Diego Costa avergüenza a España; sólo funciona en el barro de Simeone y Mourinho
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Kike Marín

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Diego Costa avergüenza a España; sólo funciona en el barro de Simeone y Mourinho

Además de no encajar en el estilo de juego de la Roja, un nuevo episodio de juego sucio y "conducta violenta" ha llevado al internacional español a ser duramente sancionado por la federación inglesa

Diego Costa vuelve a ser noticia en Inglaterra y no precisamente por una brillante actuación con el Chelsea, sino por otro lamentable episodio de juego sucio que tanto le gusta practicar a él y a su actual entrenador, José Mourinho. El hispano-brasileño es un futbolista del que todo el mundo habla bien fuera de los terrenos de juego, aunque sobre el césped se transforma y ensucia su imagen y, por extensión, la de la selección con la que decidió jugar: España. La federación inglesa (FA) ha castigado con dureza al delantero una vez visionadas las imágenes del Chelsea-Arsenal, donde quedó patente no sólo su doble agresión a Koscielny, sino también cómo Gabriel Paulista fue expulsado al caer en su provocación y ser víctima de sus malas artes para engañar al árbitro.

"Le pido a Mike Dean -el árbitro- que lo vea de nuevo y que observe lo que hizo Diego Costa antes de que Gabriel fuera expulsado. Es una vergüenza que no sea castigado por lo que hizo". Estas declaraciones a la BBC del técnico de los gunners, Arsène Wenger, no cayeron en saco roto, sino que terminaron en sanción. El delantero del Chelsea se perderá los próximos tres partidos de su equipo, ante Newcastle, Southampton y Aston Villa. "Los cargos contra Diego Costa por conducta violenta, que no vieron los árbitros, pero fueron registrados en vídeo, han quedado demostrados. El Chelsea asume la suspensión con efecto inmediato", decía el comunicado de la FA.

En enero de este año, el internacional español ya fue sancionado con tres partidos por el pisotón que le dio a Emre Can en la semifinal de la Capital One Cup contra el Liverpool. El árbitro no pitó ni falta, de ahí la polémica en la que no faltó la rajada de Mourinho. "Lo que vosotros llamáis pisotón y Sky llama crímenes, yo lo llamó absolutamente accidental. Hay una campaña. Sabemos lo que estos comentaristas aman al Chelsea y particularmente lo que me aman a mí", denunció el técnico portugués.

La Premier sí rearbitra los partidos en los asuntos disciplinarios, de ahí la paradoja de que al jugador expulsado le quiten los tres partidos de sanción correspondientes para castigar con ellos a quien provocó que viera la roja, pero siguió jugando hasta ser sustituido por su entrenador. Así, la FA anunció que retiraba "de manera inmediata" la sanción a Gabriel, añadiendo que "la reclamación del Arsenal fue admitida ante una comisión independiente". Diego Costa pegó a Koscielny dos veces en la cara y otra en el pecho, pero quien acabó expulsado fue Gabriel Paulista...

placeholder Diego Costa, en su último partido con la selección española, en Macedonia (Efe)
Diego Costa, en su último partido con la selección española, en Macedonia (Efe)

El estilo de juego de España no le va

Los números dejan claro que Diego Costa no funciona en la selección española, pues sólo ha firmado un gol en 9 partidos, muy lejos de los 20 que marcó la temporada pasada en el Chelsea, con una media de 0,54, y los 96 en sus dos años en el Atlético de Madrid, con un promedio aún mejor: 0,58. Sin embargo, futbolísticamente el principal argumento para no contar con el hispano-brasileño en la Roja es que sus características no se ajustan a las que al menos se le suponen al equipo que dirige Vicente del Bosque. Costa necesita espacios por delante para correr, de ahí que sea tan efectivo cuando su equipo juega al contraataque. Pero en cambio no sabe jugar hacia atrás, algo a lo que está obligado si a sus espaldas tiene a los Busquets, Iniesta, Silva, Cazorla o Cesc. A Fàbregas también lo tiene en el Chelsea, pero el centrocampista catalán sí es camaleónico y sabe adaptarse a jugar con pases largos, para que Diego Costa haga lo que mejor sabe hacer y en la Selección no puede: correr.

Tanto durante su etapa en el Atlético de Simeone como ahora en el Chelsea de Mourinho, Costa se ha encontrado como pez en el agua, aunque en su caso podría decirse como cerdo en el barro. Su rendimiento ha sido máximo, hasta el punto de ganar LaLiga y la Premier, respectivamente, y ser incluido en el equipo ideal de ambos campeonatos. Si algo tienen en común el Cholo y Mou es que no anteponen el juego al resultado, aunque en realidad esto no lo hace ningún entrenador, pues todos quieren ganar. Sin embargo, si tanto el argentino como el portugués han sabido sacar lo mejor de Diego Costa es porque sus equipos no tienen problema en ceder el balón a cambio de espacios, precisamente el hábitat natural del hispano-brasileño. Es decir, jugar a correr y no correr para jugar, como intenta hacer la selección española.

De este modo, el compromiso que Del Bosque adquirió con Costa cuando le ofreció que renunciara a jugar con Brasil para hacerlo con España es lo único que obliga al seleccionador a seguir llamándole. Una obligación moral, pues sus convocatorias cada vez chirrían más, sobre todo si su comportamiento dentro del campo sigue siendo tan vergonzoso como el del pasado sábado ante el Arsenal, y alinearle es como pegarse cabezazos contra la pared. La opción que tiene Del Bosque es cambiar la manera de jugar de España y amoldarla a las características del '19', aunque bajarse al barro no parece lo más aconsejable. Diego Costa no le pega a la Roja y paradójicamente no por su condición de brasileño, que nadie se equivoque.

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