Sánchez y Redondo: los dos lacayos de Florentino se llevan peor que Tom y Jerry

Manuel Redondo (director general de Presidencia) y José Ángel Sánchez (director general) se han declarado una abierta y tenaz guerra. En el Madrid dicen que se llevan peor que Tom y Jerry...

Foto: José Ángel Sánchez, con Florentino Pérez
José Ángel Sánchez, con Florentino Pérez

El nuevo sainete que montó Florentino Pérez para echar a Iker Casillas del Real Madrid fue tan bochornoso como el sofocante calor que estamos padeciendo en este mes de julio. Al amo del club le sentó como una patada en los riñones que el guardameta leyera en solitario un breve comunicado en el que anunciaba su marcha. Florentino no podía consentir que él no fuese el protagonista de esta pieza sainetera. Por ello, ordenó a José Ángel Sánchez, director general del Madrid y uno de los hombres de la guardia pretoriana del presi, que llamara inmediatamente al guardameta para acudir a la rueda de prensa organizada por el club. 

Después de este segundo acto, el personal se preguntaba: ¿por qué Iker no tuvo la valentía de decirle a Florentino que él ya había zanjado la cuestión de su adiós al club con el comunicado que leyó? Pues muy sencillo, porque como el señor Pérez pagará al Oporto el diferencial de la ficha que tenía Casillas con el Madrid, el mostoleño, conocedor de cómo se las gasta el jefe de la entidad madridista, llegó a pensar que el contrato que ya estaba firmado, tras tensas reuniones, podría hacerse añicos. 

La cordialidad que mostraron los dos ante los periodistas y el grupo de aficionados que asistió al estadio fue una pantomima. Guardameta y presidente no se pueden ver ni en pintura. Ya veremos si el 'pacto de caballeros' que se ha firmado para que Iker tenga un partido-homenaje se cumple. Lo que no esperaba el máximo mandatario era que los madridistas que se dieron cita en el Bernabéu gritasen “¡Florentino, dimisión!”. Me da en la nariz que ese grito se va a escuchar más de una vez en el coliseo blanco en la venidera y cercana temporada.

Los anti-Casillas se estarán frotando las manos. Son los mismos que no hace mucho tiempo pusieron a Iker en el pedestal de los ídolos. Un tipo extraordinario, como persona y portero, que gracias a muchas de sus intervenciones el Madrid alcanzó la gloria tanto a nivel nacional como internacional. Se ha ido una leyenda que ha dejado una huella imborrable en la historia del club.

Florentino e Iker, durante la rueda de prensa de despedida del guardameta (Reuters)
Florentino e Iker, durante la rueda de prensa de despedida del guardameta (Reuters)

“Lo envuelvo en papel de celofán”

Florentino Pérez nunca le tuvo simpatía. Ni como guardameta ni tampoco como persona. Aparte de su obsesión por fichar a Buffon, hay otros hechos que confirman la animadversión que sentía el señor Pérez hacia el mostoleño. A las pruebas me remito, tras el comentario que me hizo un dirigente que estuvo cuatro años en la junta directiva de Florentino en su primer mandato. Estas fueron sus confesiones:

“En el tiempo que estuve como directivo, puedo afirmar que Florentino nunca estimó ni valoró a Iker Casillas. Recuerdo que en una comida en Barcelona, junto a varios directivos del Espanyol, hablando de los grandes porteros que había en nuestro fútbol, Florentino dijo: 'En estos momentos, el mejor guardameta del mundo es Buffon'. Como no estaba de acuerdo con su versión le dije: 'Presidente, el mejor portero del mundo en la actualidad es el nuestro: Iker Casillas'. El señor Pérez, dirigiéndose a los comensales, respondió: 'Pues os voy a decir lo que pienso al respecto; si alguien viene a decirme que  le traspase a Casillas, siempre y cuando lleguemos a un buen acuerdo económico, me da igual que sea un club español o extranjero, se lo envuelvo en papel de celofán, le pongo un lazo y se lo vendo'”. 

“En otra ocasión –añadió–, en el aeropuerto de San Sebastián, tras perder con la Real Sociedad por uno a cero, los directivos que viajamos con el equipo vimos al presidente que no podía ocultar su enfado por la derrota. El único gol que encajó Casillas era imposible de parar. Cuando estábamos esperando para embarcar y volar hacia Madrid, el señor Pérez aseguró: 'Hoy Casillas se ha empeñado en que perdamos el partido'”.

"Si Manolo es tonto..."

Tras referirse a estos dos episodios relacionados con el guardameta madrileño, el mismo interlocutor agregó: “En las reuniones de la Junta Directiva, en las que el presidente no nos dejaba ni pronunciar una sílaba, cuando entraba Manuel Redondo me daba lástima de cómo lo trataba el presidente. En más de una ocasión, levantándole la voz e incluso rozando la vejación, le ordenaba que hiciera esto o aquello. Cuando Redondo se marchaba, yo le reprochaba su actitud y me decía: 'Si Manolo es tonto... Además, si no le trato de esa manera se cree que no le quiero'”. 

“Manuel Redondo –concluyó– es el correveidile del club y uno de los lacayos del presidente. Fue en el Partido Reformista Democrático donde ambos forjaron su gran amistad. Un hombre que sigue la línea del presidente: soberbio, prepotente, maleducado…, porque si no actúa así no le dejaría trabajar en el Real Madrid. Es un funcionario del club que no tiene la suficiente categoría ni preparación para ser el director general de Presidencia. Sólo a los empleados que están más cerca de él, los que le bailan el agua, les trata bien de vez en cuando. A los demás trabajadores no sólo los ignora, sino que ni siquiera les da los buenos días”.

José Ángel Sánchez, detrás de Florentino e Iker, saluda a Carvajal (www.realmadrid.com)
José Ángel Sánchez, detrás de Florentino e Iker, saluda a Carvajal (www.realmadrid.com)

El director general ordena y manda

Me cuentan desde la zona noble del Bernabéu que Manuel Redondo y José Ángel Sánchez se han declarado una abierta y tenaz guerra. Me aseguran que se llevan peor que Tom y Jerry. En una de las reuniones que semanalmente tienen los directores de las respectivas áreas de la entidad, saltaron chispas entre los citados señores. Se acusaron mutuamente de haber cometido irregularidades en algunas de sus funciones dentro de sus cargos de dirección. La sangre no llegó al río, pero las miradas llegaron a tener tintes desafiantes. Redondo, en una palabra, está que trina porque Sánchez tiene más poder institucional que él. Además, Florentino ha depositado toda la confianza en el director general, mientras se la ha quitado al que dirige la presidencia.

Hay empleados del Real Madrid, incluso muchos madridistas, que no se explican cómo José Ángel Sánchez estuvo primero con Florentino Pérez y después con Ramón Calderón. Una paradoja sobre la que me ofrecen esta versión. Tras la fuga del actual presidente en 2006 y ganar las elecciones Calderón, el nuevo presidente confió en José Ángel por su formar de trabajar, por sus habilidades a la hora de negociar los contratos de los jugadores y por sus excelentes contactos. Entre ellos, personal y profesionalmente, con Jorge Mendes, el popular agente deportivo.

Durante su mandato, Ramón Calderón y José Ángel Sánchez formaron un sólido tándem para resolver dos importantes cuestiones económicas. Una referente al club y otra con Telemadrid. Lo que parecía un matrimonio bien avenido y de grata convivencia terminó en divorcio. Algunos directivos de Calderón le aseguraron que José Ángel Sánchez era el topo de Florentino, al que tenía al corriente de todo lo que acontecía en la institución. Al regresar a la presidencia en 2009, Florentino le agradeció los servicios prestados y le dio mando en plaza en la entidad. José Ángel Sánchez se ha convertido en el hombre que más fuerza tiene actualmente en el Real Madrid. Es el que ordena y manda, aunque el presidente tenga siempre la última palabra.

Tribuna
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
14 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios