Neymar y Mbappé: millonarios precoces y familias que inculcan deporte por dinero

Mbappé (18 años), Neymar (25 años, debutó con 17 años como profesional) o Ceballos (20 años), nombres que ocupan portadas y muy jóvenes para ser millonarios y tener una fama extrema

Foto: Neymar en el palco del Parque de los Príncipes, viendo la victoria de su equipo ante el Amiens. (Reuters)
Neymar en el palco del Parque de los Príncipes, viendo la victoria de su equipo ante el Amiens. (Reuters)

Inmersos en el mercado de fichajes de fútbol no dejo de sorprenderme y alarmarme con las cifras que se manejan. No voy a entrar a valorar si son las adecuadas o no, pero quiero hablar de cómo estas pueden afectar a las personas, incluso a algunas que están lejos de llegar a conseguirlas nunca. Fijaos que curioso, pero estoy convencido que el abandono de la práctica deportiva en muchos jóvenes está relacionado con los contratos millonarios de algunos deportistas. Digo algunos porque no todos cobran lo mismo y no todos tienen la misma popularidad, esa que también te hace generar ingresos.

Creo que cada vez vemos más profesionalización en el deporte, en edades más tempranas. Eso está genial, pero no hablamos de profesionalización a la hora de entrenar y formar, hablamos a la hora de querer conseguir resultados a toda costa. Ser campeones del Mundo en categoría infantil o cadete, a esa profesionalización me refiero. Hace unos días veía un partido amistoso de jóvenes futbolistas y una prueba de ciclismo de la misma categoría y observaba muchos cuerpos musculados y formados, veía niños en cuerpos de hombre. Al llegar a casa me puse a ver fotos de mi época cadete y mis piernas eran palos, igual de anchas arriba y abajo. No afloraba ningún músculo, incluso estaba un poco gordito hasta que empecé a desarrollar y crecer.

¿Qué musculatura? Si es un niño

Muchos niños se quedan sin vacaciones por seguir entrenando o no pueden meterse al agua a chapotear y tirarse a lo 'bomba' porque su musculatura se relaja demasiado. ¿Qué musculatura? Si es un niño... Creo que algunos miembros de familia y entrenadores piensan en la fama, en el dinero, en el deportista como posible activo que nos va a sacar de pobres a todos. Algunos dejan de trabajar cuando su hijo repunta en categorías inferiores o algún club de renombre lo prueba. Dejan toda la responsabilidad en los hombros del menor, le ponen una mochila que pesa más que las que llevan cada día al colegio. Más entrenamiento, menos estudios y todo por algo que está lejos de la pasión, de los valores, todo por dinero.

Mbappé durante esta pretemporada. (Reuters)
Mbappé durante esta pretemporada. (Reuters)

Jóvenes que en edades tempranas tienen lesiones de adulto, otros que no quieren volver a saber nada del deporte, nada, no bajar la intensidad o ir a un equipo de menor categoría, directamente abandonarlo para siempre. Saturados, cansados de no disfrutar, de llevar vida de deportista profesional con poca edad. Y todo en muchos casos por padres o entrenadores que ven el símbolo del dólar en sus ojos. Soy el primero que aboga por un deportista bien pagado, un sueldo que esté acorde a su compromiso y esfuerzo, igualdad también en los sueldos de las deportistas femeninas con respecto a los hombres. También entiendo, como decía antes, que determinadas marcas personales venden y generan mucho, muchísimo. Pero no entiendo el deporte como un intercambio de cromos por dinero, creo que eso perjudica al propio deportista y a los que jamás llegarán a serlo. Se enseña a los pequeños a disparar a puerta, a lanzar a canasta, a que desarrollo hay que usar en una subida… pero no se educa a los padres. Ellos tienen que estar preparados, ellos son esenciales en el desarrollo de ese niño.

Los 'niños' Mbappé, Neymar, Ceballos...

Mbappé (18 años), Neymar (25 años, debutó con 17 años como profesional) o Ceballos (20 años), nombres que ocupan estos meses las portadas y cabeceras de informativos. Mirad sus edades, son jóvenes, muy jóvenes, sobre todo para ser millonarios y tener una fama extrema. En ocasiones, aunque quieran evadirse de todo, no escuchar y dejar su futuro en mano de otros, no pueden, es difícil. Pienso en mí con esa edad y me veo con su nivel de vida, necesitaría ayuda, mentores y profesionales que me acompañaran en ese camino, hasta alcanzar una madurez que me permitiera ver las cosas de otra manera. Profesionales, estos no son siempre tíos, padres o hermanos, tal vez no tengan nada que ver contigo o con el deporte. No tengo nada en contra, seguro son los que más te quieren, pero no están preparados o no actúan de la mejor manera la mayoría de las veces.

Dani Ceballos junto a Florentino Pérez. (EFE)
Dani Ceballos junto a Florentino Pérez. (EFE)

Nunca llegué a estar cerca de ser de los ciclistas mejores pagados, pero si lo hubiera estado, no me habría gustado que algún familiar gestionara mi patrimonio. A ellos les necesitaba al otro lado, en la parte personal y emocional, en la más potente y la que dura eternamente. Si se ocupan de la parte económica considero que pierden el foco en la otra. Incluso yo olvidaría quiénes son y qué vinculo tienen conmigo.

No olvidemos que muchos de los deportistas mejor pagados del mundo son adolescentes con poca formación y con esa edad que todos hemos pasado conocida como 'edad del pavo'. Y si alguno lanza un balón a la grada enfadado, o se enfrenta a un compañero en el entrenamiento está justificado siempre que se demuestre que su formación como persona está estancada. Pensar que ellos por ser quienes son se saltan esa etapa, es estar muy equivocados. Hay que seguir trabajando con la base, con las familias de jóvenes deportistas, ese es el camino. Sobre todo para que el dinero, ese que hace que algunos dejen el deporte, ese que hace que otros olviden quiénes son sus familiares, ese que hace que el deporte pierda su verdadera esencia… no termine apoderándose de sus vidas.

Tribuna

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