Por qué no se puede estar muy orgulloso de esta fotografía

Es sólo una imagen que invita a pensar el ejemplo que da un deportista cuando recibe un premio individual dentro de un deporte colectivo como es el fútbol

Foto: No hace falta escribir pie de foto, sólo para señalar que el del medio es el portero de Brasil, Brazao. (Foto: FIFA)
No hace falta escribir pie de foto, sólo para señalar que el del medio es el portero de Brasil, Brazao. (Foto: FIFA)

Por si fuera poco reconocimiento un premio individual dentro de un deporte colectivo, a las estrellas inglesas de 17 años Philip Foden y Rhian Brewster se les ocurrió darse la vuelta a la camiseta para que se viera su nombre en la foto con el trofeo que les reconocía como mejor jugador del Mundial Sub-17 (Balón de Oro a Foden) y máximo goleador (Bota de Oro de Brewster). Quizás es excesivo calificar de egoísta el gesto, pero no deja en buen lugar a los compañeros que les regalaron asistencias, abrieron huecos, robaron balones o presionaron para que Inglaterra ganase el torneo (venció en la final a España).

En rugby, los jugadores tienen un dorsal a la espalda y un escudo en su pecho para identificar su posición en el campo y por qué club se están dejando cuerpo y alma. Da igual el nombre de quien porte esa camiseta porque lo importante es el equipo. El respeto por los valores colectivos ha sido protegido por la tentadora mercadotecnia que generaría poder comprar camisetas de Richie McCaw, Wilkinson, Lomu, Bryan Habana, Julian Savea, Pichot… Al menos de momento, no todo vale en el rugby.

Este ejemplo del deporte del oval es un extremo, en el otro está la foto de los que están llamados a ser referentes sociales en Inglaterra y, por extensión, a los aficionados que les vean por todo el Globo , que no serán pocos ya que Foden milita en el Manchester City (de Guardiola) y Brewster en el Liverpool, ambos de la Premier, la competición de fútbol más seguida en todo el Mundo.

El resultado que tapa el camino

Compañerismo, camaradería, solidaridad o amistad son términos que, a priori, están reñidos con el gesto de los jóvenes ingleses... Aunque Foden y Brewster estuvieron acompañados precisamente de sus compañeros dándose también la vuelta a sus camisetas (prácticamente toda la plantilla) para colocar el escudo de Inglaterra a la espalda y su nombre visible.

“El deporte es una simulación de la vida a pequeña escala. No tiene valores muy diferentes de los del día a día. Lo que ocurre es que el deporte tiene un feedback muy rápido. Un partido se gana o se pierde”. Son palabras de Xesco Espar, exjugador del Barcelona de balonmano, extécnico azulgrana y autor del libro 'Jugar con el corazón'. Con esa reflexión, Espar habla de cómo la sociedad puede 'utilizar' al deporte para crear valores. En la misma línea, el exbaloncestista Isma Santos -gran defensor y jugador de equipo- se refirió en un artículo publicado en 'Marca' hace unos años que “en el deporte se ha caído en la trampa de no valorar el camino y perseguir sola y únicamente el resultado”… En el Mundial Sub-17, el resultado fue que Inglaterra ganó, Brewster anotó más goles que nadie y Foden brilló como ningún otro futbolista. El camino lo hicieron agarrados a sus compañeros, aunque en la foto con el trofeo sólo apareciese su nombre (no el escudo del equipo).

En una conversación privada con un exfutbolista de Primera División (Real Madrid), éste destacó que ahora hay muchos jóvenes que “llevan una bolsa de aseo bajo el brazo, el pelo engominado y unos cascos y se creen estrellas del rock and roll”. Y los Rolling Stones acaban de cumplir 55 años en la carretera.

Tribuna