¿Adónde va la audiencia que pierde MotoGP?

Movistar+ será la única cadena que retransmita el Mundial de MotoGP. Su número de abonados es muy inferior a la audiencia que se obtenía en abierto

Foto: El equipo de Movistar MotoGP junto a Marc Márquez en la presentación de la programación de 2017 (Alejandro García/EFE)
El equipo de Movistar MotoGP junto a Marc Márquez en la presentación de la programación de 2017 (Alejandro García/EFE)

El pasado viernes se presentó en Barcelona la programación del Mundial de MotoGP 2017 en 'Movistar+', en un año en el que el operador telefónico será el único que emita en directo el campeonato a través de su plataforma de pago. Este año no va a haber ningún gran premio en abierto porque, de momento, ninguna otra cadena se ha comprometido a emitir las carreras. Es cierto que hay o hubo una negociación en firme con Vodafone y su plataforma One, interesada en estos contenidos, pero de momento no se ha cerrado ningún acuerdo.

En virtud de lo establecido por la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC), Movistar está obligada a poner a disposición de otros operadores al menos el 50% de sus contenidos 'premium', y MotoGP es uno de los contenidos por los que One mostró interés. De momento, lo que sí confirmó Alex Martínez Roig, director de contenidos de 'Movistar+', en la presentación de Barcelona es que el canal '#0' conectará en directo nada más acabar la carrera de MotoGP para ofrecer la vuelta de honor, las entrevistas y el podio, aunque éste también es un canal por suscripción.

Hasta este año, los aficionados a las motos que no estaban abonados a 'Movistar+' tenían la oportunidad de ver el campeonato en abierto a través de 'Telecinco', que el año pasado emitió en directo la mitad de los grandes premios y en diferido el resto. Con emisiones en abierto, el canal de Mediaset conseguía con regularidad una audiencia media en torno a los tres millones de telespectadores en MotoGP, mientras que las carreras en diferido se situaban por encima del millón y medio de seguidores.

'Movistar+' reconoce un millón de abonados, pero no todos están suscritos al canal de MotoGP. La última referencia de 2016, el Gran Premio de la Comunidad Valenciana de 2016, el último emitido en abierto, arrojó unas cifras preocupantes para la plataforma de pago. Telecinco consiguió reunir a 2.202.000 espectadores delante del televisor, una cifra moderada en comparación con otras carreras, aunque con un interesante 'share' del 22%. Sin embargo, las cifras de 'Movistar+' fueron significativamente más bajas: sólo 216.000 espectadores.

El equipo de Mediaset para la retransmisión del Mundial de MotoGP en 2016 (Foto: Mediaset)
El equipo de Mediaset para la retransmisión del Mundial de MotoGP en 2016 (Foto: Mediaset)

Pagar por ver las motos

La calidad de los contenidos está fuera de duda, y la cantidad de horas de conexión durante cada gran premio –este año ofrecerán 29 horas en directo a lo largo del fin de semana– permite a los suscriptores de 'Movistar+' disfrutar de más tiempo de televisión que nunca. Pero a los aficionados les frena la forma en que se comercializa el producto, y el hecho de pagar por ver las carreras ha retraído a muchos seguidores y mermado la audiencia del campeonato, un hecho que resulta preocupante.

Aunque algo como el pago por contenidos de televisión tendría que estar ya completamente interiorizado por parte de los usuarios, todavía hay quienes reniegan de este modelo. Y no exclusivo de nuestro país. En Gran Bretaña e Italia se da una situación similar con los canales 'BT' y 'Sky'. En Italia, el año pasado las audiencias en las retransmisiones de pago en 'Sky' mermaron sensiblemente en comparación con las realizadas por el canal de televisión digital terrestre 'TV8'. Y las quejas de los aficionados italianos ante este nuevo modelo de retransmisiones son similares a las de los españoles.

Lo cierto es que el futuro de las retransmisiones deportivas tiende hacia este formato. “El futuro no pasa por los canales en abierto, sino por la televisión de pago. Las audiencias aumentan en redes sociales y vía 'on line', y el espectador accede por diversos canales a las imágenes en directo”, me decía hace unos meses Ignacio Verneda, entonces director general de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM). “Debemos pensar en positivo y que el motociclismo es un deporte afortunado porque tiene acceso al negocio del pago por visión con grandes operadores. Hay otros deportes que no tienen ese acceso, y hay una reducción en la exposición que los canales en abierto están realizando de la oferta deportiva”, indicaba Verneda.

Subvención de Dorna

La gran pregunta es saber qué pasa con esos millones de espectadores de las motos, adónde van, y también en qué medida esa pérdida de audiencia puede terminar afectando al campeonato. Es evidente que si un producto interesa a menos gente, vale menos. Los que se ven directamente afectados por esta situación son los equipos, ya que los patrocinadores no están dispuestos a mantener sus niveles de inversión al mermar la audiencia. “El modelo de televisión de pago inicialmente perjudica muchísimo a la parte del sponsor, fundamentalmente. Hay poca visibilidad al reducirse la audiencia, y no se llega a todos por ser de pago. El patrocinador se ve perjudicado”, confesaba en su momento Antonio Martín, presidente del Grupo Avintia, que además de patrocinador es propietario de una escudería.

Previendo esa posibilidad, Dorna maniobró con agilidad en 2015 y definió un nuevo formato de relación con los equipos de MotoGP. Desde esta misma temporada, Dorna subvenciona a cada escudería privada con 2,2 millones de euros por cada piloto que tengan en su estructura. Salvo el equipo LCR, todos cuentan con dos pilotos, es decir: 4,4 millones por formación, lo que supone asegurarse una importante parte del presupuesto. El patrón del equipo Yamaha Tech 3, Hervé Poncharal, que además es presidente de la Asociación de Equipos (IRTA), aseguró que el presupuesto de su equipo oscilaba entre los 8 y los 9 millones de euros. De esta forma, Dorna cubre la mitad, permitiendo que el campeonato tenga estabilidad económica a pesar de los quebraderos que pueda provocar la pérdida de audiencia.

El fichaje de Jorge Lorenzo por Ducati es una de las grandes atracciones de la temporada (Fazry Ismail/EFE-EPA)
El fichaje de Jorge Lorenzo por Ducati es una de las grandes atracciones de la temporada (Fazry Ismail/EFE-EPA)

El problema es que esta ayuda sólo alcanza a MotoGP. “El modelo de la televisión de pago nos afecta. Para los patrocinadores no es lo mismo. La reducción en la audiencia supone entre un 20 y un 25% de rebaja en nuestro presupuesto por parte de los patrocinadores”, me confesaba un director de un equipo de Moto3 que prefirió mantener el anonimato. “A nuestra categoría no le repercutirán las ayudas económicas que MotoGP va a disfrutar a partir de 2017”, se lamentaba el responsable de un equipo de Moto2. “Tenemos ayuda con portes de material en carreras transoceánicas: nos dan para 800 kilos, pero trasladamos más de dos toneladas de carga. Pero es lo que hay, y hay que jugar con ello”, asumía con resignación.

Para evitar una escalada económica en Moto2 y Moto3, lo que ha hecho Dorna es crear una reglamentación muy restrictiva en lo que se refiere a costes de material y desarrollo del mismo, para evitar que las escuderías más potentes tengan ventaja frente a las más modestas, pero al final, aunque el material esté disponible para todos al mismo tiempo y a idéntico precio, los que gocen de mejor salud económica tendrán ventaja.

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