Caretas fuera: llega la tierra batida

Pasada la primera parte de la temporada aparece en el calendario la parte más favorable para Nadal. Federer no acudirá a la mayoría de los torneos, y Djokovic se presenta con muchas dudas

Foto: Nadal, en Montecarlo. (EFE)
Nadal, en Montecarlo. (EFE)

La gira de tierra batida comienza a calentar motores. La persistencia, la tenacidad, la voluntad por levantar partidos masticados a ritmo lento. Uno de los tramos más psicológicos de la temporada empieza a tomar forma y será realmente interesante observar cómo los mejores jugadores del circuito manejan el contexto mental con el que llegan al gran esfuerzo de la primavera. Al cierre de la temporada de arcilla el curso 2017 se habrá llevado la mitad del año por delante, dejando bastante definida la situación actual del circuito. Un horizonte realmente interesante para comprobar quién tiene la capacidad para rendir con regularidad en la actualidad. arios frentes notables a tener en cuenta durante todas las semanas.

La ausencia de Roger Federer va a dejar el circuito sin el gran dominador del primer tramo de la temporada. Siendo la superficie en que el suizo puede tener más dificultad para imponer su juego directo, el cambio psicológico para el resto de aspirantes podría no ser demasiado elevado, pero tener lejos su presencia será un alivio para quienes han visto a un jugador casi imbatible durante los tres primeros meses de 2017. El de Basilea, enfocado hacia la gira de hierba y la segunda mitad de temporada en superficie dura, ya ha manifestado su intención de regresar en Roland Garros, disputar el Grand Slam parisino y acotar a apenas un torneo su experiencia sobre polvo de ladrillo.

Rafael Nadal ya subrayó uno de los grandes beneficios del potente arranque de temporada 2017 que ha logrado firmar: acudir bien cargado de confianza y buenas sensaciones a la gira de tierra batida. El jugador más terminal jamás visto en la superficie más lenta del circuito ya prepara a conciencia un tramo del año que le verá competir en Montecarlo, Barcelona, Roma y Roland Garros. Un itinerario que ha dominado como nadie durante el tramo álgido de su carrera y en el que está dispuesto a volver a convertirse en el hombre a batir. Tras demostrarse capaz de pelear por todo sobre superficie dura, el regreso al suelo más conocido puede ser clave para terminar de lanzarse en el vestuario. Con la teórica ausencia de Federer hasta Roland Garros, la opción de que el mallorquín terminara la gira como número 1 del año es más factible. Algo nada desdeñable cuando se hubiera cubierto media temporada 2017.

Las dudas de Djokovic y Murray

¿Puede Novak Djokovic recuperar el brío sobre la arcilla? Ésa será una de las grandes preguntas a resolver en las próximas semanas y, con la mitad del año jugado al cierre de la gira, una de las grandes urgencias del serbio si quiere recuperar terreno psicológico en la zona alta del circuito. Las primeras grietas sobre el entonces número 1 comenzaron en 2016 después de coronar Roland Garros, de hacer suyo el último refugio de la tierra batida, y abandonar ese halo de solvencia que le mantuvo al frente del circuito.

Uno de los jugadores con mayores virtudes defensivas del tenis actual, con una capacidad casi sin par para cubrir el fondo tiene las armas para controlar el suelo. Pero la arcilla, con la necesidad de construir cada punto, exige una estabilidad de cabeza superior que Novak lleva tiempo sin mostrar en el circuito. Un hombre que ha levantado todas las grandes copas de la superficie tiene el beneficio de la duda. Pero en los últimos meses le han rodeado más dudas que beneficios.

El crecimiento de Murray sobre tierra batida en las últimas temporadas, pisando dos semifinales de Roland Garros, gobernando el Masters 1000 de Madrid y rompiendo a ganar en una superficie históricamente adversa para su espalda añadió un aspirante de primer nivel con capacidades probadas para pelear todo en el suelo más físico del circuito. Como número 1 mundial por primera vez en la gira de arcilla, dar el paso definitivo en la superficie será uno de los grandes objetivos y motivaciones de Murray para terminar de ser una amenaza total en el vestuario. Tras un inicio de temporada con capacidad de mejora, un tramo en el que la tenacidad y la fortaleza mental y física del británico puede ser clave.

Por delante, un puñado de semanas donde el tenis gana un plus de perseverancia y voluntad para aquellos que quieran levantar el listón. Un tramo de temporada clave para ver de qué pasta están hechos los hombres más fuertes del circuito.

On Court
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios