CSD, consiguió que Tebas y Rubiales sellaran la paz por el momento. (EFE)

El poder de Rubiales

Rubiales también pudo provocar el encuentro al anunciar el criterio de clasificación para las competiciones europeas la semana pasada, algo que creó un gran revuelo porque Valencia, Getafe y Atlético de Madrid, por poner tres ejemplos, se sintieron molestos por la posibilidad de quedarse fuera de competiciones europeas con esos criterios, pero Tebas pudo percatarse de que, aunque públicamente diga que las competencias son de LaLiga, realmente las competencias son de cada federación de cada país y las ligas están subordinadas a cada federación. Porque el sistema del fútbol se basa en que la federación representa a la UEFA en cada país y las ligas dependen de las federaciones. Y por más que Tebas se jacte de tener mano en la UEFA, lo que hace es estar en grupos de trabajo de UEFA donde participan técnicos para aportar ideas que luego son propuestas al comité ejecutivo, que es el que decide, y en ese comité ejecutivo de UEFA está Luis Rubiales.

A Irene Lozano se le criticaba desde sectores próximos a Tebas su supuesta proximidad a Luis Rubiales, por la buena relación del presidente de la RFEF con Pedro Sánchez. Su actuación del sábado, tomando la iniciativa y conminando a los hombres fuertes del fútbol español a que se entendieran, y el hecho de que obligara a ambas partes a ceder demuestran el interés de la presidenta del Consejo Superior de Deportes (cargo que ostenta Lozano y que se considera 'de facto' Secretaría de Estado para el Deporte).

Deben respetarse las competencias

El acuerdo tiene sentido si se respetan las competencias. Tiene su parte económica por el tanto por ciento que está en juego, que representará más millones para ayudar al fútbol, porque Rubiales y Tebas son los que deben ayudar a la gente del fútbol, profesional y 'amateur', cada uno desde su lugar, uno como responsable del gobierno del balompié, Rubiales, y otro como empleado de los clubes en la patronal, Tebas. Irene Lozano hizo que ambos consensuaran el protocolo para la vuelta al trabajo, siempre sujetos a la decisión del Ministerio de Sanidad de cuándo se vuelve a los entrenamientos. También se habló de la duración de los contratos de televisión, de los cuales sacan sus principales recursos los clubes. Y se trató también de cómo quedará la estructura del fútbol de Segunda B y Tercera.

Esperemos que los participantes respeten sus palabras y compromisos, porque así funcionará el fútbol español. Lozano consiguió al fin que Tebas se sentara con Rubiales y respetase la figura institucional del presidente de la Real Federación Española de Fútbol, algo que no había hecho desde que llegó Rubiales a la presidencia de la RFEF. El pasado sábado, en el Palacio de Viana, durante más de nueve horas de reunión, se sentaron las bases para que en el fútbol español acabase una guerra que resultaba insoportable, lo que significa un ejemplo para Pedro Sánchez y Pablo Casado de cara a esos pactos que el presidente del gGobierno pretende hacer en otro palacio, el de la Moncloa. El fútbol mostró el camino. Si Tebas y Rubiales se pueden entender, también pueden hacerlo Sánchez y Casado. Igual que lo han hecho Rita Maestre y el alcalde Almeida en el Ayuntamiento de Madrid. Ese es el camino.

Mata-dor
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