La victoria de España en el Eurobasket y qué nos pagan por escribir de deporte femenino

España cerró ante Francia este domingo un campeonato extraordinario y unas semanas en las que el deporte femenino ha sido el protagonista con el Mundial de Francia por bandera

Foto: El combinado español tras ganar la final del Eurobasket. (EFE)
El combinado español tras ganar la final del Eurobasket. (EFE)

Unos minutos después de que la selección femenina de Estados Unidos se proclamara por cuarta vez campeona del Mundo, España comenzaba a lanzar triples en Serbia. Y los metía. También de dos para realizar un primer cuarto de ensueño con 8 de 9 en tiros de campo durante los cuatro primeros minutos y anotar seis triples en esos diez minutos iniciales. Era la final del Eurobasket femenino y la tónica se mantuvo para que España ganase a Francia por 86-66 y sumara así nueve medallas en once Europeos -cuatro oros- y siete metales en las últimas siete competiciones (siete años) que ha jugado entre Eurobasket, Mundial y Juegos Olímpicos. La victoria de España, como la de Estados Unidos, se narró en El Confidencial con la importancia que corresponde a un acontecimiento de esta envergadura (aunque a algunos les sorprenda).

Al comienzo del Mundial de fútbol femenino, durante la fase de grupos que España superó por primera vez en su historia, se pudieron leer comentarios irónicos sobre cuánto estaban pagando a El Confidencial por publicar informaciones relacionadas con este torneo. También aparecían opiniones del mismo calado en en importantes diarios deportivos del país y en otros periódicos generalistas. Fuera de los medios de comunicación, tres personas de mi entorno me 'anunciaron' que no iban a ver ningún partido del Mundial femenino con un tono que caminaba entre la reivindicación y la indignación (también estaba teniendo lugar la Copa de África de fútbol, la final de Super Rugby o diferentes torneos de golf, pero nadie me 'anunció' que no lo iban a ver...). El motivo de esta intención coincidía en la misma idea: no era bueno. Vamos a Youtube y en algunos vídeos que tienen que ver con el Mundial femenino también se pueden leer comentarios ofensivos y críticos sin una razón precisa sobre una jugada, un movimiento, un chut... eran disparos al deporte en general.

Han finalizado unas semanas en las que el deporte femenino ha sido el gran protagonista en España y el sabor de boca que se queda es el imparable ascenso de éste, especialmente el fútbol -incluido un acuerdo del Real Madrid con el Tacón-, a la par de un lastre ideológico que acompaña al avance que ellas están teniendo en los medios y en la profesionalización y no sólo dentro de España. Este Mundial de Francia ha dejado unas cifras a considerar: 1.000 millones de telespectadores durante el torneo; en Francia, el partido de cuartos de las galas ante Brasil fue visto por casi 12 millones de espectadores; en Italia, la máxima audiencia de un partido femenino era de 468.000 televidentes hasta que se superaron los 7 millones en el choque de los transalpinos ante Brasil y en Reino Unido se ha cuadruplicado la audiencia con respecto a Canadá 2015. Como el resto de medios, en El Confidencial nos hacemos eco de este interés creciente y real.

¿La crisis de los hombres?

La directora Isabel de Ocampo, ganadora de un Goya por el documental 'Serás hombre', aseguraba a El Confidencial este fin de semana que "los hombres están en crisis, lo reconozcan o no". No tengo potestad para asegurar tal afirmación, pero después de este ciclo fulgurante de deporte femenino, se ha comprobado que algunos ni comprenden ni digieren bien este protagonismo femenino. Efectivamente, respondiendo a su principal argumento, las mujeres no juegan de la misma manera que los hombres, pero eso es lo incomprensible: que en un partido femenino haya quien obtenga una conclusión pensando y comparándolo con uno masculino.

Megan Rapinoe celebrando su gol en la final del Mundial. (EFE)
Megan Rapinoe celebrando su gol en la final del Mundial. (EFE)

Tras ganar la final del Mundial, Megan Rapinoe, flamante capitana de EEUU en este Mundial de Francia, apuntaba que ahora lo que hacía falta era "dinero" para seguir potenciando lo que ha sido el evento más mediático del balompié femenino. En España, en cuanto se ha invertido en el fútbol femenino el crecimiento ha respondido tanto como para llamar la atención del Real Madrid o que la RFEF apueste 20 millones de euros en el mencionado fútbol femenino. Sí, para que el deporte femenino crezca más rápidamente será necesaria una inversión, de la misma manera que cualquier oportunidad de negocio -en cualquier sector- necesita que alguien crea e invierta. No es una cuestión de que sean chicas, sino de una actividad con potencial económico.

'Ladran, luego cabalgamos'.

Tribuna
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios